2026-09-15

Caputo destacó la gestión económica y cuestionó viejas recetas

Luis Caputo defendió la gestión económica del Gobierno y sostuvo que se corrigió una herencia crítica sin recurrir a medidas que afectaron la moneda y la propiedad.

El ministro de Economía, Luis Caputo, avanzó sobre una comparación sobre la situación económica actual y otros períodos de la historia argentina. Lo hizo a través de la red social X, donde amplió el planteo realizado por un usuario que había puesto en paralelo distintas etapas de crisis y recuperación.

El intercambio se produjo a partir de una publicación de Juan Cruz Fernández, quien sostuvo que, para establecer una comparación, habría que observar los períodos comprendidos entre 1989 y 1992 y entre 2023 y 2026.

En ese contexto, el usuario planteó una interpretación crítica sobre las medidas adoptadas durante la actual administración y mencionó, entre otros antecedentes, el Plan Bonex y las decisiones tomadas durante la crisis de 2001-2002.

Caputo respondió de manera directa al planteo y sostuvo que la comparación tenía un antecedente en la historia económica reciente del país.

“Correcto. Lo mismo post salida de la convertibilidad”, afirmó el ministro.

A partir de allí, el funcionario puso el foco en lo que considera uno de los principales logros de la actual administración: haber abordado una situación económica que definió como la peor herencia de la historia, sin aplicar determinadas herramientas utilizadas en crisis anteriores.

Según Caputo, esas medidas terminaron generando consecuencias de largo plazo sobre la confianza de los argentinos en la moneda y sobre el respeto por la propiedad privada.

En su publicación, el ministro enumeró una serie de mecanismos aplicados en diferentes momentos de la historia argentina. Entre ellos mencionó expropiaciones, defaults, confiscaciones, corralitos, pesificaciones asimétricas y reperfilamientos.

Para Caputo, este tipo de decisiones pueden ofrecer respuestas inmediatas frente a determinadas situaciones de emergencia, pero tienen un costo posterior mucho mayor para la economía.

El funcionario sostuvo que esas políticas contribuyeron a instalar un rechazo hacia la moneda nacional y un temor relacionado con la seguridad de los activos y el respeto por la propiedad privada. En su argumento, esas consecuencias todavía forman parte de los problemas que enfrenta la economía argentina.

La referencia a la salida de la Convertibilidad

La Convertibilidad ocupa un lugar central en la comparación planteada en el intercambio. El régimen que vinculó el peso con el dólar terminó en una profunda crisis a fines de 2001 y comienzos de 2002, en un contexto de fuerte deterioro económico, financiero y social.

Caputo utilizó ese antecedente para sostener que existen similitudes en cuanto a los desafíos que enfrentaron distintas administraciones después de períodos de desequilibrios acumulados. Sin embargo, el ministro marcó una diferencia que considera fundamental: la estrategia adoptada por el Gobierno de Javier Milei, según su interpretación, evitó recurrir a determinadas medidas extraordinarias utilizadas en crisis anteriores.

El planteo que generó la respuesta

El intercambio comenzó con una publicación de Juan Cruz Fernández, quien cuestionó la forma de comparar distintos períodos económicos.

El usuario planteó que una comparación más adecuada sería entre 1989-1992 y 2023-2026, y sostuvo que las políticas actuales estarían, en su interpretación, corrigiendo problemas vinculados con las medidas adoptadas antes y después de la Convertibilidad.

En su comentario también mencionó el Plan Bonex, implementado durante el gobierno de Carlos Menem, y las medidas adoptadas en enero de 2002 durante la crisis posterior a la salida de la Convertibilidad.

Fernández calificó esas alternativas como decisiones que no deberían repetirse y planteó dos posibles explicaciones para las diferencias que observa entre aquellos períodos y el actual: “mala praxis o mala fe”. Caputo, en cambio, respondió reivindicando el rumbo seguido por la actual administración.

Más allá de la discusión puntual en redes sociales, la respuesta del ministro puso nuevamente sobre la mesa un elemento central de su discurso económico como es la recuperación de la confianza. El planteo de Caputo no se limitó a variables como inflación, déficit o tipo de cambio. Su argumento apuntó también al impacto que las decisiones tomadas durante las crisis tienen sobre las expectativas de los ciudadanos y los inversores.

En particular, destacó dos cuestiones definidas como la relación de la sociedad con la moneda y la percepción sobre la protección de la propiedad privada. Desde esa perspectiva, el ministro considera que evitar determinadas medidas de emergencia constituye parte de los resultados que atribuye a la gestión económica actual.

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