domingo 03 de mayo de 2026
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Indignado por los robos en su campo, puso tres cabezas de vaca en la Municipalidad de General Alvarado

martes 10 de octubre de 2023
Indignado por los robos en su campo, puso tres cabezas de vaca en la Municipalidad de General Alvarado
Indignado por los robos en su campo, puso tres cabezas de vaca en la Municipalidad de General Alvarado

Alfredo Serrano, productor agropecuario de General Alvarado, explicó en Radio Brisas por qué decidió poner la cabeza de tres vacas frente a la sede de la Municipalidad.

"Cuando llegamos el viernes a trabajar en el campo, encontramos que nos habían matado tres vaquillonas. Ya vamos arriba de treinta animales que perdimos en los últimos años. Es una impotencia para los que sufrimos inseguridad. Se vive esta situación tanto en la ciudad como en los campos. No hay nadie que controla", señaló con enojo.

En ese orden, explicó que cansado de la actitud del gobierno de General Alvarado de no atender el problema, decidió esta forma de protesta.

"Igualmente no me atendió el intendente. Me tomaron el teléfono, pero no me llamó nadie", cuestionó.

Serrano describió que "quedarse a dormir en el campo no es seguro en estos momentos. La gente entra por la noche, matan animales, los faenan y se lo llevan. Cada vaquillona vale 250 mil pesos. Es decir que se llevaron 750 mil pesos. En el mercado negro lo venden a 400 mil pesos, pero es negocio igual".

Críticas a la falta de controles en la comercialización

En conversación con Adrián Barbarulo y Daniel Temperoni, Serrano consideró que "por cuestiones políticas no se resuelve esta situación. Tenemos un grupo armado con la Patrulla Rural, cuyos efectivos están ubicados en el Cruce de Otamendi. El tema es que el partido es muy grande y es difícil descubrir a los delincuentes cuando operan".

De todos modos, Serrano apuntó que "la carne va a las carnicerías. Es un negocio importante y no se toca. No matan para comer, matan para revender. Es un negocio. Trabajan como abastecedores de carnicerías de Miramar, y si hubiera una buena inspección se podría desbaratar esta operatoria".

Serrano, que también cuenta con carnicería, explicó que "la carne lleva un proceso y tienen sellos que individualiza de donde viene la hacienda. Esta carne va sin color, con rastros de pasto, no tiene frío, no cumple con control. Es fácil determinar cuál carne es robada y cuál viene del frigorífico. Hay que tener la decisión política de hacerlo".

Asimismo, puntualizó que "agarrar en el campo es muy difícil. Se tapan con las silobolsas. Ayer habrán sido cuatro personas, que los dejan en el campo, matan los animales, caminan 150 metros y vuelven a llamar a la camioneta en que vinieron. Después cargan en tres minutos. Lo que ocurre es que debería haber control de vehículos a la noche. De noche no hay control y los ladrones roban de noche".