Proponen un plan de chipeado para reciclar restos de poda en Mar del Plata
La acumulación de ramas y restos de poda en las calles de Mar del Plata volvió a poner en discusión la gestión de los residuos forestales. Frente a esta problemática, el concejal de Unión por la Patria Diego García presentó un proyecto para crear un programa municipal que permita triturar esos materiales en el lugar donde se generan y aprovecharlos como insumos para el mantenimiento de los espacios públicos.
La iniciativa propone dejar atrás el traslado sistemático de las ramas al predio de disposición final y avanzar hacia un sistema de chipeado y valorización de los restos de poda. El objetivo es reducir los costos de recolección, evitar la formación de microbasurales y convertir un residuo voluminoso en un recurso reutilizable.
El proyecto plantea comenzar con una prueba piloto en barrios de reserva forestal, con vistas a planificar su implementación de cara al otoño, una época en la que se intensifican las tareas de poda.
El proyecto impulsado por el edil propone crear el Programa Municipal de Gestión y Valorización de Restos Forestales. La iniciativa busca modificar el esquema de trabajo del Ente Municipal de Servicios Urbanos (EMSUR), incorporando maquinaria que permita triturar las ramas en el lugar donde se recolectan.
El chipeado consiste en procesar ramas y troncos mediante máquinas trituradoras que los convierten en pequeñas astillas o virutas. De esta manera, el material ocupa menos volumen y puede trasladarse con mayor eficiencia o destinarse directamente a diferentes usos.
Según los fundamentos de la propuesta, realizar el procesamiento en origen permitiría disminuir la cantidad de viajes de los camiones utilizados para retirar los restos de poda. Esto podría reducir el consumo de combustible, el desgaste de los vehículos y los gastos logísticos asociados al servicio.
Para qué se podrían reutilizar las ramas trituradas
Uno de los aspectos centrales del proyecto es aprovechar los restos forestales como materia prima para otras actividades municipales. En lugar de enviarlos al predio de disposición final, el material triturado podría utilizarse en el mantenimiento de parques y plazas, el mejoramiento de suelos, el compostaje, los viveros municipales, la forestación y los trabajos de paisajismo.
La propuesta apunta así a incorporar criterios de economía circular en la gestión de los residuos verdes, mediante la recuperación de materiales que pueden tener una segunda utilidad.
La implementación requeriría definir los procedimientos de procesamiento, almacenamiento y distribución del material, además de establecer qué usos serían adecuados según las características de los restos vegetales.
Al explicar los motivos de la iniciativa, el concejal Diego García señaló que la acumulación de ramas en las calles evidencia dificultades en el sistema de recolección municipal. “Hoy la respuesta del Municipio es ineficiente y costosa. Es parte de la postal de la ciudad ver ramas acumuladas en las esquinas, evidentemente el camión almejero no da abasto y la poda queda durante meses en la vía pública”, sostuvo el edil.
García advirtió que la permanencia de estos residuos puede favorecer la formación de basurales a cielo abierto y generar problemas adicionales en los barrios. También señaló que las ramas acumuladas pueden obstruir desagües y contribuir a complicaciones durante las lluvias.
En ese contexto, defendió la necesidad de modificar el sistema de trabajo y destinar recursos a herramientas que permitan procesar los restos forestales en los lugares donde se generan. “La propuesta es abaratar los costos del servicio de recolección e invertir esos recursos en las máquinas trituradoras, que a su vez generan un recurso valioso que se puede utilizar para el mantenimiento de distintos espacios públicos”, explicó.
Las declaraciones forman parte de los fundamentos del proyecto presentado por el concejal y plantean la necesidad de evaluar alternativas para mejorar la eficiencia del servicio.
La prueba piloto comenzaría en barrios de reserva forestal
La iniciativa propone iniciar la implementación en barrios de reserva forestal, donde la generación de restos de poda constituye una cuestión relevante para la organización de los servicios urbanos.
Según explicó García, la intención es comenzar con una experiencia piloto que permita evaluar el funcionamiento del sistema y planificar su eventual ampliación de cara al otoño del próximo año, cuando se desarrollan tareas de poda.
Una prueba inicial permitiría analizar aspectos como la cantidad de ramas procesadas, los tiempos de trabajo, el volumen de residuos que se deja de trasladar y los costos de funcionamiento de las trituradoras.
Sin embargo, el alcance territorial definitivo, los recursos necesarios y el cronograma de implementación dependerán de las decisiones que se adopten para avanzar con la propuesta.
El proyecto también contempla una unidad municipal y educación ambiental
Además del chipeado, el proyecto establece la creación de la Unidad de Reducción y Valorización de Restos Verdes, bajo la órbita del EMSUR. La estructura tendría como objetivo organizar las tareas vinculadas con la recuperación y el aprovechamiento de los residuos forestales. La iniciativa también incorpora un componente de educación ambiental, con actividades junto a cuadrillas de podadores, escuelas y entidades intermedias.
La intención es promover prácticas de poda responsable y una disposición diferenciada de los restos vegetales, para mejorar la organización de la recolección y evitar que las ramas terminen acumuladas en lugares inadecuados.