El Gobierno prohibió un juguete infantil por sustancias tóxicas
El Gobierno Nacional prohibió en todo el país la importación, fabricación, comercialización y almacenamiento de determinados juguetes infantiles conocidos como “squeeze toy” o “squishy”, debido a los posibles riesgos que representan para la salud.
La medida fue dispuesta por la Subsecretaría de Defensa del Consumidor y Lealtad Comercial del Ministerio de Economía y alcanza específicamente a juguetes elaborados con polímero plástico blando, con forma de gyoza o dumpling, además de productos genéricos que presenten características y formato similares.
La decisión quedó establecida mediante la Disposición 690/2026, publicada este 31 de agosto, y contempla además medidas para retirar los productos del circuito comercial y evitar que continúen disponibles para los consumidores.
La prohibición alcanza a los denominados “squeeze toy” o “squishy”, juguetes infantiles fabricados con materiales plásticos blandos que pueden comprimirse y recuperar posteriormente su forma. En particular, la disposición contempla los productos con forma de gyoza o dumpling, así como otras versiones genéricas que presenten características similares.
La medida no se limita a la venta al público: también comprende la importación, fabricación y almacenamiento de estos productos en territorio nacional.
Por qué el Gobierno prohibió su comercialización
Según informó la Subsecretaría de Defensa del Consumidor y Lealtad Comercial, la decisión se tomó a partir de antecedentes y denuncias relacionados con la seguridad de este tipo de productos.
Las advertencias señalaban la posible presencia de sustancias químicas tóxicas en concentraciones superiores a los límites establecidos por las normas técnicas de seguridad. De acuerdo con el organismo, esta situación podía generar riesgos para la salud de los consumidores, por lo que se resolvió avanzar con una prohibición de alcance nacional.
La medida busca evitar la exposición de los consumidores a productos que no cumplirían con los parámetros de seguridad correspondientes.
El caso vuelve a poner en primer plano la importancia de los controles sobre productos destinados especialmente a niños y niñas, debido a que los juguetes pueden tener un contacto directo y frecuente con los menores.
La intervención estatal apunta, en este caso, a impedir que los productos alcanzados por la disposición continúen ingresando, fabricándose, almacenándose o comercializándose.
Qué deben hacer los comercios e importadores
La Disposición 690/2026 establece que los importadores, fabricantes y comercializadores alcanzados por la medida deberán proceder al descarte o destrucción segura e inmediata de los productos.
De esta manera, los juguetes comprendidos en la prohibición no podrán continuar formando parte del stock disponible para la venta.
La obligación también alcanza a quienes ofrecen estos productos mediante plataformas y sitios de comercio electrónico.
Los responsables de comercializar los juguetes alcanzados a través de sitios web deberán informar en sus respectivas páginas los alcances de la disposición. Para hacerlo tendrán un plazo de 72 horas hábiles desde la entrada en vigencia de la medida.
El objetivo es que la prohibición sea comunicada también en los canales digitales donde los productos pudieran continuar apareciendo para la venta.
El Gobierno reforzará los controles
La Subsecretaría de Defensa del Consumidor y Lealtad Comercial informó que trabajará de manera conjunta con distintos organismos para fortalecer la aplicación de la medida.
En ese marco participarán la Dirección General de Aduanas, el Ministerio de Salud y autoridades gubernamentales, con el objetivo de reforzar los mecanismos de prevención, fiscalización y cumplimiento de las normas de seguridad de los productos.
La coordinación entre estos organismos permitirá actuar tanto sobre el ingreso de mercadería al país como sobre su circulación y comercialización dentro del territorio nacional.
Ante esta disposición, quienes encuentren a la venta juguetes con las características alcanzadas por la medida deberían evitar adquirirlos y verificar la información proporcionada por el comercio.
La prohibición contempla específicamente los “squeeze toy o squishy” de plástico blando con forma de gyoza o dumpling, además de sus versiones genéricas de características similares.
La medida fue adoptada como una acción preventiva frente a los antecedentes que advertían sobre posibles incumplimientos de los límites establecidos para determinadas sustancias químicas.