Auto Estilo Brisas

La integrante argentina de una familia de chatas

El país de la fabricación de las camionetas sumó Ram Dakota. Una 4x4 turbodiésel de muy buen equipamiento y prestaciones, construida en Córdoba junto a la Fiat Titano, y desarrollada en base la china Changan. La marca exclusiva de pick-ups que nació como un modelo, completa así con el segmento mediano, el portfolio que históricamente tuvo full-size y desde hace 3 años una compacta superior.

Hay que traccionar mucho y tener gran peso propio, para conquistar su independencia. Quien logra conservar su nombre, pero al mismo tiempo lo transforma en su apellido, hace casi una declaración separatista. Un proceso que podría asociarse con distritos, cuando se escinden. O bien, con provincias o hasta ciudades que se auto-definen a si mismas - medio en broma y medio en serio –, como repúblicas. En las personas, podría interpretarse con aquellas que al presentarse laboralmente, necesitan asociar su nombre con la empresa o institución a la que representan. Y de algún modo, sería el ejemplo más parecido al producto que hoy mostramos.

Es que las marcas tienen procesos. En la industria automotriz, hay modelos que ya sea por una estrategia de marketing o por una clara diferenciación de producto hacia algo más premium, se emancipan tras haber recorrido una buena parte de la vida útil. Ya son mayores en edad, aunque la firma madre no les suelta la mano, sino que por el contrario, cada vez administra más su nueva etapa. Sin embargo, lo hace desde un segundo plano, retirando su apellido de las grandes marquesinas.

En 1981, salió a rodar la primera Dodge Ram y 6 años después lo hizo la Dodge Dakota. Dodge, portadora del apellido de los hermanos fundadores a comienzos del siglo pasado en Norteamérica, estaba en manos de Chrysler desde hacía casi 6 décadas. En 2010, esa corporación decidió que Ram ya no fuera hijo de Dodge, pero le mantuvo la imagen emblemática del “carnero”. Cómo no hacerlo, si carnero es lo que significa Ram en inglés, a pesar de que muchos crean que ese nombre proviene del término tecnológico asociado a la memoria de las computadoras. Para ser carnero, el macho tiene que convertirse en adulto. Y la camioneta efectivamente creció. No obstante, debía compartir la imagen de marca con sus padres. Esas transformaciones, a nivel compañía, ya tenía antecedentes. Porque en 1998, Chrysler se fusionó con Daimler y sus vehículos Mercedes-Benz, aunque menos de 10 años después admitieron que el negocio no funcionó y llegó el divorcio. Insistente, Chrysler en 2014 fue por las segundas nupcias, esta vez con la italiana Fiat para crear FCA. Hoy, todos los caminos terminan en Stellantis, gestada cuando el mundo salía muy golpeado de la pandemia del Coronavirus. Las marcas de FCA (Fiat, Chrysler, Dodge, Jeep y Ram) y las de PSA (Peugeot, Citroën y DS), sellaron esta alianza para convertir a ese Grupo automotriz en el más grande del planeta.

Ram con sus poderosas full-size todoterreno, se abrió paso “en soledad” desde las plantas de Estados Unidos y México. Es una forma de decir, porque siempre estuvo controlada por sus progenitores. Hace tres años nació su hermana, la Rampage, fabricada en Brasil. Una camioneta compacta, con algo de equipamiento superior a la media del segmento, que también reedita un nombre que ya existió en la década de los años 80, cuando Dodge durante muy poco tiempo produjo un pequeño coupé utilitario. Entre las hermanas mayor y menor, hace exactamente un año, dio a luz la del medio. Es que la mediana de las pick-ups reedita aquel nombre bautismal de Dakota. Y enseguida comenzó a cosechar elogios, al ganar en su segmento el Premio PIA, que elegimos los integrantes de la prensa especializada.

Con fuerza, comenzó a recorrer la ruta del “orgullo nacional”. Ram Dakota está producida en el Complejo Industrial de Ferreyra, que en pocas semanas celebrará 30 años ininterrumpidos, con más de un millón y medio de vehículos que llevan el sello de Industria Argentina. Allí, desde hace 8 años, se ensambla el exitoso Fiat Cronos, que solito y como un reloj, sacó a rodar más de 500 mil sedanes. Tras una inversión de 385 millones de dólares, dos camionetas comparten plataforma, para que también se realice la gestación de Fiat Titano, a la que ya hemos mostrado en esta columna. La tracción de ambas es con el mismo motor turbodiésel 2.2 de 4 cilindros en línea, buenas prestaciones, 200 caballos de potencia y 450 NM de torque. Se combina con un tanque de 23 litros de urea que rinde cerca de 10 mil kilómetros, y que reduce las emisiones contaminantes del óxido de nitrógeno. Esta motorización Multijet será construida en este Polo Industrial cordobés desde 2027, para el abastecimiento local y exportación. Las dos chatas tienen la misma transmisión automática con convertidor de par y 8 marchas, que se estabiliza a una velocidad constante de 110 km/h en 2 mil RPM. El andar es algo ruidoso a alta velocidad, como suele suceder con los gasoleros, pero placentero y suave por sus amortiguadores telescópicos presurizados y la suspensión independiente que en el eje trasero es rígida.

