La UNMDP celebró sus 65 años y homenajeó a docentes y nodocentes jubilados

La Universidad Nacional de Mar del Plata conmemoró su aniversario con un acto en la Biblioteca Central, donde reconoció las trayectorias de sus trabajadoras y trabajadores jubilados.

La Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMDP) celebró su 65° aniversario con un acto institucional en el que homenajeó a sus trabajadoras y trabajadores docentes y nodocentes jubilados, en reconocimiento a los años de dedicación y al aporte realizado a la educación pública.

La ceremonia se desarrolló en el primer piso de la Biblioteca Central de la Universidad y contó con la presencia de la rectora, Mónica Biasone; la vicerrectora, Marina Sánchez Herrero; secretarios, decanos de distintas unidades académicas y representantes gremiales. Durante el encuentro, se entregaron diplomas a quienes finalizaron su trayectoria laboral en la institución.

El 19 de octubre de 1961 se creó la Universidad Provincial de Mar del Plata, una iniciativa que amplió las oportunidades de acceso a la educación superior y transformó la vida académica de la ciudad y la región.

En 1975, con la nacionalización de la Universidad Provincial y la incorporación de la Universidad Católica Stella Maris, se conformó la actual Universidad Nacional de Mar del Plata. Desde entonces, la institución amplió su oferta académica, fortaleció sus actividades de investigación y extensión y consolidó su vínculo con la comunidad.

A lo largo de estas seis décadas y media, la Universidad se convirtió en un espacio fundamental para la formación profesional, la producción de conocimiento y el desarrollo regional. Ese crecimiento también estuvo acompañado por el trabajo cotidiano de docentes y nodocentes que contribuyeron a sostener su funcionamiento y consolidar su identidad.

Durante el acto, el secretario general de la Asociación del Personal Universitario (APU), Agustín Malaguti, destacó la importancia de reconocer a quienes construyeron la historia de la institución y abrieron camino para las nuevas generaciones.

“Quiero agradecer a aquellas personas que construyeron la historia en lo que es la vida nodocente y nos abrieron camino”, expresó. Además, remarcó que detrás de cada graduación existe un trabajo colectivo que involucra a numerosas personas y áreas de la Universidad.

Por su parte, el secretario adjunto de la Agremiación Docente Universitaria Marplatense (ADUM), Pedro Sanllorenti, valoró el papel de quienes se jubilaron y continúan vinculados a la vida universitaria. También destacó la tarea del centro de jubilados de la organización y la importancia de reconocer el legado de cada trabajador.

“La clave está en lo que cada uno, sea docente o nodocente, le ha dejado a esta Universidad y que sin ello no sería lo que es hoy”, sostuvo.

Marta Rueda destacó el valor colectivo del conocimiento

Uno de los testimonios de la jornada fue el de Marta Rueda, presidenta del Centro de Jubilados de ADUM, quien compartió su experiencia personal y recordó su recorrido por la Universidad.

La docente contó que se resistió durante casi 11 años a jubilarse y dejar las aulas. También recordó sus primeros pasos en la institución, a la que ingresó en 1970, y cómo la docencia terminó convirtiéndose en una pasión que trascendió su formación profesional.

“Había comprendido que el conocimiento solo se construye colectivamente”, expresó Rueda, al reflexionar sobre los aprendizajes y las experiencias que marcaron su trayectoria.

Además, destacó la importancia de mantener los vínculos y continuar impulsando proyectos compartidos después de la jubilación. En ese sentido, sostuvo que el desafío consiste en seguir trabajando colectivamente y buscar un futuro mejor para todos.

Mónica Biasone: “La universidad es su gente”

El cierre de los discursos estuvo a cargo de la rectora Mónica Biasone, quien repasó el proceso histórico que llevó a la Universidad a convertirse en una institución nacional y destacó su influencia en Mar del Plata y la región.

Durante su intervención, recordó que en 1986 la comunidad universitaria eligió democráticamente a su primer rector, Javier Rojo, y recuperó una de sus frases: “No hay ciudad que se precie de tal si no tiene universidad”.

Biasone sostuvo que la UNMDP nació y se sostiene gracias al compromiso de la comunidad marplatense. En ese marco, agradeció a quienes desarrollaron sus tareas en aulas, laboratorios, pasillos y oficinas, y subrayó la importancia de su contribución al crecimiento institucional.

“La universidad es su gente”, afirmó la rectora, al reconocer el trabajo de quienes concluyeron su etapa laboral y contribuyeron a construir la institución tal como se conoce en la actualidad.

Luego de los discursos, se realizó la entrega de diplomas a las trabajadoras y los trabajadores jubilados, como una forma de agradecer los años compartidos, el trabajo realizado, los conocimientos transmitidos y el aporte de cada persona a la comunidad universitaria. La ceremonia concluyó con la presentación del Coro Universitario, que interpretó tres obras del repertorio latinoamericano.

Te puede interesar