martes 16 de junio de 2026
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Cómo cuidar la salud del cerebro para disfrutar de una vida plena y longeva

Proteger el cerebro y la memoria depende de mantener la mente activa y adoptar hábitos de vida saludables.
martes 03 de diciembre de 2024

 

El Dr. Conrado Estol, médico neurólogo y presidente de la Asociación Argentina de Salud, Calidad de Vida y Longevidad, dialogó con Luz Dubedout en Radio Brisas sobre cómo mantener la salud del cerebro y la memoria, destacando estrategias clave para prevenir enfermedades neurodegenerativas y mejorar la calidad de vida.

"Todo lo que somos es porque tenemos memoria", afirmó el Dr. Estol, explicando que las funciones de la memoria están distribuidas en distintas áreas del cerebro.

El experto detalló cómo lesiones severas, como un accidente o un traumatismo cerebral, pueden imposibilitar la creación de nuevos recuerdos. “Hay casos extremos donde una persona puede estar completamente lúcida, pero olvidar lo que acaba de suceder minutos atrás”, comentó.

La memoria y sus tipos

El Dr. Estol explicó que existen diferentes tipos de memoria:

  • Memoria de trabajo: la que usamos para tareas momentáneas, como leer una receta.
  • Memoria semántica: almacena datos y conocimientos generales, como fechas históricas o información sobre lugares.
  • Memoria emocional: vinculada a sensaciones y experiencias, como un aroma que evoca recuerdos específicos.

"La memoria está profundamente conectada con las emociones, y eso puede hacer que ciertos recuerdos queden grabados para siempre", agregó.

La importancia del estilo de vida para proteger el cerebro

El neurólogo destacó que el Alzheimer, una enfermedad que progresivamente deteriora la memoria y otras funciones cognitivas, es una de las principales causas de muerte en el mundo. Subrayó que es posible reducir el riesgo de demencia adoptando un estilo de vida saludable.

Cuidar el cerebro y la memoria implica mantener la mente activa y adoptar hábitos saludables. Según el Dr. Conrado Estol, es esencial “cargar el disco rígido” a través de proyectos personales, aprendizaje continuo y relaciones sociales que estimulen la actividad cognitiva.

A esto se suma un estilo de vida equilibrado que incluya ejercicio regular, una alimentación adecuada, la evitación del cigarrillo, el consumo moderado de alcohol, la práctica de meditación y el descanso reparador, con especial énfasis en dormir entre siete y ocho horas diarias.

Estos hábitos no solo promueven el bienestar general, sino que también son clave para prevenir el deterioro cognitivo a lo largo del tiempo.

El sueño es fundamental. Durante la noche, el cerebro procesa emociones, fija recuerdos y elimina toxinas que podrían contribuir a la demencia. Dormir entre 7 y 8 horas es ideal”, enfatizó Estol.

Una mirada hacia el futuro

El Dr. Estol también reflexionó sobre cómo las nuevas generaciones están tomando conciencia de la importancia de la salud cerebral desde edades tempranas. “Por primera vez, los jóvenes piensan en cómo quieren llegar a los 80 o 100 años. Saben que vivir más no tiene sentido si no es con calidad de vida”, señaló.

Finalmente, el neurólogo instó a quienes desean abandonar hábitos perjudiciales, como fumar, a buscar ayuda profesional. “Dejar de fumar aumenta significativamente las probabilidades de éxito si se hace con el acompañamiento adecuado”, concluyó.

 

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