Entrevista en Infobrisas.com
Laureano Tello: una carrera por el país con raíces en Mar del Plata
Con 39 años, Laureano Tello tiene una carrera futbolística interesante desde todos los puntos de vista. Si bien hoy es uno de los pilares de Kimberley en el Torneo Federal A, supo vestir las camisetas de Aldosivi, Alvarado y Círculo Deportivo, entre muchos otros, en los que dejó su huella.
Oriundo de Batán y miembro de una familia trabajadora y con fuertes vínculos con el deporte, el protagonista es conocido por su fortaleza en el mediocampo, una virtud que le permitió recorrer buena parte del país, para paulatinamente convertirse en una referencia local y regional. En ese contexto, brindó una entrevista a Infobrisas.com, donde repasó su trayectoria y compartió sus expectativas por lo que viene.
A pocos minutos de iniciar su entrenamiento diario en el estadio José Alberto Valle, Laureano se animó a mirar retrospectivamente y a analizar la actualidad: "He pasado por varios equipos y muchos en Mar del Plata. Jugué en torneos federales y en el Nacional B con Aldosivi, donde debuté. De ahí en adelante empezó mi carrera".
"Estoy en un equipo en el que me siento muy cómodo. El club me trata muy bien, así que venir y competir como lo estamos haciendo con Kimberley, con el grupo y el equipo que tenemos, me hace sentir muy cómodo y eso es muy bueno", resaltó en diálogo con este medio.
Consultado sobre la diversidad etaria que caracteriza al plantel del "Dragón", Tello expresó: "Creo que de ahí viene el equipo que hemos formado. Siempre hablo con el 'Pampa' (Nicolás Báez, arquero) y los más grandes sobre que ha cambiado mucho el fútbol, y nosotros, los más grandes, dependemos mucho de los más chicos; y los más chicos dependen mucho de nosotros".
"Si unimos eso, como lo estamos haciendo nosotros, creo que peleamos cosas importantes, como lo venimos consiguiendo. Laburás bien el día a día".
Laureano habló también sobre el día a día y las complejidades que a veces se presentan en el fútbol del ascenso: "A veces, uno se toma las cosas en gracia. Pero cuando el equipo tiene que laburar, labura de forma muy profesional, y eso me deja muy contento", remarcó.
En cuanto a su futuro, según aclaró a Infobrisas.com, su continuidad en el club depende de muchos factores y aún no está 100% confirmada: "Cuando uno es más joven, tiene más posibilidades de decidir a dónde ir. Yo ahora estoy en una etapa en la que ya tengo mi familia, una hija, y es muy difícil decidir eso".
"Hoy en día estoy acá en Mar del Plata; mi mujer labura acá y mi nena va al jardín en el club Kimberley. Cuando tenés familia, es mucho más difícil decidir", insistió.
En ese sentido, aseguró que "también depende de las posibilidades que van saliendo a medida que van terminando los torneos. Hoy estoy en Kimberley y la verdad que me siento muy cómodo y muy contento de estar en esta institución".
La llegada a Kimberley y la "mudanza" entre clubes
Tello habló también sobre las circunstancias que posibilitaron su llegada al "Dragón". Según contó, "la mayoría de las veces me tocó irme a clubes por contacto o gente conocida. Estuve en Camioneros y me fui con Gustavo Noto, a quien yo ya había tenido en Alvarado. Aposté a él porque ya lo conocía, y me habló bien del club".
"Cuando hay gente que labura en un club y te habla sobre cómo se maneja, ya te vas con la cabeza pensando solamente en trabajar en ese club, y eso es importantísimo".
Asimismo, relató que "en Villa Dálmine tuve también la oportunidad de ir a jugar Nacional B con Felipe De la Riva, a quien yo no conocía. Fui por intermedio de un técnico que había tenido, Marcos Salvaggio, que ahora está en Gimnasia de Chivilcoy. Él me llevó, me comentó cómo era el club y ni la dudé cuando me llamó".
"Era un salto de categoría, del Federal A al Nacional B. Estuve ahí tres años o tres años y medio, y me fue muy bien. Estuve muy contento ahí", agregó.
En ese marco, en el relato del deportista marplatense no podía faltar un capítulo importante, que involucra al fútbol profesional de la región: "El año pasado estuve en Círculo Deportivo de Otamendi y tuve un torneo regular. La verdad es que me fue bien y estábamos por arrancar el año, ya en negociaciones con Círculo, pero no sabía si iba a seguir o no".
"En una de esas me llama Juan Vuoso. Estuvimos hablando y me explicó cómo se laburaba acá, porque estaban interesados en que yo viniera a jugar", resaltó.
Seguidamente, Laureano tomó contacto también con Mariano "Gato" Mignini, director técnico de su actual club: "Ambos me hablaron muy bien del club y del proyecto que tenían. A veces, uno piensa en estar cerca de la familia y seguir acá en la zona, así que arreglé por eso, además de que al Gato lo conocía desde Aldosivi, cuando él estaba en el club, y también conocía a chicos que estaban acá en Kimberley. Ni la dudé cuando me dijeron de venir acá".
Consultado sobre sus amistades en el rubro y sobre la sensación de tener que enfrentarlas ocasionalmente en lo competitivo, afirmó: "Tengo muchos amigos. En Círculo soy muy amigo de Imanol Iriberri. Yo estaba ahí y decía que no me iba a ir porque estaba cómodo, pero de repente me salió para venir acá, y uno a veces piensa en crecer y en la familia".
