Reforma de la Ley de Salud Mental: senadores discuten internaciones, prevención y financiamiento
El Senado de la Nación continúa con el tratamiento del proyecto que busca modificar la Ley de Salud Mental N.º 26.657, con cambios en distintos aspectos de la atención y el abordaje de las personas con padecimientos mentales.
La iniciativa fue analizada en una reunión plenaria de las comisiones de Salud, presidida por la senadora Ivana Arrascaeta (La Libertad Avanza), y de Legislación General, encabezada por Nadia Márquez (La Libertad Avanza).
Entre los principales puntos contemplados se encuentran las modificaciones en la conformación de los equipos de trabajo, los criterios para determinar internaciones, el tratamiento de las adicciones y las pautas para otorgar altas médicas.
Arrascaeta defendió la necesidad de avanzar con la reforma y destacó que el proyecto contó con la participación de más de 70 expositores convocados por legisladores de distintos bloques. También señaló que se recibieron 16 informes de provincias durante el proceso de debate.
“Esta reforma es para dejar de llegar tarde y para que ninguna familia se sienta sola”, sostuvo la senadora, quien pidió avanzar con el dictamen.
Las diferencias entre los senadores por el alcance de la iniciativa
Durante la reunión, la senadora María Belén Montes de Oca (La Libertad Avanza) consideró que el proyecto logró incorporar modificaciones a partir de las exposiciones y que se alcanzó un consenso sobre distintos aspectos de la propuesta original.
En cambio, el senador Jorge Capitanich (Justicialista) solicitó postergar el tratamiento para analizar en profundidad las consecuencias de los cambios. Argumentó que, por la complejidad de la problemática, la reforma requiere un amplio consenso entre gobernadores y ministros de Salud, además de evaluar la disponibilidad de recursos humanos y financieros.
Por su parte, Patricia Bullrich (La Libertad Avanza) defendió el enfoque preventivo de la iniciativa. Sostuvo que el proyecto busca modificar la manera de abordar situaciones que involucran a personas con trastornos de salud mental que no están en condiciones de tomar decisiones y que pueden representar un riesgo para sí mismas o para terceros.
Bullrich planteó que la propuesta implica un cambio respecto del criterio de riesgo inminente contemplado en el abordaje actual y pidió acompañar el dictamen. También afirmó que el oficialismo está dispuesto a seguir escuchando a los distintos bloques.
"Este proyecto de reforma a la Ley de Salud Mental fue debatido con distintos expositores invitados por diferentes senadores, participaron especialistas y profesionales. Se trata de mejorar aquello que la experiencia demostró que necesita un cambio", explica @ivannaarrascaet
— Senado Argentina (@SenadoArgentina) October 15, 2026
El financiamiento, uno de los puntos centrales de la discusión
La disponibilidad de recursos para implementar la ley fue otro de los ejes del debate. El senador Guillermo Andrada (Convicción Federal) consideró que la normativa vigente no fracasó por sus principios, sino por las dificultades para garantizar su aplicación efectiva.
Según planteó, la falta de recursos adecuados impidió que la ley alcanzara los resultados esperados.
En una línea similar, la senadora Gabriela Valenzuela (UCR) anticipó que acompañaría el proyecto en disidencia y remarcó la necesidad de contar con presupuesto suficiente para cumplir con la normativa.
En tanto, Carlos Arce (Movimiento por Misiones) respaldó el dictamen y consideró necesarias las modificaciones propuestas para mejorar la atención de la salud mental.
Tras las intervenciones, el dictamen fue puesto a la firma. De esta manera, continuó el trámite legislativo de una reforma que combina cambios en los criterios de atención con una discusión sobre las condiciones necesarias para garantizar su implementación.