“Te va a encantar pasar la noche en la cabaña”: los chats que revelan el horrible acoso de uno de los femicidas de Mailén
Los mensajes intercambiados entre Mailén Antonich y uno de los dos imputados por el femicidio se convirtieron en una de las evidencias incorporadas al expediente judicial y permiten reconstruir un vínculo que, de acuerdo con la investigación, había comenzado varios meses antes del crimen.
Se trata de conversaciones mantenidas a través de Facebook Messenger entre la víctima y un usuario identificado inicialmente como “Cuni Alvarado”, una cuenta que en un primer momento aparecía bajo la denominación genérica de “Usuario de Facebook”. La posterior identificación del perfil permitió establecer, según consta en las actuaciones, que detrás de esa cuenta se encontraba José Luis Aquino, uno de los acusados.
Los chats muestran una serie de invitaciones e insistencias por parte del imputado, mientras que Mailén, en determinado momento, dejó de responder luego de advertir quién era la persona que intentaba contactarla. La secuencia se inició meses antes del asesinato y, según surge de la causa, se extendió hasta pocos días antes del crimen.
El primer contacto y una cuenta que no permitía identificarlo
De acuerdo con las constancias incorporadas al expediente, la conversación fue localizada dentro de la cuenta personal de Facebook de Mailén Antonich. Al ingresar al servicio de Messenger apareció una conversación con el usuario “Cuni Alvarado”. El último mensaje visible inicialmente estaba fechado el 18 de julio de 2026 y decía:
“¿Te animás?”
La investigación permitió avanzar sobre la identidad de quien utilizaba esa cuenta. Al ingresar al perfil, aparecía una fotografía de un hombre con una campera y una gorra. Al ampliar la imagen, los investigadores observaron que se trataba de José Luis Aquino.
Pero hubo un elemento particular en la reconstrucción de la conversación.
Cuando se intentó localizar inicialmente el intercambio, el perfil figuraba como “Usuario de Facebook”, debido a que la cuenta se encontraba temporalmente desactivada. Posteriormente, cuando se realizó una nueva diligencia utilizando como parámetros el contenido del mensaje y la fecha, el perfil había sido reactivado y aparecía identificado como “Cuni Alvarado”.
Eso permitió acceder nuevamente a la conversación, a la configuración de la cuenta y a la fotografía de perfil asociada, que fue incorporada como evidencia.
La diligencia permitió además recuperar y fotografiar los mensajes desde el primero de los intercambios registrados, fechado el 5 de marzo de 2026.
“¿Cuándo hacemos algo? Yo te invito”
Los mensajes muestran que Aquino habría comenzado a buscar un encuentro con Mailén a través de esa cuenta.
En uno de los intercambios, el usuario le escribió:
“¿Y qué onda? ¿Cuándo hacemos algo? Yo te invito”.
Mailén respondió:
“No sé quién sos”.
La respuesta del usuario fue:
“¿En serio me decís?”
Luego habría enviado otros dos mensajes que posteriormente fueron eliminados. Uno de los mensajes que pudo ser documentado decía:
“¿Te animás?”
A partir de ese momento, según surge de la reconstrucción de los investigadores, Mailén dejó de responder.
Las insistencias pese al silencio de Mailén
La investigación incorporó nuevos mensajes enviados por el mismo usuario. La insistencia continuó durante los días siguientes.
Finalmente, el 18 de julio de 2026, Aquino volvió a escribirle:
“¿Cuándo hacemos algo? Te invito a un departamento que tengo en la playa”.
Ante la falta de respuesta, ese mismo día volvió a enviarle otro mensaje:
“¿Te animás? No se va a enterar. Te va a encantar pasar la noche en la cabaña, e hermosa. ¿Te animás?”
La conversación adquiere especial relevancia dentro de la investigación porque, según consta en el expediente, Mailén no habría respondido a esas invitaciones, mientras que el usuario continuó intentando establecer contacto.
La última comunicación documentada se produjo el 18 de julio, apenas 13 días antes del crimen ocurrido el 31 de julio.
El fiscal confirmó que Aquino ya intentaba contactarla desde marzo
La existencia de estas conversaciones coincide con la reconstrucción realizada por el fiscal Carlos Russo, quien este viernes brindó detalles sobre la investigación.
