jueves 02 de abril de 2026
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Kaliméra, una sandwichería de autor y de amor

Roxana y Ángel, una pareja que transformó su amor en un exitoso negocio: Kaliméra, el local que enamora con sus sándwiches gourmet.
martes 14 de enero de 2025

Ubicada en el barrio de La Perla y frente a la playa, es llevada adelante por Roxana y Ángel, los dueños de una historia de amor que se transformó en un emprendimiento familiar.

- Dejame que yo lo hago, mi amor.

Mientras Roxana intenta con esfuerzo quitarle el cuero al jamón crudo, Ángel, que está en otra tarea, se ofrece a ayudarla.

Entre los dos preparan el sándwich “Kaliméra”, que se llama como el pequeño local que abrieron el 21 de septiembre de 2019 en Boulevard Marítimo Patricio Peralta Ramos al 200, barrio de La Perla. "Es nuestro hijo", coinciden. ¿Cómo no van a darle todo el amor?

“Amor” es una palabra que mencionan muchas veces a lo largo de la entrevista, y es la receta fundamental para que el emprendimiento siga en pie.

En total ofrecen 22 sándwiches, que son, como dicen los clientes, "llenadores". Los hacen con pan casero, artesanal, hecho al romero, “muy sabroso”. Y con ingredientes de primera calidad.

"Kaliméra" significa "buen día" en griego. "Nuestra idea es que la gente sea bien atendida y respetada, algo que muchas veces no pasa frente a la playa y con los turistas", explica Roxana. 

"Todos los días le ponemos el lomo, trabajo y amor", acota.Estamos contentos, muy felices. Sé que es chiquito, que podría ser más grande, pero estamos bien con lo que logramos”, reconoce. De todas maneras, anticipa que su idea es expandirse y abrir un local en otro punto de la ciudad.

En temporada de verano, su trabajo se aboca a los clientes que van a la playa. "Si está espectacular piden por teléfono y cuando está listo se les avisa y lo vienen a buscar, otros piden y esperan acá. El sándwich mayormente lo armamos en el momento. Todo lo que podemos lo hacemos en el momento para garantizar la frescura", dice Roxana.

Sobre el principio de la historia, Ángel rememora que “abrimos porque queríamos dar una opción diferente de lo que es la sandwichería. El lugar se hizo tipo europeo. Fuimos uno de los primeros en dar una sandwichería de autor, con un pan de especialidad y las salsas hechas por nosotros”. 

Con el correr de los años, pandemia de por medio, “fuimos creciendo también en lo que es cafetería y pastelería de autor, porque usamos un blend que nosotros hacemos, con granos de Brasil, Colombia y Etiopía. Es muy aromático”.

Para Ángel, que tiene conocimientos de alta cocina, son claves "la combinación y equilibrio de sabores". También, remarca que "calidad no va de la mano con cantidad. Esto es indiscutible, así como también la limpieza que es muy importante. Y siempre tratamos de mejorar, aunque nos podamos equivocar. Usamos embutidos de primera calidad, en eso no se puede mezquinar. Jamás vamos a bajar la calidad".

Roxana, luego, acota que "eso es algo que siempre me molestó, ir a un lugar, volver y que bajen la calidad. Voy a comer lo mismo después de dos meses y es distinto. ¿Por qué lo cambiás si yo venía por eso? Es lo que no nos tiene que pasar".

"Nuestros pilares son la calidad y la conciencia sobre que lo que estamos brindando es un alimento que alguien lo va a llevar a su cuerpo y que cualquier cosa que hagamos mal puede llegar a enfermarlo. Eso va de la mano de la higiene", agrega Roxana.

El lugar

"Lo elegimos porque mi señora le puso el ojo a este local y dijo que teníamos que hacer algo". Roxana, que vuelve a la charla luego de preparar dos cortados, agrega que "cuando yo era chica esto era la heladería Capurro". En su infancia vivía a la vuelta, es del barrio. Ahora, juntos, también viven cerca después de residir un tiempo en Buenos Aires.

"Cuando volvimos vi el cartel de venta y dije que tenía que ser mío. Más que nada por una cuestión de cariño". Ya con la idea de poner una sandwichería, "frente a la playa", la pareja se lanzó a la aventura. 

Las opciones

"Empezamos creando algunos sándwiches que gustaron y después creamos otros, de acuerdo a nuestros gustos o los de los clientes, como por ejemplo el Marcelo, que es casi inventado por el cliente. Lleva una salsa de aceitunas, con aceite de trufas, queso saborizado de tomate y albahaca, jamón natural, rúcula, tomates turcos hidratados al oliva y aceitunas negras, que son más dulzonas, más suaves", describe Ángel.

"Otros son en honor a mis abuelos, y otros en honor a él como el Ángelo", cuenta Roxana. "Todos tienen nombre, menos los veggies que están numerados. Kaliméra es el de jamón crudo y queso ahumado, con una salsa de queso azul, nueces y apio y los secretos propios", agrega Ángel. 

"Después está el Criollo, con bondiola casera, el Ángelo, de salsa de pistacho, queso saborizado, mortadela de tipo italiana, suave y no invasiva, con tomatitos turcos y pistacho granulado encima", describe Ángel.

Los fans de Kaliméra no conocen de estaciones. "Tenemos nuestra clientela, que no solamente vienen en verano, en el invierno si se hacen una escapada pasan, y el día que se van se llevan para el camino. Es un honor para nosotros. En las opiniones de Google estamos muy bien valorados y eso nos enorgullece", cuenta Roxana.

Sobre la atención, remarca que "la gente hoy en día va con la cabeza a mil pensando en sus propios problemas, entonces nadie va a un lugar a que te atiendan con mala onda. La buena onda es clave para ellos y para nosotros".

La competencia

En los últimos años, el rubro de sandwicherías de autor se ha expandido en Mar del Plata. Kaliméra tiene cada vez más competencia. Por eso, Ángel cuenta que "no podemos bajo ningún concepto permitirnos salir de nuestro rumbo, brindando algo de mejor calidad, pero siempre enfocados en nosotros y en lo que le gusta al cliente que a veces sugiere cambiar algo de acuerdo a sus gustos, siempre con la recomendación nuestra".

"Siempre tenés que innovar. Pero en el concepto de Sándwich Bar somos únicos y tratamos de hacer algo diferente. Muchos nos quisieron imitar, pero les va a costar igualarnos porque nosotros estamos muy pendientes y le ponemos dedicación. Y tenemos un ingrediente que es el amor”.

Kaliméra es un “buen día”, es una excelente calidad en sus productos, la amabilidad de sus dueños y, fundamentalmente, un amor que se derrama en el trabajo y en el negocio.

 

Kaliméra, una sandwichería de autor y de amor
Kaliméra, una sandwichería de autor y de amor
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