AySA pasó a manos privadas y Sturzenegger destacó el cambio
El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, defendió la privatización de Agua y Saneamientos Argentinos (AySA) y puso el foco en el papel que tendrá el operador brasileño Arcos en la nueva etapa de la empresa. A través de una publicación en la red social X, el funcionario destacó la experiencia de la compañía en Brasil y aseguró que la salida del Estado permitirá reducir posibles focos de corrupción.
El mensaje se conoció después de la apertura de las ofertas económicas para la venta del 90% de las acciones de AySA, realizada el jueves 8 de octubre. La propuesta más alta fue presentada por el consorcio integrado por Rowing, Arcos, Transclor y PHX, por un monto de US$ 340,2 millones. La otra oferta correspondió al grupo encabezado por Roggio, que presentó US$ 285 millones.
En su publicación, Sturzenegger cuestionó el enfoque de parte de la cobertura periodística sobre el proceso de privatización. Según explicó, mientras buena parte de la atención estuvo puesta en los socios locales, consideró que el análisis también debía concentrarse en el operador brasileño.
El ministro señaló que recibió referencias favorables sobre Arcos por parte de una persona con conocimiento del sector del agua en América Latina. De acuerdo con esos comentarios, la compañía habría logrado mejorar con rapidez la calidad y el acceso al servicio en las concesiones brasileñas donde participa.
En particular, mencionó el caso de Río de Janeiro como un ejemplo que, según las referencias que recibió, resulta destacado.
El argumento de Sturzenegger sobre la corrupción
Otro de los puntos centrales del mensaje fue la relación entre la privatización y la reducción de la corrupción. Sturzenegger sostuvo que, más allá de las características del operador elegido, uno de los principales objetivos del proceso es retirar a AySA de la órbita estatal.
En ese sentido, afirmó que reducir la intervención del Estado en determinadas actividades constituye una herramienta efectiva para limitar posibles focos de corrupción.
El planteo se inscribe en la política de desregulación y reducción del tamaño del Estado que impulsa el Gobierno de Javier Milei. Sin embargo, la privatización de una empresa pública no elimina automáticamente los riesgos de irregularidades: el resultado también depende de los mecanismos de control, la transparencia contractual y la supervisión del servicio.
Los elogios a Caputo, Chaher y Milei
En el cierre de su publicación, Sturzenegger felicitó al ministro de Economía, Luis Caputo, y a Diego Chaher por llevar adelante el proceso de privatización. Además, agradeció al presidente Javier Milei por continuar con la política de reducción de la participación estatal en la economía.
El funcionario también expresó que, por los antecedentes políticos vinculados a la gestión kirchnerista, consideraba difícil concretar el proceso. De esta manera, el mensaje funcionó tanto como una defensa de la operación de AySA como una reivindicación de la orientación económica del Gobierno nacional.