Según explicó el fiscal, Mailén conocía a Aquino del barrio y el acusado ya había intentado acercarse a ella anteriormente. Russo señaló que la joven había concurrido al balneario el viernes 31 de julio alrededor de las 17.00, a partir de una supuesta entrevista laboral que habría sido ofrecida mediante mensajes en redes sociales.
“Mailén había concurrido a una supuesta entrevista laboral ofrecida a través de mensajes por redes sociales, y nunca pudimos dar con eso, pero a través de familiares se pudo determinar que concurrió al balneario el viernes 31 de julio a las 17.00 a la entrevista de trabajo”, explicó.
Y agregó que durante la investigación pudieron determinar que meses antes Aquino, mediante un perfil oculto, había contactado a Mailén y comenzado a realizarle propuestas para encontrarse.
“La venía contactando desde marzo y ella se negaba”, sostuvo Russo.
El fiscal también confirmó que existió una llamada de Aquino al teléfono de Mailén que duró apenas un segundo y remarcó que el imputado había sido insistente durante un período prolongado.
“Mailén conocía a esta persona por el barrio, él había sido insistente en tener algo con ella y siempre fue rechazado”, afirmó.
La cámara de seguridad: Mailén corriendo y un hombre detrás
Los chats forman parte de una serie de elementos que la fiscalía y el juzgado analizaron en conjunto.
Según Russo, las cámaras de seguridad del balneario permitieron observar a Mailén corriendo desesperada por el lugar.
El fiscal explicó que las imágenes muestran que un hombre con el rostro cubierto la alcanza, se produce un forcejeo y, aproximadamente cuatro minutos después, la joven vuelve a aparecer corriendo en sentido contrario mientras el hombre la sigue.
“Se la ve corriendo desesperada por el balneario”, relató Russo. Y agregó: “La alcanza, se nota un forcejeo y a los 4 minutos se la ve corriendo en sentido contrario y a ese sujeto siguiéndola”.
De acuerdo con la hipótesis fiscal, Mailén finalmente no logró abandonar el balneario. “Mailén no logró salir del balneario, fue reducida y durante largas horas tuvo sufrimientos bastante importantes por las heridas que presentaba”, señaló el fiscal.
El dato de la tarjeta SIM que apareció en la campera de Aquino
Otro de los elementos incorporados a la causa está relacionado con el teléfono celular de la víctima.
Del registro de llamadas entrantes y salientes surge que el último registro del teléfono de Mailén con la tarjeta SIM colocada se produjo a las 17:10:31 del 31 de julio, en inmediaciones del balneario Color Beach, en Punta Mogotes.
A partir de las 18:41:02, el dispositivo dejó de registrar el número de IMEI. Para los investigadores, esto significa que entre ambos horarios la tarjeta SIM fue extraída del teléfono.
La tarjeta fue posteriormente encontrada en el interior de un bolsillo de la campera secuestrada a José Luis Aquino al momento de su aprehensión. El hallazgo fue documentado en una pericia sobre las prendas secuestradas.
La fiscalía interpretó estos elementos como parte de una secuencia que vincula temporal y espacialmente a Aquino con el teléfono de la víctima.
Según la valoración incorporada al expediente, la proximidad entre las imágenes de las cámaras, el momento en que el celular dejó de registrar actividad y el hallazgo posterior de la SIM en poder de Aquino constituyen indicios que, analizados en conjunto, resultan compatibles con la hipótesis de que Mailén fue atacada y despojada de su teléfono después de abandonar el radio de captación de las cámaras.
Prisión preventiva para los dos imputados
En las últimas horas, el Juzgado de Garantías dictó la prisión preventiva de José Luis Aquino y Agustín Nicolás Díaz Bartolomé, luego del pedido formulado por la fiscalía a partir de las evidencias reunidas durante la investigación.
La causa continúa avanzando mientras la fiscalía busca reconstruir con precisión las últimas horas de Mailén Antonich y determinar el grado de responsabilidad que tuvo cada uno de los dos imputados.
Entre las evidencias incorporadas, los chats aparecen como una pieza central para reconstruir el vínculo previo entre Mailén y Aquino: una serie de mensajes que, según la hipótesis de la investigación, muestran una insistencia sostenida para concretar un encuentro que la joven habría rechazado reiteradamente.