domingo 19 de abril de 2026
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POSTALES DE PROVINCIA

Gándara: el lugar que renace gracias a una pulpería

miércoles 04 de septiembre de 2024

Hasta el año 2003, Gándara era un paraje que nucleaba una población atraída por la empresa láctea que daba vida al lugar, tanto por las familias que vivían allí como por la cantidad de personas que la circulaban diariamente para trabajar en la fábrica. Ubicada a la vera de la Autovía 2, en el partido de Chascomús, a partir de ese momento pasó a convertirse en un paraje rural disperso. No llega a ser un pueblo propiamente dicho y en el lugar no quedó ninguna actividad comercial sacando el área rural.  

Todo se convirtió en ruinas y desolación por casi 20 años, hasta que una joven pareja decidió patear el tablero de la vida cómoda en las grandes ciudades, y en plena pandemia, jugarse a emprender un sueño. Sebastián Cappiello y Virginia Costa Soto sufrieron un duro golpe como tantos otros en ese momento de crisis mundial, pero lejos de rendirse, fueron por todo.

Sebastián recuerda esos primeros pasos: "Volábamos los dos en aviones de la empresa LATAM, que se fue del país en junio del 2020, en plena pandemia, lo que fue para todo el mundo esa crisis. Nos sentamos a hablar, León, mi hijo tenía nueve meses, eran noches sin dormir y bueno, nosotros decidimos abrazar el cambio y vino la ola y dijimos: bueno, vamos a ver a dónde nos lleva y ahí Virginia propuso venir a Gandara y armar una cabaña."

"Yo soy del interior del país, de San Luis, y Virginia se crió acá en Chascomús y parte en Gandara. Junto a la casita que teníamos construímos una cabaña y empezamos a ofrecerla a gente que quería salir de la ciudad y venir al campo. Apostamos al proyecto, incentivamos a que más gente se anime a venir y nos empezó a ir bien."  

Ese fue el primer paso, pero ellos intuyeron que había mucho más potencial por desarrollar. "Estando acá vimos que mucha gente pasaba por la ruta, ciclistas, gente en moto y no había nada que ofrecerle, no había un baño, no había dónde cargar el agua para el mate, donde comprar una galletita, nada."

"En el 2021 decidimos ir un domingo con una mesa de plástico, una sombrilla, dos termos de café y unas medialunas, y dijimos vamos a ver si la gente compra o qué movimiento hay, fue un piletazo, nos fue muy bien y pensamos: si ponemos algo tiene que funcionar. Estuvimos tres años trabajando para conseguir el lugar, darle una entidad y hacerlo conocer, porque si bien estamos de paso por la Ruta 2, hay que desviarse un poquito, todo por asfalto por suerte, para llegar al corazón de Gandara."

"Hace seis meses que abrimos la Pulpería, que es como un café de ruta, un café de paso con otras cosas también para comer. Y apuntamos a poder ser una pulpería como era antes, que tenías para comprar desde algo para tomar hasta pantalones, darle de a poco la forma de lo que uno recuerda lo que eran los almacenes de ramos generales. 

En la carta vas a encontrar sándwiches, empanadas y todo lo que es cafetería con tartas dulces, medialunas y algunos alfajores. Algunas cosas las elaboramos nosotros y otras son de productores locales que la están remando como todos. Tratamos de tener precios lo más económico  posible. Lo hacemos todos nosotros, la logística la hago yo con mi camioneta para tratar de abaratar los costos."

El 29 de marzo de este año se pudo inaugurar después de mucho trabajo y con ayuda de muchos amigos. Hasta vino Richard Coleman, el cantante de los recordados grupos de rock Fricción y Los 7 Delfines a tocar para dar una mano en la apertura brindando un show. Había que comenzar a hacer hacer ruido para que la gente encuentre este lugar en el mapa. 

El lugar había sido la carnicería del pueblo, pero es parte de todo un edificio donde funcionaba el viejo restaurant donde comían los empleados de la fábrica y que estaba abandonado desde hacía veinte años. Empezaron por el lugar más pequeño porque no sabían como iba a ser la respuesta del público y el presupuesto también era muy acotado. Por suerte, a los dos meses tuvieron que ampliar, agregando mesas en la galería porque mucha gente comenzó a venir a pesar del frío y de la economía de hoy. 

"Esta es una pulpería, si se quiere, hecha por millennials, con nuestra impronta. Casi todas las cosas antigüas que tenemos colgadas en las paredes eran de nuestros abuelos o de nuestros padres, pero tiene toques más modernos como una máquina de videojuego como las que usábamos los que crecimos en los noventa."  

Poco a poco, el lugar vuelve a tener el movimiento que perdió durante dos décadas y la alegría y la emoción se hacen presentes cada fin de semana.

"Muchos ex empleados de la fábrica han venido con lágrimas en los ojos cuando te cuentan como era la vida cuando estaban aquí. Llegaron a trabajar 150 personas por turno, que venían muchos de Chascomús,en colectivos de la empresa y otros de acá, donde había dos carnicerías, estaba el almacén de ramos generales, había bastante movimiento."

"El corazón de Gándara era la fábrica, el asfalto llega hasta el predio donde estaba y después todas las calles eran de tierra. Había mucho movimiento de camiones que venían de los tambos, todo esto era una zona tambera que alimentaba a la fábrica, así que cuando cerró fue un golpe muy duro a la economía de acá e incluso para Chascomus también." 

Lentamente, lo que parecía destinado al olvido, comienza a renacer. "También acá tenemos un viejo monasterio en el que se hacían antiguamente retiros y por suerte en este último mes, mes y medio, empezaron a restaurarlo, van avanzando muy rápido. Es como la otra atracción si se quiere, junto con la estación de tren y la fábrica, o sea que al volver a tener actividad el monasterio va a traer más movimiento. Un poco nuestra visión a futuro es poder decir que acá en Gándara se puede hacer algo más que lo que fue la fábrica."   

Sebastián de 37 y Virginia de 42 comparten su nueva vida con su hijito, León, de  cinco años que siempre anda correteando entre las mesas y hablando con los clientes. De lunes a viernes recorren los 20 kilómetros que hay hasta Chascomús para que vaya al Jardín de Infantes, y los fines de semana reciben a los visitantes, que se siguen sumando.  

Viene gente de la zona, turistas que se desvían un par de kilómetros de la Autovía 2 para hacer una pausa, disfrutar de un cafecito y también motoqueros o grupos de ciclistas que llegan principalmente de la región ubicada al sur de la Plata. 

Sebastián está convencido de que la decisión fue la correcta y que esta historia recién comienza. "Muchos amigos se fueron a vivir al exterior, pero nosotros nos fuimos de la ciudad, de todo lo que conocíamos y cambiamos totalmente de rubro. En gastronomía estamos haciendo nuestros primeros pasos, en hotelería con la cabaña empezamos también sin saber y aprendimos mucho y sobre todo nos dio nos dio algo que hacer en un momento en el que no había trabajo en ningún lado. Así que estamos eternamente agradecidos con Gándara." 

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