2026-08-31

Golpes, heridas y la falsa coartada de un robo: los detalles de las pericias que apuntan a los femicidas de Mailén

El reconocimiento médico detectó heridas cortantes, hematomas, inflamaciones y excoriaciones en ambos imputados. Una posterior ampliación, realizada a partir de una fotografía, permitió sumar nuevas lesiones al expediente.

La investigación por el femicidio de Mailén Antonich, la joven de 24 años asesinada en Mar del Plata luego de concurrir a una supuesta entrevista laboral, sumó elementos que resultan relevantes para reconstruir qué ocurrió durante las horas previas al hallazgo de su cuerpo.

Uno de ellos es el informe médico-legal incorporado al expediente, en el que se detallan las lesiones que presentaban los dos hombres que permanecen imputados en la causa: José Luis Aquino, de 27 años, y Agustín Nicolás Díaz Bartolomé, de 26, ambos serenos del Balneario Cero de la zona de Punta Mogotes en el que fue hallado el cuerpo de la víctima.

Los dos sujetos fueron detenidos durante la madrugada en el predio, después de que familiares de Mailén acudieran al lugar en medio de la búsqueda de la joven y alertaran a la Policía sobre movimientos que les resultaron sospechosos. Posteriormente, durante el rastrillaje, fue encontrado el cuerpo de Antonich detrás de una casilla.

Ahora, el contenido de los reconocimientos médicos realizados sobre Aquino y Díaz Bartolomé aportan detalles vitales a la causa: ambos presentaban distintas lesiones físicas y, en varios casos, los profesionales estimaron una evolución cercana a las 24 horas.

Según consta en el expediente, cuando los familiares de Mailén llegaron al lugar ese fin de semana, buscando a la joven en el sitio en el que sabían había estado horas antes por una supuesta oferta laboral, Aquino habría intentado ocultar su rostro utilizando una capucha y un cuello polar. Al ser increpado y obligado a descubrirse, quienes se encontraban allí observaron que tenía lesiones visibles en el rostro, además de una renguera en una de sus piernas.

El informe que consta en la causa describe heridas cortantes lineales y superficiales en la ceja derecha, la región temporal derecha, el pómulo izquierdo, el lateral derecho del cuello y la región ubicada detrás de la oreja derecha. También fueron registradas heridas de características similares en la parte anterior de la pierna derecha y en el muslo izquierdo. A esto se sumó una equimosis en el brazo izquierdo y una inyección conjuntival en el ojo derecho.

De acuerdo con la evaluación médica incorporada a la causa, las lesiones presentaban una evolución aproximada de 24 horas al momento del examen.

Ese dato temporal es uno de los aspectos contrastado con otros elementos de la investigación para determinar cuándo se generaron esas heridas y qué sucedió en el lugar durante el femicidio de la joven.

Por su parte, el reconocimiento médico correspondiente a Díaz Bartolomé, el otro sereno detenido por el crimen de Mailén, constató una equimosis en el pómulo y el párpado inferior derechos, además de una inflamación en el pómulo izquierdo.

También se detectó una herida cortante lineal en la región frontal anterior media y una lesión en el dedo medio de la mano derecha. Al igual que con Aquino, el profesional estableció que las lesiones presentaban una evolución aproximada de 24 horas.

Pero el análisis médico no terminó allí. A pedido de la Fiscalía, y a partir de una fotografía digital incorporada a la investigación, el profesional realizó posteriormente una ampliación del informe sobre Díaz Bartolomé.

En esa oportunidad fueron constatadas tres excoriaciones lineales y superficiales en la región dorsal, que quedaron incorporadas al expediente como otro elemento para analizar.

¿Qué importancia tienen las lesiones?

El dato adquiere relevancia dentro de una investigación en la que los investigadores buscan determinar con precisión qué ocurrió desde que Mailén llegó al predio hasta el momento de su muerte.

