Desbaratan una banda que hacía estafas virtuales y coordinaba entraderas desde cárceles de Batán y Olmos
Con distintos ardides por vía telefónica que incluían supuesto llamado de un comisario o un gerente de banco, aviso sobre un familiar detenido o la más clásica "llorona", que apunta a un engaño con un supuesto secuestro, delincuentes detenidos de las unidades carcelarias de Olmos y Batán cometieron gran cantidad de robos y estafas en Mar del Plata y otros puntos del país.
La investigación judicial permitió identificar a los autores, allanar sus celdas y secuestrar los teléfonos celulares desde los que habían realizado más de 5.000 llamados desde julio pasado, siempre con la intención de lograr algún rédito económico bajo extorsión o engaño, incluso con un personaje particular: un supuesto comisario Gutiérrez, que parece remitir a la serie de plataforma "Gutiérrez is mai neim".
El fiscal Mariano Moyano, a cargo de la investigación a partir de una denuncia recibida a mediados de este año, les inició una causa por asociación ilícita, estafa, tentativa de estafa y robo agravado.
En esta causa, luego de allanamientos concretados en ambas unidades penitenciarias, se confirmaron las detenciones de dos sujetos y y otros dos resultaron aprehendidos. Se les secuestraron ocho teléfonos celulares y dos troqueles de empresa Claro, correspondientes a respectivos chips de línea.
La investigación suma, el 8 de julio, la presencia de tres desconocidos en un domicilio de jurisdicción de Comisaría 12a que se presentan en principio como policías y luego intentan convencer al dueño de casa que venían por una suma de dinero. La víctima desconfía, ingresa y cierra la puerta, mientras los sospechosos huyen.
Uno de los ahora detenidos, identificado como Alejandro Demetrio Rosales, había participado de una entradera en la que resulta víctima una mujer de 70 años. Junto a otros encapuchados la maniataron, le robaron dinero y le cortan dedos del pie. Otro, que se llama Jonathan Villalba, quedó privado de libertad por participar del robo de una camioneta de Andreani. Los teléfonos secuestrados a ambos internos confirman que se relacionaban para cometer delitos.
De la pesquisa surge también la complicidad de Miguel Franco Isaías, al que logran detener en agosto por protagonizar delito de estafa bajo la modalidad conocida como "Cuenta del tío".
Con los peritajes sobre equipos telefónicos se determina se habia dado forma a una asociación ilícita para cometer delitos desde prisión y con víctimas en distintos puntos del país.
Su ardid más utilizado se basa en la identidad "prestada" de una tira televisiva. Uno de los personajes que utilizaban para engañar a las víctimas mediante llamados era el comisario Gutiérrez, como el protagonista de "Gutiérrez es mai neim".
La metodología implicaba llamar y hacerse pasar por la autoridad policial que notificaba de un accidente de un familiar y que iban a visitarlos funcionarios judiciales. Quienes iban al domicilio eran ladrones que sorprendían a la víctima. De la investigación surge que hacían más de 50 llamados de este tipo, siempre desde la cárcel.
Entre los acusados se suma Hugo Miguel, de 62 años, que desde la cárcel de Olmos operaba también en sintonía con esta banda. Isaías y Villaba estaban en la Unidad Penal 44 de Batán, en tanto Demetrio Rosales cumple detención en la Unidad Penal 15. Para todos se dispusieron órdenes de detención relacionadas con esta nueva causa.