Montenegro vuelve a Mar del Plata y Katz habló del nuevo escenario
El exintendente marplatense Daniel Katz analizó el regreso de Guillermo Montenegro a la intendencia de Mar del Plata y consideró que la decisión puede contribuir a recomponer la conducción política de la ciudad.
En diálogo con Radio Brisas, el dirigente radical sostuvo que la salida de Montenegro hacia el Senado bonaerense había generado una situación que definió como un “doble comando” y vinculó ese escenario con dificultades en la gestión.
La situación de Montenegro comenzó a tomar forma con su decisión de solicitar una licencia en el Senado bonaerense para reasumir como intendente. El propio Senado provincial lo registra actualmente como integrante de la Cámara alta para el período 2025-2029.
Para Katz, el regreso de Montenegro debe interpretarse también desde una perspectiva política. “Me parece que esto viene a intentar reconstruir algo de poder en la ciudad de Mar del Plata”, sostuvo durante la entrevista.
El exintendente consideró que la presencia de un intendente en funciones puede modificar la relación de la Municipalidad con distintos actores políticos e institucionales. En ese sentido, señaló que la definición permitiría que los distintos interlocutores sepan con claridad quién está al frente del Ejecutivo municipal.
“No saber quién gobierna en una ciudad siempre es un inconveniente gigante”, afirmó Katz.
El impacto sobre la seguridad
Uno de los aspectos que el exintendente vinculó directamente con la conducción política fue la seguridad, a la que definió como uno de los temas más sensibles para Mar del Plata. Según su interpretación, la existencia de una conducción política con mayor capacidad de decisión podría contribuir a abordar algunos de los problemas que atraviesa la ciudad.
Katz no planteó que el regreso de Montenegro pueda revertir por completo la situación, pero consideró que recuperar una figura con poder político local puede fortalecer la capacidad de gestión.
Durante la entrevista también se abordó el papel de Agustín Neme, quien quedó al frente del Ejecutivo municipal durante la ausencia de Montenegro. Katz sostuvo que, a su entender, la decisión de regresar habría sido conversada previamente entre ambos dirigentes y descartó que Neme se hubiera enterado por los medios.
El referente radical interpretó además que el regreso de Montenegro puede haber estado relacionado con la necesidad de recuperar protagonismo político en Mar del Plata.
En ese sentido, planteó como una posibilidad que algunas expectativas que Montenegro pudo haber tenido en otros ámbitos políticos no se hayan concretado, aunque aclaró que se trataba de una apreciación personal.
“Va a tener mucho más presencia política”
Katz consideró que Montenegro puede recuperar mayor peso político al frente de General Pueyrredon que ocupando una banca en el Senado bonaerense. “Va a tener mucho más presencia política siendo otra vez intendente del partido de General Pueyrredon que siendo un senador provincial más”, sostuvo.
El exintendente también señaló que el regreso generó repercusión fuera de Mar del Plata y fue seguido por medios de alcance nacional, algo que, según su mirada, refleja el peso político de la decisión.
El proceso administrativo para concretar el regreso depende ahora de los pasos correspondientes en el Senado bonaerense y posteriormente en el ámbito municipal. Medios provinciales también señalaron que el retorno se concretará una vez completados los trámites necesarios.
Katz: “No creo que quiera terminar su gestión así”
En otro tramo de la entrevista, Katz expresó una interpretación sobre las motivaciones de Montenegro. “Yo tengo la sensación de que Montenegro no quiere terminar su gestión y dejar el recuerdo en el camino que va a Mar del Plata en estos últimos tiempos”, afirmó.
El exintendente consideró que el regreso podría permitirle al actual jefe comunal reconfigurar su vínculo con la ciudad durante el tramo final de su mandato. De todos modos, Katz evitó plantear que la decisión pueda modificar de manera absoluta el escenario y señaló que no espera que pueda “revertir 180 grados” la situación de la ciudad.
El rol de la UCR dentro del gobierno municipal
La entrevista también tuvo un capítulo dedicado a la relación entre el radicalismo y el gobierno de Montenegro. Katz reconoció que la UCR tiene responsabilidad política por formar parte de la administración municipal, aunque sostuvo que el protagonismo del radicalismo dentro del Ejecutivo se redujo respecto de los primeros años de gestión.
El dirigente señaló además que la incorporación de La Libertad Avanza modificó la dinámica política dentro del oficialismo local.
En su análisis, la relación entre Montenegro y el radicalismo no se rompió completamente, pero sí atravesó modificaciones respecto de la etapa de Juntos por el Cambio.
De cara al próximo escenario electoral, Katz planteó que el radicalismo deberá adoptar una posición cuidadosa. Según su mirada, la UCR no puede convertirse simplemente en una oposición frontal al gobierno municipal porque forma parte de la gestión, pero tampoco debería quedar identificada exclusivamente con sus decisiones.
“El radicalismo se tiene que mostrar en la ciudad de Mar del Plata como una alternativa superadora”, sostuvo.
Katz consideró que el espacio debería construir una propuesta propia de cara al futuro, diferenciándose de la actual gestión sin adoptar una postura basada únicamente en la confrontación.
Una advertencia sobre las alianzas políticas
El exintendente también recordó experiencias anteriores de la política marplatense para advertir sobre los riesgos de forzar construcciones electorales sin suficiente solidez.
En ese marco, mencionó el proceso que antecedió a la elección en la que Gustavo Pulti llegó a la intendencia y sostuvo que la división de candidaturas dentro del espacio radical tuvo consecuencias electorales.
Su conclusión fue que las construcciones políticas necesitan acuerdos sólidos y capacidad para contener a los distintos sectores.
“Cuando uno no construye con solidez, cuando uno quiere forzar determinadas situaciones, generalmente las historias terminan mal o por lo menos como uno no desea”, reflexionó.