Incendiaron un auto en Luro y 228 y después fueron a buscar los cables entre las cenizas

Un vehículo que llevaba tiempo estacionado fue incendiado durante la madrugada en Luro y 228. Tras la intervención de los bomberos, desconocidos se acercaron para retirar entre los restos cables y otros materiales con valor de reventa.

Un nuevo episodio de la modalidad conocida como “quemacoches” se registró durante la madrugada en Mar del Plata. Un vehículo que se encontraba estacionado en inmediaciones de avenida Luro y 228 fue incendiado y, una vez controladas las llamas, personas se acercaron para retirar los materiales que quedaron entre los restos.

El hecho ocurrió alrededor de la 1 o 1.15 de la madrugada, según informó el móvil de Radio Brisas. El automóvil se encontraba estacionado desde hacía tiempo frente a una estación de servicio y, de acuerdo con los primeros datos, se desconoce quién es su propietario.

Según relató Alberto Mena, el automóvil fue prendido fuego con algún elemento y las llamas se propagaron rápidamente. Los bomberos acudieron al lugar y lograron controlar el incendio.

Por lo que se puede ver de las imágenes, se trataría de un Open K-180, que pueden verse en algunos lugares estacionados, en desuso, y casi ninguno en circulación. Miradas más expertas consideraron que era un VW 1500, pero tampoco lo pudieron certificar.

Sin embargo, luego de que el vehículo quedara reducido a una estructura quemada, se habría repetido una escena habitual en este tipo de hechos: personas que se acercan para retirar cables y otros elementos que pueden ser vendidos posteriormente como material reciclable.

La modalidad consiste en incendiar vehículos que permanecen abandonados o estacionados durante períodos prolongados para luego acceder a los cables y metales que contienen en su interior. El objetivo es recuperar principalmente cobre y otros materiales con valor en el mercado informal.

Un antecedente reciente a pocas cuadras

El episodio registrado en Luro y 228 se suma a otro hecho ocurrido esta misma semana a pocas cuadras de distancia.

El martes, un camión estacionado frente a un taller mecánico sobre avenida Colón también fue incendiado y posteriormente desmantelado para retirar los cables que quedaron entre los hierros quemados.

En ese caso, según se informó, el vehículo no tenía batería, por lo que se descartaba inicialmente la posibilidad de que el incendio se hubiera originado por un desperfecto eléctrico. La modalidad denunciada fue similar: el fuego como mecanismo para acceder al cableado y luego retirarlo.

La reiteración de estos episodios genera preocupación por una modalidad que, según lo señalado durante el informe radial, se viene registrando con frecuencia en distintos puntos de la ciudad.

El vehículo estaba cerca de cámaras de monitoreo

Uno de los datos que llamó la atención en el último episodio es la ubicación del vehículo incendiado. A aproximadamente 30 metros del lugar hay un domo perteneciente al sistema de monitoreo municipal, además de cámaras de seguridad orientadas hacia ese sector.

La presencia de estos dispositivos no habría impedido que los responsables actuaran durante la madrugada.

El nuevo incendio vuelve a poner el foco en una modalidad delictiva que combina la quema de vehículos con el robo posterior de cables y metales, mientras se intenta determinar quiénes estuvieron detrás del hecho y qué destino tuvieron los materiales retirados.

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