“Detrás de cada hotel y restaurante hay una familia”: el reclamo del sector marplatense ante Diputados
El presidente de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica de Mar del Plata y coordinador del sector en la provincia de Buenos Aires, Hernán Szkrohal, expuso ante la Cámara de Diputados sobre la situación que atraviesan los establecimientos vinculados con la actividad turística.
El dirigente planteó una mirada centrada en las personas que sostienen diariamente hoteles, restaurantes, parrillas y confiterías.
“Cuando se habla de turismo se habla de ocupación, estadísticas y rentabilidad. Yo quiero empezar por otro lado: por la gente”, sostuvo.
En ese sentido, remarcó que detrás de cada establecimiento existen familias que durante años invirtieron, trabajaron y generaron empleo.
Szkrohal señaló especialmente las dificultades que atraviesan los emprendimientos más pequeños y familiares, que cuentan con menor margen financiero para afrontar un escenario de mayores costos.
La caída del consumo y el avance de la informalidad
Durante su exposición, el dirigente advirtió que uno de los principales problemas es la disminución del consumo, en un contexto en el que los costos se mantienen elevados.
“Cuando los costos se mantienen o aumentan y el consumo baja, no hay eficiencia que alcance”, afirmó.
A esta situación sumó su preocupación por el crecimiento de la informalidad dentro de la actividad. Entre los casos mencionados se encuentran los alojamientos que no están registrados, las dark kitchens y otras propuestas que funcionan por fuera del circuito formal.
Frente a este escenario, reclamó una revisión de la carga tributaria y el desarrollo de herramientas de financiamiento que permitan sostener a los establecimientos que cumplen con sus obligaciones.
También planteó la necesidad de generar mecanismos que permitan incorporar al sistema formal a quienes actualmente desarrollan actividades por fuera de ese circuito.
Las tres prioridades que planteó el sector
Szkrohal resumió sus propuestas en tres prioridades: reconocer la profundidad de la crisis que atraviesa la actividad, generar herramientas concretas para los establecimientos con menor capacidad financiera y fortalecer el trabajo conjunto entre el sector privado y el Estado.
El dirigente insistió en que las dificultades del sector no deben analizarse únicamente a partir de estadísticas o indicadores económicos, sino también teniendo en cuenta el impacto sobre las personas que dependen de estos emprendimientos.
“No son cifras. Son proyectos de vida”, afirmó.
Y agregó: “Si continúan cerrando establecimientos, para muchos será como seguir muriendo”.