Rosario vivió otra jornada con estadios repletos y volvió a demostrar su pasión por los Juegos
Rosario volvió a vivir una jornada que refleja como pocas el vínculo de la ciudad con el deporte. Este jueves, los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 tuvieron una vez más a las tribunas como protagonistas, con miles de personas que se acercaron a distintos escenarios para acompañar a los atletas y equipos que compiten en la ciudad.
La postal más multitudinaria estuvo en el Coloso Marcelo Bielsa, donde más de 15.000 espectadores acompañaron el debut de la selección argentina masculina de fútbol frente a Paraguay. El estadio del Parque Independencia se vistió de celeste y blanco para recibir al seleccionado en el marco de una competencia que reúne a atletas de 15 países.
Pero la pasión rosarina también se hizo sentir a pocos metros, en el Picadero de la ex Rural, donde las tribunas estuvieron repletas para acompañar a los hermanos rosarinos Nicolás y Tomás Capogrosso en el torneo de beach vóley.
Los dos representantes de la ciudad son protagonistas de una historia particular: formados en Rosario y acostumbrados a competir en distintos lugares del mundo, esta vez tienen la posibilidad de hacerlo en casa, frente a familiares, amigos y una multitud que convirtió cada partido en una verdadera fiesta.
Y hubo otra imagen que volvió a impactar en la jornada: 10.000 personas colmaron el estadio cubierto Claudio Newell para acompañar a Las Panteras en su partido frente a Venezuela por el torneo femenino de vóley.
Tres escenarios diferentes, miles de personas y una misma escena: Rosario alentando, disfrutando y haciendo propios los Juegos Suramericanos.
La respuesta del público vuelve a mostrar que el legado de un evento deportivo de esta magnitud no se construye solamente dentro de las canchas. También se construye en las tribunas, en las calles, en los encuentros entre generaciones y en la posibilidad de que miles de rosarinos tengan cerca competencias de nivel internacional.
Durante estos Juegos, Rosario recibe a la elite deportiva de Sudamérica, pero también se encuentra con su propia identidad: la de una ciudad que tiene al deporte incorporado a su vida cotidiana, que llena sus clubes y estadios y que reconoce en cada competencia una oportunidad para celebrar aquello que la representa.
El jueves dejó una nueva postal de estos Juegos en Rosario: estadios llenos, atletas acompañados y una ciudad que no mira el evento desde afuera, sino que lo vive desde adentro.
Porque Rosario no sólo es sede. Rosario vive los Juegos