Auto Estilo Brisas
La industria china se anima a todo… terreno
Cuando las automotrices chinas, al igual que las surcoreanas, comenzaron a diseñar productos, se inspiraron en europeos y norteamericanos. Carecían de personalidad y se inclinaban hacia las copias, que como ya sabemos, difícilmente serán las elegidas mientras existan los originales. Solamente un par de variables jugarían a favor de la imitación, y tenían directa relación con la localía y su disponibilidad de oferta frente a la demanda, como también con el precio en el resto de los mercados globales. Únicamente las japonesas supieron conseguir diseños propios entre las asiáticas.
Ese mundo cambió. A esta altura, diría que pareciera que fue en otra vida. En nuestro país hay una treintena de marcas de origen chino, sobre un total de casi un centenar que existe en el gigante oriental. En esta columna, entramos en una saga de prueba de cuatro coches que forman parte de la actual ola invasiva de importados. Ya mostramos un eléctrico, se vendrá un hybrid y luego otro híbridopero enchufable. Hoy es el turno de un vehículo térmico, que tiene la particularidad de competir en un segmento que viene con genética de espíritu off-road y bien aventurero.
Esta automotriz tiene apenas 8 años, y pertenece en China a la corporación Chery. Pero aquí, llega de la mano de la importadora Famly, que comercializa la división autos de Dongfengy los transportes livianos KYC. Que esta firma no llegue a la primera década de existencia, es una clara muestra del crecimiento de propuestas, impulsado por su propia densidad demográfica y por la atracción que genera en los cinco continentes.
Presentamos Jetour, que podría traducirse a nuestro idioma como “viaje ágil”. Quizás este modelo represente parcialmente ese significado. Es para viajes muy cómodos y es ágil para desplazarse en todo terreno. Pero como es una mole en su carrocería, a priori lo encontraremos lógicamente pesado, aunque logre desplazarse con el cambio de fuerza por tracción. T2 es la identificación de un SUV de la categoría “boxy”, bien cuadrado, moldeado a partir de lo que fue en la Segunda Guerra Mundial el revolucionario Jeep. Y tiene esa forma, que luego se replicó en las Bronco de Ford, la línea Toyota LandCruiser, Mercedes-Benz Clase “G” y mucho más acá,con lo mostrado por los chinos en algunos modelos de BAIC o el Tank 300. Obviamente, al decir que tiene algunas reminiscencias, no implica pensar que Jetour T2 quiera ser un Wrangler o un Willys de este milenio. Es solo que, por acto reflejo a los conocedores del rubro, les provocará un inevitable enlace, que no necesariamente debe terminar en una comparación.
Con tracción en las cuatro ruedas, su motorización es turbonaftera de 2 litros, que desarrolla 254 caballos de potencia y torque de 390 NM. Su consumo es alto en ruta - a velocidad estable en el rango de las máximas permitidas - ya que está en el orden de los 9 litros por cada 100 kilómetros. Va a 2 mil revoluciones por minuto cuando marcha a 120 km/h. Está asociada a una caja automática de doble embrague y 7 cambios, además de facilitar el manejo manual, desde el selector o con levas al volante. Dispone de 6 modos de conducción, que son el normal, deportivo, para nieve, arena y suelo rocoso, o bien el ecológico, que sólo cambia el consumo en la salida – cuando más gasta –, al ponerse más duro el pedal del acelerador, algo ideal para el tránsito urbano, donde los consumos se disparan a rangos muy altos.