En los primeros días de la causa, las lesiones que presentaban los dos serenos ya habían sido consideradas compatibles con un posible enfrentamiento físico o intento de defensa de la víctima, mientras sus prendas fueron secuestradas para ser sometidas a pericias.

Sin embargo, el nuevo informe permite conocer con mayor precisión qué lesiones presentaba cada uno, dónde estaban ubicadas y qué antigüedad aproximada les asignó el médico.

Por sí solo, el reconocimiento médico no permite establecer quién provocó cada lesión ni bajo qué circunstancias se produjeron. Esa información deberá ser contrastada con el resto de las pruebas reunidas por la Fiscalía.

Una sospechosa atención médica y la falsa coartada del robo

A la par de los peritajes médicos, el expediente suma una declaración y constancias emitidas por la UPA Nº 8 de Punta Mogotes que comprometen la situación de Aquino. Según la constancia policial y el testimonio de una oficial de servicio, el sábado 1º de agosto a las 10:10 de la mañana, antes del hallazgo del cuerpo, el imputado ingresó al centro de salud acompañado por otro hombre exigiendo atención en tono elevado por haber sufrido presuntos "garrotazos".

Allí, Aquino argumentó que cerca de las 20 del día anterior había sido víctima de un asalto en la zona conocida como "El Pato" (Avenida de los Trabajadores y Púan), donde tres presuntos delincuentes vestidos con prendas del club Aldosivi lo habrían atacado para robarle un celular Samsung A33, una campera y zapatillas. Con esa justificación explicó el origen del corte punzocortante en su pierna derecha y las severas marcas en su rostro.

Sin embargo, los investigadores desacreditaron esa versión: tras recibir las curaciones, Aquino se retiró a pie sin realizar la llamada al 911 ni radicar la denuncia policial formal recomendada por los efectivos. Para la Fiscalía, la supuesta agresión sufrida a manos de simpatizantes de Aldosivi no fue más que una falsa coartada ideada por el acusado para dar una explicación previa a las marcadas lesiones que presentaba en el rostro, cabeza y extremidades antes del altercado que tuvo con los allegados de la víctima horas más tarde.

El pedido de prisión preventiva para los dos detenidos 

El fiscal Carlos Russo presentó el pedido de prisión preventiva para ambos sujetos detenidos y procesados por el femicidio de Mailén. 

Les imputa el delito de homicidio doblemente agravado por el concurso premeditado de dos o más personas y por ser cometido en perjuicio de una mujer, perpetrado por un hombre mediando violencia de género. La Justicia de Garantías deberá evaluar ahora si hace lugar al planteo y confirma la detención de ambos acusados.

Russo no identifica a un autor material del crimen, cometido con golpes y apuñalamiento, aunque concluye que Aquino tenía “una obsesión” con Antonich que lo habría llevado a convocarla en ese lugar bajo engaño. Además, puntualiza que Díaz Bartolomé estuvo presente, que tenía en su poder un arma blanca con manchas hemáticas y que participó de la quema de pertenencias de la víctima.

La autopsia confirmó que Antonich murió por una herida de arma blanca por la espalda, a la altura de las vértebras cervicales, aunque también presentaba lesiones cortopunzantes en el abdomen, los brazos y el rostro.

Una causa que busca reconstruir minuto a minuto qué ocurrió

La investigación continúa bajo la conducción del fiscal Russo, con distintas medidas destinadas a reconstruir la secuencia del crimen.

Otro de los elementos centrales fueron las cámaras de seguridad del predio. Las imágenes permitieron ubicar a Mailén en el complejo el 31 de julio corriendo por el lugar mientras era perseguida por un hombre.

Ese registro modificó la cronología que inicialmente había quedado asentada en la denuncia por su desaparición y supone que la joven reconoció al atacante y por eso trató de escapar del lugar. Aunque las numerosas cámaras sumadas a la causa no consiguieron tomar el momento del crimen, sí se logra observar en una de ellas un ataque y el intento de Mailén de evitarlo.

 

 

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