Mar Cocina Suratlántica presenta su nueva carta Primavera-Verano
Bajo la dirección creativa de Pedro Bargero, Mar Cocina Suratlántica, el restaurante ubicado en el tercer nivel del Hotel Costa Galana, presenta su nuevo menú que profundiza una de las búsquedas centrales de su cocina para construir una identidad gastronómica a partir del territorio que la rodea.
La carta Primavera-Verano 2026/2027 propone un recorrido que comienza en las sierras tandilenses y encuentra en el Atlántico su punto de llegada, articulando producto, técnica y regionalidad en una serie de platos contemporáneos.
La propuesta parte de una geografía concreta, con ingredientes y técnicas asociados a las sierras y al interior de la provincia de Buenos Aires, como quesos, tubérculos, embutidos, etc. El recorrido se vuelve progresivamente más fresco y húmedo a medida que se acerca a la Costa Atlántica, incorporando a la huerta y mariscos, hasta desembocar en una cocina donde la pesca, la salinidad y el producto marino toman el protagonismo.
“Me interesa que la carta tenga una geografía reconocible, que cuando uno la recorra pueda entender de dónde vienen los productos y cómo se transforma el paisaje desde las sierras al mar. En esta temporada trabajamos sobre esa transición, buscando que los platos sean contemporáneos, pero que al mismo tiempo tengan una identidad y una conexión clara con el lugar”, explica Pedro Bargero, chef creativo de Mar Cocina Suratlántica.
Una cocina donde conviven mar y tierra
El recorrido comienza con Piezas de mar, una propuesta que reúne seis piezas seleccionadas según disponibilidad y que pone desde el inicio el producto marino en el centro de la experiencia. La carta continúa con un crudo de la pesca, marinado en cítricos y sésamo, y los buñuelos de mar, preparados con mariscos y acompañados por alioli cítrico.
La apertura también incorpora un contrapunto terrestre en el tartare de lomo y salame, donde el lomo picado a cuchillo se combina con salame tandilense, queso, mostaza antigua y papas fritas. Una entrada que vuelve a poner en diálogo dos territorios que atraviesan la propuesta de Mar: las sierras y el Atlántico.
Entre las raciones medianas, el producto marino aparece trabajado desde diferentes registros. El Pulpo Mar combina pulpo braseado con ensalada rusa y aceite de olivas negras, mientras que el tiradito de langostinos parte de langostinos curados y leche de tigre. Los gnocchis Balcarce, por su parte, cruzan la tradición de la cocina de las sierras con el mar a través de gnocchis acompañados por vieiras y un pesto de algas. La Caesar de Mar completa esta sección con una interpretación marina de un clásico: cogollo de lechuga, pescado confitado, pangratato de ostras y aderezo.
En los principales, la carta continúa explorando ese diálogo. La milanesa con tomate toma el abadejo como protagonista, empanado con una preparación que se completa con tomate, oliva, mayonesa de limón y togarashi. La ceja al kamado, acompañada por chimi de algas, vuelve a cruzar un corte de carne con elementos propios del universo marino. La pesca Mar del Plata propone pesca del día acompañada por arvejas al pil-pil, mientras que los sorrentinos de langostinos llevan masa fresca, relleno de langostinos y queso, y salsa parisienne. El arroz frito con hinojo, hinojo braseado y vegetales amplía el registro hacia una preparación donde el protagonismo está puesto en los vegetales y en la construcción de sabores.
“Hay platos muy ligados al mar y otros donde el territorio aparece de una manera más indirecta. Lo interesante está justamente en ese cruce: que una vieira pueda encontrarse con un gnocchi, que las algas aparezcan junto a una ceja de bife o que una pesca del día se acompañe con arvejas”, agrega Bargero.
La propuesta de acompañamientos sigue el ritmo de la temporada. Los vegetales de estación reúnen apio, puerro, zanahoria, espárragos y nabo, mientras que las papas fritas Sierras se sirven con alioli coreano. La ensalada de verdes, con queso, palta y crema de yemas, suma una alternativa más fresca para completar los principales.
La nueva carta mantiene uno de los postres que ya forma parte de la identidad de Mar: el Balcarce Galana, preparado con merengue, chantilly y dulce de leche. A su lado aparecen el semifreddo de fruta de estación, con tuile de almendras y compota fresca; una selección de quesos y dulces; y el bombón helado, de helado de americana y salsa de chocolate.
El resultado es una carta que encuentra en la estacionalidad una oportunidad para volver a mirar el territorio y sus productos. Una cocina que parte del Atlántico, pero que no se limita al mar, sino que incorpora referencias de las sierras, vegetales, carnes y preparaciones reconocibles para construir una identidad propia, atravesada por la mirada de Bargero y por el paisaje de Mar del Plata.
Quienes quieran disfrutar de esta experiencia pueden realizar la reserva a través de Woki o a través de Whatsapp al: +54 9 2233120129.