2026-08-19

Espert presentó un descargo de 141 páginas y negó las acusaciones de lavado de dinero

José Luis Espert aseguró que respondió “punto por punto” a la imputación y presentó documentación, correos y testimonios para respaldar su versión.

El Ex Diputado Nacional PBA (LLA) José Luis Espert presentó este miércoles ante la Justicia un descargo de 141 páginas para responder a la imputación en una causa en la que se investiga un supuesto esquema de lavado de dinero.

El dirigente de La Libertad Avanza informó la presentación a través de su cuenta de X y aseguró que respondió "todo, punto por punto" con documentación. El escrito principal tiene 65 páginas y está acompañado por un cuerpo de anexos de otras 76.

"No pido que me crean. Solo que me lean", planteó Espert al anunciar su descargo.

Espert negó haber lavado dinero y defendió el contrato

En una serie de publicaciones, el diputado explicó que la acusación que enfrenta está relacionada con el supuesto lavado del pago de un contrato de consultoría.

Según su versión, se trató de un contrato firmado ante escribano en 2019 y apostillado por el Estado argentino. Espert sostuvo que el documento puede ser verificado y que su existencia contradice la hipótesis de que se trató de un acuerdo simulado.

"Los contratos truchos no se llevan al Colegio de Escribanos", afirmó el dirigente en X.

También destacó que el dinero fue transferido directamente a una cuenta a su nombre y que la operación quedó registrada en el sistema bancario. "El que lava esconde su nombre. Yo lo puse en cada papel", sostuvo.

Espert agregó que la causa contiene correos electrónicos correspondientes a 2019, incorporados mediante extracción forense y certificación notarial, que, según su interpretación, demostrarían que el contrato comenzó a gestarse antes de que se efectuara el pago.

Además, afirmó que tres testigos ya declararon sobre el contrato y cuestionó la existencia de elementos que lo comprometan directamente.

El argumento de Espert sobre el origen del dinero

Uno de los principales argumentos planteados por el ex diputado está relacionado con el momento en que se realizó el contrato y la información disponible en ese entonces sobre el empresario Fred Machado, mencionado en la investigación.

Espert sostuvo que Machado era investigado de manera secreta en Estados Unidos desde 2016, pero que esa información recién se conoció públicamente en abril de 2021.

En ese sentido, cuestionó que pudiera atribuírsele conocimiento en 2019 sobre una situación que, según planteó, tampoco era conocida por organismos estatales argentinos o extranjeros ni por las entidades bancarias estadounidenses.

"Yo no tengo la bola de cristal", expresó el diputado al referirse a ese punto de su defensa.

El político también rechazó las acusaciones vinculadas con un supuesto enriquecimiento extraordinario. Según su explicación, antes del contrato tenía una casa y un auto y actualmente conserva los mismos bienes. Afirmó que buena parte del incremento patrimonial señalado en la causa responde a inflación y a modificaciones en las valuaciones fiscales.

Además, defendió la compra de un vehículo que realizó en una concesionaria oficial y aseguró que la operación contó con factura, transferencia bancaria y la correspondiente documentación presentada ante el registro público.

"Ni un dólar" volvió a Machado, aseguró

Otro de los puntos centrales de la defensa presentada por Espert está relacionado con el destino del dinero que recibió.

El ex diputado aseguró que ningún monto regresó posteriormente a Machado y que el dinero permaneció en una cuenta a su nombre, con los impuestos correspondientes abonados.

"¿Y saben cuánta plata volvió a Machado? CERO. Ni un dólar", afirmó.

A partir de ese argumento, Espert rechazó la hipótesis de que haya actuado como intermediario para ocultar fondos de terceros y sostuvo que la operación correspondió al pago de un servicio.

También cuestionó la lógica de la acusación al plantear que, si hubiera existido un plan para lavar dinero, no habría utilizado mecanismos que, según su versión, dejaron una trazabilidad completa de la operación, como la intervención de un escribano, la apostilla, los correos electrónicos y una transferencia bancaria identificada.

Finalmente, planteó que un empresario acostumbrado a mover grandes sumas de dinero mediante empresas y cuentas en el exterior no habría necesitado utilizar a un economista conocido públicamente para transferir US$200.000 a una cuenta identificada con su propio nombre.

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