lunes 11 de mayo de 2026
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Balance 2024: Elige tu propia aventura

sábado 28 de diciembre de 2024

Ganadores y perdedores, angelados o caídos en desagracia y los hechos destacados de este 2024 que se despide en un puñado de días, serán parte de este envío sabatino que lleva casi 50 páginas de recorridas “sesudas” por la cotidianeidad marplatense.

A la incertidumbre política del comienzo de un nuevo gobierno y la temporada casi congelada por el flagelo de una posible hiperinflación, Mar del Plata le puso el condimento necesario para no pasar desapercibida y festejó sus 150 años de vida entre alfajores, recitales, salamines y bebido homenaje.

Llovió para el campeonato ese fin de semana de febrero, la torta quedó pasada por agua y el festejo fue para bastante poquitos y de oficial tuvo poco. De lo que, si hubo mucho, fue de lo mismo, empresarios que se pusieron a la cabeza, repartieron torta y una especie de revival de los 90 con la vuelta de Los Pimpinela en las Toscas.

La fiesta terminó y nada se transformó en la feliz, no hubo una obra emblemática, no hubo publicación alusiva, si es cierto que muchos se sumaron y dejaron su impronta a estos 150 años. El alfajor de Havanna, los vinos de Bodegas López, un salame marplatense de Le Corvé y todo fue casi en ese tenor, el gastronómico que se siguió consolidando como una de las principales virtudes que engalanan la ciudad.

Sin dudas uno de los grandes ganadores de este 2024 ha sido Florencio Aldrey Iglesias, se quedó con el festejo de cumpleaños, recibió la mayor distinción que otorga el HCD, le cantó las 40 a los constructores en el propio recinto y participó de muchas actividades por fuera de su feudo. Acá también volvieron los 90.

No lo vamos a hacer manera cronológica, pero vamos a ir de recorrida por los hechos de relevancia. Un día de mayo nos despertamos con la noticia de que el jefe de la Policía, el comisario José Segovia, pasó de ser el que atrapaba a los malos a ser uno de los malos y terminó preso. El cimbronazo llegó a todos lados, muchos miraban atónitos y no lo podían creer.

“¿Pero este no era el que nos cuidaba?” se escuchó en varios pasillos de tribunales, en el municipio pero, en fin, los mecanismos funcionaron bien, llegó Luis Senra, volvió el Comando y “la poli” sigue su curso.

Mar del Plata siempre tiene algo que contar, por ejemplo, el presidente Javier Milei la eligió como la ciudad mas visitada en su primer año de gestión.

Vino 2 veces a ver a Fátima Flores, su novia de verano, que estaba en plena temporada teatral, luego pasó por el Coloquio de Idea y en diciembre, a la inauguración de Coto. Estas 2 últimas fueron oficiales e incluyeron charlas con el intendente Guillermo Montenegro.

El sector pesquero también fue protagonista de este año y, por primera vez en mucho tiempo, se lo vio tambalear encima de ring. Los empresarios sintieron el guantazo que tiró el gobierno contra otro tipo de casta y salieron a patalear en todos lados.

Algunos lo hicieron públicamente, como Vito Contessi, que aprovechó cada botadura para marcar la cancha y otros, lo hicieron en las sombras, mandando negociadores y lobistas para que no cambie el status quo. Los nombres se repiten, Solimeno y Moscuzza, los gerentes de las cámaras, sumemos a la política con Nacho Torres y Montenegro a la cabeza y el primer objetivo era sacar el tema de la ley bases.

¿La merluza? Bien, también se arregló. Un poco más de plata en los derechos de extracción y santo remedio. Todos contentos, pero se pegaron flor de susto.

El lema del año que se va es “la ciudad del si” y el desembarco de empresas, marcas y comercios en la feliz fueron la principal herramienta del gobierno municipal para mostrar los beneficios de una ciudad a la que “le sacamos el alambrado”, explican orgullosos los hombres del intendente que muestran como estandarte los nuevos logos que se suman a la fisonomía comercial marplatense. Lamb Weston, Coto, Le Uthe, Starbucks, entre otros.

Con presencias oficialistas y sin opositores, Juntos por el Cambio y la Libertad Avanza se adueñaron de estas buenas noticias y se quedaron con la marquesina de los anuncios. El resto de la política intenta subirse a un escenario poco conocido y quedan corriendo la pelota de atrás, como actores de reparto de una comedia costumbrista.

En el deporte tuvimos y muy buenas. Se volvió a jugar el Alvarado Aldosivi, con un José Minella lleno y pasó sin incidentes, una fiesta en el mundo del futbol que no tuvo su replique en el basquetbol, donde Peñarol y Quilmes, jugaron una copa amistosa y, por culpa de un puñado de imbéciles, terminaron a las trompadas consiguiendo llegar a las noticias policiales de todo el país.

El tiburón volvió a primera y el futbol grande de la argentina vuelve fin de semana por medio a la ciudad más linda del país. No nos olvidemos de Dibu, Emiliano Martinez es el primer arquero de la historia del futbol que se queda dos veces el premio The Best.

Los números muestran un buen año para Mar del Plata.

En desocupación es el mejor segundo mejor trimestre de los últimos 20 años.

Los metros cuadrados otorgados y construidos por la obra privada siguen siendo récords, pero no exentos de polémicas, como la torre de los 35 pisos en Varese con piquete incluido en el HCD.

Lo que no hay dudas es que llegaron nuevas formas para quedarse y las peleas se van a profundizar. Punta Mogotes es el nuevo trofeo, la Rambla pasó a un segundo plano, pero el Boca vs River que se da entre Axel Kicillof y Guillermo Montenegro se va a seguir profundizando.

Las redes sociales son el campo de batalla, el intendente sale a jugar ese partido y se piensa “trenzar” con el que le haga falta tirando “besis”, términos coloquiales que lo acerquen a su electorado, porque le habla a los propios.

Algo que no puede quedar ajeno en este diciembre es que, con el gobierno menos progresista y popular desde la vuelta de la democracia, estamos pasando la previa a las fiestas más tranquilas de los últimos años. No hubo corridas, no hubo piquetes, ni rumores de saqueos, es más la mandaron Vilma Baragiola para salir a decir a que no iba a haber canasta navideña, ni secos, ni frescos, ni nada.

No pasó nada, se ve tenían más miedo del que dirán de lo que iba a pasar.

Todo esto va a estar pasando por la cabeza de varios marplatenses cuando suenen las 12 campanadas el 31 después de la cena, solo quedará saber que elige cada lector.

Ustedes ¿Qué balance hacen de este año que se va?