miércoles 24 de junio de 2026
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Qué es y cómo detectar un embarazo ectópico, el diagnóstico que recibió María Becerra

jueves 19 de septiembre de 2024
 

La cantante argentina María Becerra, de 24 años, anunció a través de sus redes sociales que tuvo que someterse a una intervención quirúrgica tras ser diagnosticada con un embarazo ectópico.

Para brindar mayor claridad sobre el embarazo ectópico y sus implicancias, InfoBrisas conversó con el Dr. Pablo García, jefe de Ginecología en el Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA) de Mar del Plata, quien explicó en detalle esta condición.

Se estima que entre el 1% y el 2% de los embarazos son ectópicos, explicó García, “lo que significa que el embrión se implanta fuera del útero, siendo las trompas de Falopio el lugar más común. Esto ocurre cuando el óvulo fecundado no alcanza la cavidad uterina y se queda en la trompa”.

En algunos casos, esto puede deberse a infecciones, cirugías previas o adherencias que obstruyen las trompas, aseguró el médico, “impidiendo que el óvulo fecundado llegue al útero, lo que aumenta el riesgo de un embarazo ectópico. Sin embargo, también puede suceder sin antecedentes previos”.

“El embarazo ectópico, en un principio, no da ningún síntoma distinto a un embarazo habitual”, comentó el especialista. “La paciente tiene un atraso menstrual, se hace un test y le da positivo, puede tener náuseas y vómitos, todos los síntomas normales. Pero, en algún punto, el embarazo no puede continuar porque está creciendo en un lugar inadecuado y es ahí cuando comienzan los síntomas, siendo el más común el dolor”, aclaró García.

El doctor detalló que este dolor suele ubicarse en la zona pélvica y a veces puede confundirse con otras dolencias, como cólicos intestinales o incluso apendicitis. “Cuando se produce la rotura de la trompa de Falopio, hay un sangrado dentro del abdomen que puede causar una baja de presión arterial, mareos e incluso un shock hipovolémico, donde la paciente pierde el conocimiento por la cantidad de sangre acumulada”, agregó.

¿Es posible un embarazo normal tras un ectópico?

García aseguró que “sí, una mujer puede tener un embarazo normal después de haber pasado por un embarazo ectópico”, pero es necesario un control médico temprano.

“Es fundamental que una mujer que ha tenido un embarazo ectópico realice una consulta preconcepcional. Esto significa que, antes de intentar quedar embarazada nuevamente, debe acudir a un ginecólogo para recibir asesoramiento y evaluación médica”, subrayó en este sentido.

Además, aseguró: “Las pacientes que han tenido un embarazo ectópico deben consultar precozmente en futuros embarazos, en cuanto tengan un atraso menstrual y un test positivo, para asegurarse de que el embarazo se esté desarrollando dentro del útero”.

Respecto a los factores de riesgo, el médico explicó que “el daño en las trompas de Falopio, generalmente asociado a infecciones de transmisión sexual como gonorrea y clamidia, es una de las principales causas de embarazos ectópicos”. También aclaró que “es un mito que el uso del DIU favorezca los embarazos ectópicos”.

Opciones de tratamiento y recuperación

En cuanto al tratamiento, el Dr. García mencionó que “cuando un embarazo ectópico se complica y se rompe la trompa de Falopio, la intervención quirúrgica es el tratamiento más común”. En algunos casos, si el diagnóstico es precoz, puede optarse por un tratamiento médico con medicación, pero esto requiere un monitoreo constante para evitar complicaciones.

El especialista también hizo hincapié en la importancia del apoyo emocional: “El acompañamiento emocional es fundamental, ya que además de perder un embarazo, muchas veces la paciente enfrenta una cirugía que puede afectar su capacidad reproductiva”.

Además, recalcó que es importante brindar a las pacientes la posibilidad de recibir atención psicológica o de salud mental para transitar el proceso de manera adecuada.

El Dr. García explicó que, aunque la mayoría de los embarazos ectópicos se localizan en las trompas de Falopio, “también pueden desarrollarse en otros sitios como el cuello uterino, los ovarios o incluso la cavidad abdominal”, y que los síntomas suelen aparecer entre las 7 y 10 semanas de gestación.

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