Desde SMATA defienden el banco de horas como herramienta para sostener el empleo industrial
El secretario general del Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (SMATA), Ricardo Pignanelli, defendió la implementación de esquemas de banco de horas acordados con empresas del sector automotor, en un escenario marcado por la retracción de la actividad y las dificultades para acceder a componentes importados.
En declaraciones citadas por Mundo Gremial, el dirigente explicó que la estrategia busca preservar los puestos de trabajo y mantener en funcionamiento las plantas durante los períodos de menor actividad.
"Cuando el Estado se retira, lo peor que podemos hacer es no sentarnos a conversar y tratar de solucionar los problemas y que sigan las luces de las fábricas prendidas. Eso es fundamental", sostuvo Pignanelli.
El mecanismo contempla acumular horas trabajadas durante períodos de mayor demanda para utilizarlas como licencias pagas cuando disminuye la producción, evitando recurrir a suspensiones.
Los acuerdos con Renault y Mirgor
Uno de los casos mencionados por el titular de SMATA es el acuerdo alcanzado con Renault para los 1.200 trabajadores de la planta Santa Isabel, en Córdoba. El entendimiento está relacionado con el proyecto de producción de la pick-up Niagara, que contempla una inversión de 350 millones de dólares.
"En Renault, no hicimos ni más ni menos que lo mismo. No me asusta la discusión de la evolución. Sí tengo en claro que tengo que hacer lo imposible para que la fábrica no apague la luz y que mis compañeros mantengan el mejor poder adquisitivo", afirmó.
Pignanelli también recordó que semanas atrás se había firmado un acuerdo con Mirgor para sus plantas de Garín y Baradero. Allí se estableció un límite de 200 horas por trabajador para afrontar eventuales interrupciones derivadas de la falta de insumos, manteniendo el cobro completo de los salarios mensuales.
El dirigente remarcó que el banco de horas no constituye una herramienta nueva en la industria automotriz y señaló que ya había sido discutida en 1996, en el marco de la llegada de Toyota al país y de distintas crisis que afectaron el abastecimiento de autopartes.
Críticas al Gobierno y pedido de inversiones
Pignanelli también cuestionó la falta de diálogo que, según su perspectiva, existe entre el Gobierno nacional y los sectores vinculados con la industria.
"Tenemos un problema en el país y es por falta de diálogo. No podés hablar con un sordo que no quiere hablar. El Gobierno no tiene diálogo, si lo tuviera había muchas cosas que se podían haber arreglado sin que sean tan traumáticas", sostuvo.
En ese marco, planteó que la situación excede al sector automotor y afecta al conjunto de la industria manufacturera argentina. También destacó la necesidad de atraer inversiones internacionales y, particularmente, de generar acuerdos con empresas de origen chino que puedan instalarse y producir en el país.
"Los extremos nunca traen soluciones, la solución está en el diálogo", afirmó el titular de SMATA, quien señaló que uno de los objetivos debería ser incrementar las exportaciones de vehículos producidos en Argentina.
Según planteó, si los nuevos proyectos tienen una fuerte orientación exportadora, podrían contribuir a sostener el nivel de actividad y generar más puestos de trabajo en la industria.