2026-09-25
Mercado inmobiliario en alerta: cae la edificación de nuevos proyectos pese a la venta de propiedades
El mercado inmobiliario registra operaciones con unidades en stock mientras los desarrolladores postergan nuevos proyectos por la baja rentabilidad y los altos costos. Advierten que una reactivación del crédito hipotecario podría agotar la oferta antes de que la edificación vuelva a despegar.
El sector de la construcción atraviesa una dinamización desigual. Mientras la compraventa de propiedades usadas y de proyectos iniciados en años anteriores mantiene cierto movimiento, el inicio de nuevas obras permanece fuertemente limitado. La actividad continúa por debajo de los niveles de 2023 y apenas logró recuperar 5 puntos de la caída acumulada en los últimos años.
Esta brecha entre la venta del stock disponible y la falta de reposición genera preocupación entre los especialistas, quienes señalan que desarrollar un edificio requiere varios años, capital de largo plazo y márgenes que hoy están comprimidos.
Según indica el Grupo Construya en su último informe, uno de los principales desencadenantes de esta paradoja es la relación entre el costo de construcción y el precio final de venta. Actualmente, el costo de edificar un inmueble puede superar los USD 1.600 por m², lo que encarece los nuevos emprendimientos frente a las unidades usadas.
Para los desarrolladores, variables como el valor de la tierra, la mano de obra, los honorarios, los impuestos y los costos financieros recortan las ganancias.
Al respecto, especialistas del sector sostienen que durante el período 2020-2023 los bajos costos permitieron lanzar proyectos que salieron al mercado entre 2023 y 2025.
Sin embargo, el escenario actual desalienta el comienzo de nuevos emprendimientos. Lo que se vende hoy es el stock acumulado, pero la falta de rentabilidad limita severamente la producción de metros cuadrados nuevos.
La escasez de financiamiento y la presión sobre los márgenes
La falta de crédito suficiente afecta tanto a la demanda como a la oferta. Por un lado, los compradores necesitan financiamiento para acceder a la vivienda; por el otro, el desarrollador debe asumir en su totalidad el costo financiero, lo que en muchos casos lleva los márgenes a cero o a terreno negativo.
Para revertir esta situación, desde el sector destacan la necesidad de fortalecer el mercado hipotecario mediante herramientas como la securitización de hipotecas, la ampliación de créditos UVA y el impulso a las hipotecas divisibles.
Asimismo, entidades como la Cámara Empresaria de Desarrolladores Urbanos (CEDU) y la Asociación de Empresarios de la Vivienda (AEV) remarcan que resulta crucial habilitar el financiamiento para compras en pozo y obras en ejecución, evitándose concentrar los créditos únicamente en propiedades terminadas.
Expectativas puestas en la estabilidad y el fin de año
El sector de la construcción suele reaccionar con rezago ante los brotes de recuperación económica. A modo de balance, mientras la economía general mostró tímidas mejoras, la construcción registró una contracción del 11% en los últimos períodos. Por esta razón, los empresarios priorizan la cautela y la eficiencia en la planificación.
Los analistas proyectan que una recuperación más marcada del sector podría comenzar en el último tramo de 2026. Para que ese cambio de tendencia se concrete, será indispensable consolidar la estabilidad macroeconómica, bajar los costos estructurales y facilitar el acceso al capital de largo plazo que devuelva la previsibilidad al desarrollo inmobiliario.
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