Obras sociales en crisis por menos afiliados y mayores costos de salud
La CGT advirtió por la situación crítica que atraviesan las obras sociales sindicales y señaló que el sistema enfrenta una brecha cada vez mayor entre los aportes provenientes de los salarios y el costo real de las prestaciones de salud.
Desde la central obrera remarcaron que la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores impacta directamente sobre los recursos disponibles, mientras que, al mismo tiempo, aumentan los costos de las consultas, tratamientos, medicamentos y demás prestaciones médicas.
A este escenario se suma, según plantearon desde el movimiento sindical, una problemática histórica vinculada con los aportes correspondientes a monotributistas y jubilados de PAMI, que se encuentran por debajo del costo real de las prestaciones que reciben.
Pablo Santín explicó la situación de OSUTHGRA en Mar del Plata
En el plano local, el titular de UTHGRA Mar del Plata, Pablo Santín, se refirió a la situación que atraviesa OSUTHGRA, la obra social de los trabajadores gastronómicos, que en la ciudad cuenta con alrededor de 12.000 afiliados.
“La obra social es de los puntos más sensibles para los trabajadores y la situación es muy compleja”, señaló Santín.
El dirigente explicó que la combinación entre una menor recaudación y el incremento de los costos sanitarios obligó a la organización a tomar decisiones para determinar cómo administrar los recursos disponibles. “Estamos en una situación que nos lleva a definir a quién le damos la prioridad de pago”, explicó.
Uno de los datos que expuso Santín es la disminución de la cantidad de trabajadores afiliados a OSUTHGRA en Mar del Plata.
Según detalló, la obra social tiene actualmente entre 1.500 y 2.000 afiliados menos que el año pasado, una reducción que repercute directamente sobre los ingresos del sistema.
La situación se vincula con el escenario laboral y salarial que atraviesa el sector. Para el dirigente, la caída del poder adquisitivo y la reducción de la actividad terminan impactando en la recaudación disponible para sostener las prestaciones.
Ante este panorama, Santín explicó que se produjo un cambio en la gerenciadora de OSUTHGRA y que la organización sindical pasó a gestionar directamente la obra social.
El objetivo, según indicó, es ajustar costos y optimizar los recursos disponibles, en un contexto en el que las necesidades de atención médica continúan creciendo mientras los ingresos se reducen.
“Actualmente no hay plata y se retrasan los pagos y terminás haciendo malabares para cumplir”, sostuvo el dirigente.
En ese sentido, destacó que mantienen un diálogo permanente con los proveedores para intentar sostener las prestaciones y afrontar las obligaciones del sistema. “Entre todos estamos sosteniendo el sistema, pero todos tienen que cobrar por su trabajo”, remarcó Santín.
Para el titular de UTHGRA, uno de los principales factores que explican la crisis de las obras sociales es la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores.
Santín sostuvo que el sector registró una pérdida de entre 35% y 40% durante la actual gestión de Gobierno, según su evaluación, y advirtió que esa situación tiene un impacto directo sobre los ingresos destinados al sistema de salud sindical.
La ecuación resulta cada vez más compleja dado que menos recursos provenientes de los salarios y mayores costos para garantizar las prestaciones.
Medicamentos, tratamientos, prácticas médicas y otros servicios sanitarios representan una parte creciente de los gastos de las obras sociales, mientras que los aportes están vinculados a salarios que, de acuerdo con el planteo sindical, perdieron capacidad de compra.
En ese contexto, el desafío para las organizaciones sindicales es sostener el acceso a la salud sin trasladar la crisis financiera a los trabajadores, mientras reclaman medidas que permitan recomponer los recursos del sistema.