Nos hemos subido a la versión tope de gama de Ram Dakota, denominada Laramie Night Edition, que lleva impresa una estética más deportiva, con detalles oscurecidos en el frente, atrás, ruedas, estribos y espejos. Esta 4x4 con alta, baja y reductora, destina gran parte de su máscara frontal a la parrilla de forma hexagonal y una segunda toma de aire en la falda. Las ópticas son muy delgadas, sutiles y refinadas, casi del diseño de un automóvil de alta gama. Van unidas de punta a punta por una línea led entre el capot - con marcadas nervaduras y apertura neumática -, y el nombre completo de la marca. Casi no se ve en la trompa el color de la carrocería, que es exclusivo de este modelo, porque también con tecnología full led asoman debajo las luces complementarias y antinieblas. De perfil, su silueta es estilizada, con un despeje de 23 centímetros del sueño, abundancia del color base porque las ventanas son relativamente chicas y las llantas que se lucen con sus 18 pulgadas. En la cola se destacan los faros verticales y sobresalidos, el portón disimulado que se bloquea con el cierre centralizado y poco plástico negro. La carga es de una tonelada en una superficie de casi un metro con 60 de largo y 1,40 de ancho. Además, lleva cobertor a 50 centímetros de altura.

El interior de Ram Dakota es lo más parecido también a un automóvil, donde se percibe la evolución de las pick-ups, tanto en el diseño como en la calidad de los materiales. Por ejemplo, están muy camufladas las toberas de la ventilación, y los comandos físicos emergen en el panel como un piano elegante, donde se nota la genética del modelo sobre el que está desarrollada, la Changan Hunter. Otro detalle oriental aparece en el típico puente chino, con el portaobjetos debajo de la consola central, sobre la que funciona el selector de cambios con forma de comando de avión. Abunda el cuero negro en las cómodas 5 plazas y en el volante de buena empuñadura, con teclas multifunción y corte recto. Las butacas delanteras tienen buena anatomía y regulación eléctrica. Sus pantallas son digitales,de 7 pulgadas para el instrumental y de 12 para la táctil multimedia, con navegador integrado y sistema de audio estándar con 6 parlantes.

El nivel de equipamiento y tecnología es muy alto para esta pick-up, que tiene una capacidad de remolque de 3500 kilos. De serie, en la versión base bautizada Warlock, como en la Laramie y en la Night Edition, traen exactamente lo mismo, excepto el alerta de tránsito cruzado que es un faltante en la entrada de gama. Todas vienen con 6 airbags; frenos ABS con distribución electrónica; asistencia de mantenimiento de carril; sensores de proximidad y ángulo ciego; control de velocidad crucero; monitoreo de presión de los neumáticos y frenado de emergencia y de estacionamiento eléctrico. Le suma cámaras en 540 grados, porque a la visión panorámica en 360 le agrega el chasis transparente. Además, en este caso, el cierre centralizado a distancia incluye las cuatro ventanillas.

La garantía de este producto es de 5 años transferible o 150 mil kilómetros. Y el precio de esta versión probada es de 78 millones de pesos. En la reconversión de esta industria, todos los caminos se cruzan. Es altamente probable que la Argentina quede como un acotado productor únicamente de camionetas. La invasión de vehículos chinos se nota mucho y también se percibe, como en este caso, en la plataforma de la Changan Hunter, sobre la que se desarrollaron Fiat Titano y Ram Dakota. Y la tendencia a darle vuelo propio a marcas fuertes, tiene marcados ejemplos en la historia previa a Stellantis, con DS cuando dejó de ser un modelo luxury de Citroën y con Ram al despegarse de su madre Dodge. Esa misma marca tuvo con el modelo de chata Dakota, algo de presencia en nuestro país en los años 90, cuando era fabricada en Brasil. La realidad de Ram hoy es continental. Las 1500 y 2500 llegan desde México, con quien estaría encaminada la recuperación del acuerdo comercial, caído desde marzo pasado. Rampage es brasileña y Dakota es argentina. Tres hermanas y tres nacionalidades, nacidas de los mismos padres, con un árbol genealógico de abuelos que hicieron negocios de compra-venta, típicos de una familia numerosa. Muchos kilómetros recorridos avalan a una marca que se mueve sin tener que explicar de dónde viene ni hacia dónde quiere ir.

 

Por Daniel Revol / @DanielRevolArg
IG: AutoEstiloBrisas

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