Milei ordenó iniciar un arbitraje internacional por el proyecto petrolero Sea Lion en Malvinas
El presidente Javier Milei instruyó este lunes a la Cancillería y a los equipos jurídicos del Gobierno argentino a iniciar un procedimiento de arbitraje internacional contra el Reino Unido por el desarrollo del proyecto petrolero Sea Lion, ubicado en la Cuenca Malvinas Norte.
La decisión fue comunicada por la Oficina del Presidente de la República Argentina, que sostuvo que la explotación de recursos hidrocarburíferos en los espacios marítimos vinculados con las Islas Malvinas constituye, para la posición argentina, una actividad ilegítima y contraria al derecho internacional.
En paralelo, Milei publicó un mensaje en sus redes sociales en el que afirmó que Argentina defenderá sus reclamos sobre las Malvinas mediante acciones diplomáticas y jurídicas.
Según el comunicado oficial, el Gobierno decidió poner en marcha el procedimiento de arbitraje contemplado en el Anexo VII de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar. El objetivo planteado por Argentina es impedir la explotación de los recursos hidrocarburíferos en la Cuenca Malvinas Norte a través del proyecto Sea Lion, además de buscar que no se adopten nuevas medidas relacionadas con la explotación de recursos naturales en la plataforma continental cuya soberanía reclama el país.
Según definieron, la estrategia contempla también una intimación al Reino Unido. El Gobierno argentino estableció un plazo de dos semanas para que Londres adopte las medidas que, según la posición oficial argentina, permitan impedir el inicio o la continuidad de las actividades destinadas a la explotación de hidrocarburos.
En caso de que ese requerimiento no sea atendido, Argentina anticipó que solicitará al Tribunal Internacional del Derecho del Mar la adopción de medidas provisionales para preservar los derechos que el país reivindica sobre su plataforma continental.
Este tipo de mecanismo tiene antecedentes en controversias sometidas al régimen de la Convención. El Tribunal Internacional del Derecho del Mar explica, por ejemplo, que en determinados casos las partes pueden solicitar medidas provisionales mientras se constituye un tribunal arbitral bajo el Anexo VII.
Qué es el proyecto Sea Lion
Sea Lion es un desarrollo petrolero ubicado aproximadamente a 220 kilómetros al norte de las Islas Malvinas. El proyecto es operado por Navitas Petroleum, que posee una participación del 65%, mientras que Rockhopper Exploration tiene el 35% restante.
De acuerdo con la información publicada por Navitas, el proyecto se encuentra en desarrollo y tiene previsto comenzar la producción de petróleo en marzo de 2028. La primera etapa contempla la perforación de 11 pozos submarinos conectados a una unidad flotante de producción, almacenamiento y descarga, conocida como FPSO.
Rockhopper informó en agosto que las obras preparatorias en las islas avanzaban y que se trabajaba en infraestructura portuaria, instalaciones de apoyo y alojamiento para trabajadores, mientras continuaba la fabricación de equipamiento destinado al proyecto.
El conflicto por la soberanía de las Malvinas
El Gobierno argentino fundamentó su posición en el marco de la disputa de soberanía existente entre Argentina y el Reino Unido por las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes.
La Asamblea General de las Naciones Unidas, mediante la Resolución 2065 (XX), reconoció la existencia de una disputa de soberanía entre ambos países y llamó a los gobiernos argentino y británico a buscar una solución pacífica mediante negociaciones. Resoluciones posteriores, incluida la 31/49, también instaron a las partes a evitar decisiones que impliquen modificaciones unilaterales de la situación mientras continúe el proceso recomendado por Naciones Unidas.
Sobre esa base, la administración de Milei sostiene que la explotación unilateral de los recursos naturales en las áreas en disputa afecta los derechos que Argentina reivindica sobre esos espacios.
La controversia tiene también una posición contrapuesta por parte británica. En septiembre, el Gobierno del Reino Unido reiteró que considera que no existen dudas sobre su soberanía sobre las Islas Malvinas y rechazó los intentos argentinos de impedir actividades hidrocarburíferas en las islas.
Las empresas que participan del proyecto también sostienen una posición diferente a la del Gobierno argentino. Rockhopper y Navitas afirmaron que operan con licencias petroleras otorgadas por el Gobierno de las Islas Falkland y con el respaldo del Gobierno británico. Además, señalaron que las recientes acciones argentinas no deberían modificar el cronograma de desarrollo de Sea Lion.
De acuerdo con la información publicada por Navitas, el proyecto mantiene como objetivo producir petróleo en 2028.
El Gobierno también cuestionó un vuelo hacia Malvinas
El comunicado de la Oficina del Presidente incluyó además otro frente de conflicto con el Reino Unido.Según informó el Gobierno argentino, fueron detectadas operaciones realizadas por Thales UK Limited en la ruta aérea entre las Islas Malvinas y Punta Arenas, mediante una aeronave con matrícula británica y sin autorización de las autoridades argentinas.
A partir de esa situación, Milei ordenó iniciar procedimientos sancionatorios y denuncias penales, además de realizar las gestiones diplomáticas correspondientes.
El planteo se suma así al conflicto por la explotación hidrocarburífera y amplía las medidas anunciadas por el Gobierno argentino en relación con las actividades desarrolladas en torno a las islas.