Vista de frente, la T2 es desafiante, con las ópticas de tecnología full-led, cuadradas y enmarcadas por cuatro rayas de marcha diurna. Además, el semblante tiene 6 bases que portan cada una de las letras iluminadas de la marca, sobre fondo negro brillante y una parrilla de gigantescas dimensiones, con varias tomas de aire. El capot es imponente, con mucha nervadura y apertura neumática. Lleva agarraderas que son la prolongación de las barras del techo y termina en un parabrisas de corte recto, típico de este segmento, que juega en contra de la aerodinámica a alta velocidad. Vista de perfil, la tradicional silueta boxy impone respeto y seducción. Lleva estribos para acceder a la cabina con mayor comodidad, con abundantes molduras plásticas como anabólicos,exhibe mucha superficie vidriada en tres ventanillas y sus llantas de aleación tienen 20 pulgadas. En la cola, un capítulo aparte para el auxilio temporal, que va suspendido del portón, pero protegido por una caja rectangular hermética, sin interferir con la chica luneta de caída recta. Sobre la protección plástica está la cámara de retroceso, que permite capitalizar las distancias al momento de estacionar, sin generar falsas aproximaciones. Los faros traseros también full-led son verticales, que repiten las cuatro líneas punteadas de los delanteros diurnos y traen recuerdos de la iluminación posterior de la actual generación de LandRover Defender. El baúl tiene doble altura, cobertor, 580 litros de capacidad y un portón de apertura lateral con cierre neumático suave.
Para quien tenga dudas con Jetour T2, la convicción le jugará a favor cuando ingrese a su interior. Allí es todo de extrema alta calidad, cuidadosa en detalles, refinamiento, buen gusto y con nivel de alta gama. En la consola central, el selector de cambios tiene la forma de la palanca de aceleración de los aviones. Hay contigua una rueda para elegir entre la media docena de modos de manejo y alrededor 4 teclas físicas, de reacción rápida para activar algunas funciones, sin necesidad de recurrir a la pantalla. Porque luego, gran parte de las operaciones son desde el monitor táctil de casi 16 pulgadas, como ya lo describiéramos en la nota anterior del Arcfox T1, aunque sin llegar al extremo de la totalidad. Pero, por ejemplo, las funciones todoterreno de alta, baja y bloqueo de diferencial se operan de forma táctil, al igual que la regulación de los espejos laterales, climatización general, calefacción y refrigeración de los asientos delanteros. El multimedia trabaja con los dos sistemas operativos de manera inalámbrica y su equipo de sonido Sony con 12 parlantes que desarrollan alta fidelidad y definición. Tiene cargador inalámbrico refrigerado para celular y hasta detalles de marco led para las luces de cortesía de los parasoles. El cierre centralizado del T2 funciona también por alejamiento e incluye las ventanillas y la cortina de oscurecimiento del doble techo panorámico con ventilación. Las butacas delanteras tienen regulación eléctrica y 3 memorias. Las cinco plazas son muy cómodas, confeccionadas en cuero ecológico. El volante es un óvalo, con muy buena empuñadura, costuras y comandos multifunción. El tablero de instrumentos es otra generosa pantalla digital de 10 pulgadas, que convive con buena manufactura de materiales blandos, gamuzas, aluminio en las toberas y luces que llevan animaciones en las 4 puertas y debajo del torpedo.
Esta SUV 4x4 del segmento “C” se merece un alto nivel de equipamiento, que incluye todo lo importante, como un vadeo radarizado de hasta 70 centímetros, suspensión trasera independiente y ganchos de remolque. En seguridad, dispone de 6 airbags; frenos a disco con ABS en las cuatro ruedas y distribución electrónica; controles de estabilidad, tracción, mantenimiento de carril con visualización de tránsito, descenso en pendientes y velocidad crucero adaptativa; sensores de proximidad y ángulo ciego; monitoreo de presión de los neumáticos; auto-hold y frenado autónomo de emergencia. La pantalla se luce con las cámaras en 360 grados y simulación de chasis, además de brújula y altitud del terreno, algo que muy pocos modelos aún ofrecen.
Este producto de Jetour, apunta a un nicho en el que los volúmenes no son una variable. Sus precios van desde los casi 57 mil dólares para esta variante y los 67 mil para la híbrida enchufable, con una garantía que marca la diferencia, ya que se extiende a 7 años o 200 mil kilómetros. Además de T2, esta firma incluye en su portfolio otras SUVs como T1, Dashing y X70 y el crossover X50. Los chinos saben que competir forma parte de las reglas de juego, en un mercado criollo que está tomado por la caída en las ventas, a pesar de la alta oferta. Es que la demanda no mejora, si bien los precios algo han bajado, aunque no lo suficiente. Entonces, por más que lleguen cada vez más vehículos chinos, serán otras las murallas que deben derribarse.
Por Daniel Revol / @DanielRevolArg
IG: AutoEstiloBrisas