domingo 08 de noviembre de 2026
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Crisis en la Justicia Bonaerense: Vacantes sin cubrir

Crisis en la Justicia Bonaerense: Vacantes sin cubrir
Crisis en la Justicia Bonaerense: Vacantes sin cubrir

En una entrevista para Brisas Primera Edición, Rodrigo Cataldo, vicepresidente del Colegio de Magistrados y camarista en lo civil y comercial, arrojó luz sobre la crítica situación que enfrenta la Justicia en la provincia de Buenos Aires. En esta oportunidad, Cataldo compartió su preocupación sobre la demora en los nombramientos de jueces y fiscales, dejando al descubierto las complejidades que enfrenta el sistema judicial.

"Es una situación alarmante. La falta de nombramientos afecta a la mayoría de los departamentos judiciales, generando una demora promedio de entre dos y cuatro años en la cobertura de vacantes", expresó Cataldo.

Durante la entrevista, el vicepresidente del Colegio de Magistrados resaltó la relación compleja entre la política y los nombramientos judiciales. Explicó que el proceso de selección involucra exámenes escritos, orales y psicológicos, y la conformación de ternas que son evaluadas por el Poder Ejecutivo, el Legislativo, el Poder Judicial y el Consejo de Abogados.

Asimismo, Cataldo señaló que, a pesar de los esfuerzos del Consejo de la Magistratura por elaborar ternas, la falta de celeridad en el Senado y el Poder Ejecutivo contribuye a las demoras significativas en la designación de nuevos magistrados. La demora en el tratamiento de los pliegos por parte del Senado, que no siempre se realiza en los 180 días reglamentarios, agrega una capa adicional de complejidad al proceso.

Además, destacó que los sueldos en la provincia de Buenos Aires son históricamente bajos en comparación con otras jurisdicciones, lo que ha llevado a una fuga de talentos hacia jurisdicciones con mejores condiciones económicas.

"Esto está provocando un vaciamiento del Poder Judicial. Los magistrados y funcionarios renuncian y buscan empleo en jurisdicciones con sueldos más atractivos", advirtió Cataldo.

La situación también afecta la calidad del servicio judicial y la participación en concursos para nuevos magistrados, ya que muchos aspirantes desisten debido a la falta de incentivos económicos.