jueves 25 de junio de 2026
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Se espera una primavera con calor extremo y escasez de lluvias en Argentina

lunes 02 de septiembre de 2024

La primavera meteorológica comenzó oficialmente el domingo 1 de septiembre, y este año se perfila como una estación atípica en términos climáticos en Argentina.

De acuerdo con el informe trimestral del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) para septiembre, octubre y noviembre, se anticipa una prevalencia de condiciones más cálidas y secas de lo habitual en amplias regiones del país.

Condiciones climáticas esperadas

El informe señala que el fenómeno ENOS, que abarca tanto El Niño como La Niña, se mantendrá en condiciones neutras durante este trimestre. Esto significa que, aunque no se espera la influencia dominante de estos fenómenos, los patrones climáticos a menor escala podrían generar cambios más pronunciados y localizados.

En particular, se prevé que las temperaturas serán superiores a las normales en la Ciudad de Buenos Aires y en 17 provincias, incluyendo Buenos Aires, La Pampa, Mendoza, San Juan, San Luis, Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes, Misiones, Santiago del Estero, Chaco, Formosa, La Rioja, Catamarca, Tucumán, Salta y Jujuy.

Las probabilidades son especialmente altas en el Noroeste, donde se anticipan condiciones de calor extremo en una región ya caracterizada por temperaturas elevadas.

 

Perspectivas de precipitaciones

En cuanto a las precipitaciones, el informe del SMN prevé lluvias por debajo de los niveles normales en gran parte del país. Las regiones más afectadas incluirán el norte del Litoral, el Noroeste Argentino (NOA), Buenos Aires, La Pampa y la Patagonia.

Esta escasez de lluvias podría agravar la situación en áreas ya afectadas por la sequía, como Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos y la región de Cuyo, donde la falta de precipitaciones podría tener un impacto significativo en la agricultura y la disponibilidad de agua.

El informe trimestral del SMN ofrece una visión general de las tendencias climáticas para esta primavera, subrayando la importancia de la adaptación en un entorno donde los patrones climáticos tradicionales están cambiando.

Las condiciones de sequía y calor que se anticipan podrían ser un indicio de escenarios más comunes en el futuro, resaltando la necesidad de preparación y planificación frente a un clima cada vez más extremo.

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