Alberto Samid destacó la historia del Estadio Mundialista y pidió que recupere su brillo
Alberto Samid volvió a dedicarle un mensaje a Mar del Plata. Este sábado, el empresario cárnico y ya configurado como influencer publicó en su cuenta de X una reseña elogiosa del documental sobre el Estadio José María Minella, que recorre distintos momentos de la historia del emblemático escenario deportivo y cultural de la ciudad.
“Acabo de terminar el documental que hicieron sobre el Estadio Minella de Mar del Plata. Quiero felicitar a los realizadores porque es extraordinario”, escribió Samid, quien contó que vio de corrido los siete capítulos disponibles en YouTube.
En su publicación, repasó algunos de los acontecimientos que marcaron la trayectoria del estadio, desde el Mundial de fútbol de 1978 y la visita de Queen hasta los Juegos Panamericanos, los clásicos del verano y los regresos de Alvarado y Aldosivi.
El homenaje de Samid a los trabajadores del Minella
Más allá de los acontecimientos deportivos y artísticos, Samid puso especial énfasis en el papel de quienes trabajan en el estadio y que, según señaló, suelen quedar fuera de los primeros planos.
El empresario destacó a los trabajadores que sostuvieron el funcionamiento del Mundialista a lo largo de los años, a pesar del desgaste y las dificultades que atravesó el edificio.
Acabo de terminar el documetal que hicieron sobre el Estadio Minella de Mar del Plata. Quiero felicitar a los realizadores porque es extraordinario. Cuentan la historia de este emblemático escenario desde su construcción, pasando por el Mundial 78, la visita de Queen, la ultima vuelta olímpica de Diego, los Panamericanos, las inundaciones, el sub 20, la contracumbre de 2005, los clásicos del verano, la vuelta de Alvarado, los shows de La Renga, la vuelta de Aldosivi, las reformas, el paso del tiempo, el desgaste, las alegrías, la tristeza, la esperanza. Sobre todo felicitar a los laburantes del estadio que son los protagonistas no tan conocidos de una historia que los deja en lo mas alto. Porque son ellos los que a lo largo de los años y con un amor propio incondicional, dejaron y dejan la vida para que el estadio Mundialista de Mar del Plata siga en pie. Mucha gloria, mucho talento, el mejor futbol y las expresiones artísticas mas espectaculares pasaron por el Minella. Ojalá pronto recupere su brillo. Se lo merece el estadio y lo merece la ciudad que siempre nos hace felices. PD: el documental de está en YouTube y son 7 capítulos. (Los vi de corrido)
— Alberto Samid (@soyalbertosamid) October 17, 2026
“Son ellos los que a lo largo de los años y con un amor propio incondicional, dejaron y dejan la vida para que el estadio Mundialista de Mar del Plata siga en pie”, expresó.
En el cierre, manifestó su deseo de que el Minella pueda recuperar su esplendor y vinculó esa expectativa con el valor que tiene para la ciudad: “Se lo merece el estadio y lo merece la ciudad que siempre nos hace felices”.
Una presencia habitual en las redes por sus mensajes sobre Mar del Plata
El posteo sobre el Minella se suma a otras publicaciones en las que Samid expresó su admiración por Mar del Plata o se refirió a cuestiones vinculadas con la ciudad. No es la primera vez que sus mensajes sobre la ciudad balnearia generan repercusión y son retomados por Infobrisas.com.
En abril de 2025, por ejemplo, el empresario elogió la gastronomía local y afirmó que en ningún otro lugar del mundo había comido tan rico como en Mar del Plata. También definió a la ciudad como la capital del turismo nacional y de la gastronomía mundial, en un mensaje que destacó la variedad de pescados, mariscos, pastas, pizzas y parrillas.
Dos meses después, volvió a expresar su admiración por la ciudad al describir su belleza y su particular relación con el mar. En esa oportunidad, sostuvo que Mar del Plata tenía una “superioridad estética” incomparable con la de otras ciudades del mundo.
Con su nuevo mensaje sobre el Estadio Minella, Samid volvió a poner el foco en uno de los espacios más representativos de Mar del Plata y en la expectativa de que pueda recuperar su brillo.