Suman pistas de sospechosos e inician estudios de ADN para esclarecer el femicidio de Mailén Antonich
La investigación del femicidio de Mailén Antonich, ocurrido entre la tarde del 31 de julio y primeras horas del 1 de agosto último, avanzará un paso más en próximas horas con el inicio de los estudios genéticos sobre restos de sangre y otras evidencias logradas en la escena del crimen.
Por el caso continúan detenidos el sereno del parador del Balneario Cero, lindero a Punta Mogotes, donde se halló el cadáver y un amigo, ambos acusados de homicidio agravado por violencia de género.
El dato que surge en este momento es que se continúa trabajando sobre varios registros de cámaras de seguridad del lugar y la zona para determinar no solo la mecánica del hecho sino también la posible participación de algún otro cómplice, lo que podría haber ocurrido antes, durante o después del asesinato.
La autopsia había determinado que Antonich presentaba variedad de golpes y lesiones compatibles con algún intento de abuso sexual. El fallecimiento fue como consecuencia de heridas profundas provocadas con arma blanca.
En las prendas de los detenidos se encontraron manchas de sangre y también algunos restos en uñas de la víctima, que podrían haber sido parte de su mecanismo de defensa. Por lo menos uno de los imputados presentaba lesiones compatibles con rasguños.
La causa judicial está a cargo del fiscal Carlos Russo y sumó testimonios y elementos de prueba en abundancia como para sostener la acusación sobre los únicos dos detenidos que tiene el caso. Siempre sin descartar que podría haber más involucrados.
Los imputados son, hasta el momento, Agustín Nicolás Díaz Bartolomé, de 26 años, y José Luis Aquino, de 27. La investigación había determinado que este último había tomaco contacto con la víctima desde un perfil de Facebook.
La hipótesis es que generó una publicación en redes para convocarla a una supuesta cita laboral en ese complejo de cabañas llamado Punta Cantera, con salida directa a la playa. Se cree que el ardid le permitió a él y su cómplice dominarla y luego, en el marco de forcejeos, apuñalarla.