martes 16 de junio de 2026
Publicidad

El nuevo obispo propuso "caminar para sembrar corazones" y apostar al diálogo como "espacio de encuentro"

Monseñor Ernesto Giobando fue confirmado en el cargo por el papa Francisco. Se venía desempeñando como administrador apostólico de la Diócesis de Mar del Plata.
jueves 12 de diciembre de 2024

El flamante obispo de la Diócesis de Mar del Plata, monseñor Ernesto Giobando, agradeció la confianza del Papa Francisco para confiarle este cargo y alentó a avanzar en una tarea de evangelización donde el diálogo sea protagonista.

“A seguir caminando, sembrando corazones”, dijo a Radio Brisas y consideró que se necesita recorrer y tener presencia desde las parroquias para mantener cercanía con la gente. “Roguemos para que vengan cosechadores, hay mucho por hacer y tengo mucha esperanza”, afirmó durante un contacto con la prensa, el primero desde que fue confirmado como máxima autoridad de esta jurisdicción.

Aquí está desde hace casi un año, cumpliendo con la función de administrador apostólico tras la salida del anterior obispo, Gabriel Mestre, que entonces se fue de la ciudad para hacerse cargo del Arzobispado de La Plata.

“Hay que sentarse y dialogar, pensar juntos las posibles respuestas y los caminos de solución”, dijo Giobando, oriundo de Santa Fe y formado en San Miguel, bajo la línea jesuita Compañía de Jesús, que tiene como máximo referente a Jorge Bergoglio. “A los 15 años sentí la vocación y estudiaba en un colegio católico. Bergoglio fue a Santa Fe, pedí hablar con él y a los 18 me admitió”, recordó.

De Mar del Plata reconoció que hay mucho por hacer. “Aquí nadie lo puede hacer solo ni se salva solo, como dice el papa Francisco”, dijo y resaltó el trabajo que hizo en más de 20 años en Buenos Aires, donde también se hizo mucho por atender a la gente en situación de calle, un problema que crece en la ciudad. Por eso resaltó que “es un problema nuestro y lo debemos resolver entre todos”

“En Argentina tendemos a la fractura, división o la llamada grieta. Se pueden generar puentes y podemos estar más cercanos, que es lo que el Papa propone desde esta Iglesia que nos invita a caminar juntos”, explicó y sobre la ciudad en particular destacó el valor del mar, que lo atrae en lo personal: “es una invitación a ampliar los horizontes, la costa es un lugar de diálogo y ahí nos podríamos encontrar”.

Publicidad