"Gracias a Dios, acá estoy contento, aunque a veces se hace difícil jugar cuando del otro lado tenés amigos. Pero dentro de la cancha creo que eso se va. Hay que competir y somos todos iguales dentro de la cancha".
El lado cotidiano de un volante marplatense
Por fuera del trabajo diario, Laureano Tello tiene una relación particular con el fútbol, además de las vicisitudes de cualquier otra persona. Y como cualquier otra persona, disfruta de los instantes simples, pero cercanos: "Cuando me voy del entrenamiento y llego a casa, me tomo un mate y me pongo a charlar con mi familia", afirmó.
"No soy de mirar mucho fútbol. Lo miro, pero cuando hay algún partido importante. Estos días hubo Champions y miraba de reojo mientras tomaba mate con mi mujer", comentó.
Por esto, no dudó en definir su perfil como aficionado al fútbol: "No soy un tipo que ve cualquier partido. Si por ahí hay alguno importante, me siento a verlo, pero soy más tranquilo, de salir y descansar la mente de lo que es el día a día en el fútbol".
Por otro lado, más allá de las diferentes circunstancias, una de las principales ambiciones de todo futbolista es jugar un Mundial, algo reservado solamente a un puñado de competidores. No obstante, en las instancias decisivas de la Selección Argentina en la Copa del Mundo, quienes no juegan, alientan desde donde estén.
Consultado respecto a la final de la Copa Mundial de la FIFA 2026, en la que Argentina fue finalista, Telló remarcó: "Ahí no descansé, pero porque hablamos de una cosa distinta. Los partidos de Argentina uno no se los pierde, y más sabiendo la calidad de jugadores que hay en la Selección".
"Con la edad que yo tengo, mirando fútbol, voy aprendiendo movimientos todos los días. No sé cuándo me voy a retirar, pero sé que no viví todo en el fútbol, porque siempre vas aprendiendo cosas nuevas en el día a día".
En la misma línea, y con un enfoque puramente profesional, el protagonista aseguró que acude a entrenar "todos los días con la cabeza despejada, porque es un lugar en el que estoy muy cómodo. Y día a día voy aprendiendo de los más grandes y de los más chicos, porque creo que también se aprende de los más chicos".
Mar del Plata: tierra de talentos y sueños
Con la enorme dimensión del fútbol en las diferentes ligas del mundo, las oportunidades para los jóvenes marplatenses parecen muchas. Pero en prácticamente toda instancia de evaluación, los chicos y chicas de la ciudad deben medirse contra otros que tienen los mismos sueños, y quizás hasta talentos parecidos. En algunos casos, los clubes seleccionan a unos por sobre otros por cuestión de detalles.
Sobre la calidad deportiva que ofrecen las instituciones locales, Tello consideró que "hay muchos jugadores buenos en Mar del Plata y creo que la Liga Marplatense siempre fue muy competitiva. Hay muchos chicos que están en el plantel con nosotros que bajan a hacer fútbol a la liga local, porque se potencian. Yo también la he jugado en su momento y para mí era muy competitiva".
Insistió también en que "hoy hay mucho potencial. Y hay equipos que hoy están jugando el Federal, como Kimberley y Círculo, y que se fijan mucho en los jugadores de la liga local, porque luego pueden estar en un equipo del Federal".
El volante se animó también a contar cuál fue el equipo más duro al que le tocó enfrentar en su carrera. Para sorpresa de algunos, eligió uno que ya no tiene la predominancia que supo ostentar hace aproximadamente una década.
"Cuando yo estaba en Aldosivi, en ese momento había un equipo importante que era Unión de Mar del Plata. Yo estuve ahí después en el Federal A, pero en la liga local había jugadores importantes. Yo era mucho más chico, y para nosotros, en ese momento, esa clase de equipos eran muy difíciles para nosotros", expresó Tello.
Mientras tanto, en el presente, el protagonista atraviesa un momento positivo con Kimberley de Mar del Plata, que durante estas semanas tiene una serie de partidos claves correspondientes a los octavos de final de la Reválida del Torneo Federal A.
En ese marco, el futuro de Laureano Tello a mediano plazo es aún una incógnita: "Todavía no sabemos qué va a pasar, porque no hemos hablado nada con el club ni con el técnico. Pero por el torneo que venimos haciendo con este equipo y por cómo me sentí durante el año, me encantaría poder estar y jugar ese partido de la Copa Argentina", respondió, en referencia al encuentro que el "Bicho verde" se aseguró para disputar en 2027.
Por último, ante el pedido de Infobrisas.com, el mediocampista dejó en claro qué consejo le brindaría a un juvenil que quiere abrirse paso en el exigente universo de ese deporte: "Le diría que labure mucho en lo que se proponga en lo futbolístico. Que nunca baje los brazos, porque uno nunca sabe cuándo le va a tocar la posibilidad".
"Te puede tocar ahora, jugando acá en Kimberley, o sin querer, cuando menos lo pensás, estar jugando en un equipo de primera".
Aun con un futuro que ni él mismo puede conocer, Laureano Tello se mantiene concentrado en la exigencia que propone el técnico Mariano Mignini, así como en los desafíos que le restan al equipo durante el resto del año.
Con pasado en San Telmo, Ferro de Olavarría, Cipolletti y otras tantas instituciones, el protagonista es uno de los pocos jugadores que, pese a haber recorrido casi todo el país, se las ingenió para seguir perteneciendo a la ciudad de Batán, sin despegarse nunca de la Mar del Plata que lo vio crecer en lo futbolístico y en lo humano.