lunes 20 de abril de 2026
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La crisis de la pesca avanza en Mar del Plata

La pesca en Mar del Plata enfrenta una crisis severa ante el cambio en la estructura de costos operativos, precios internacionales bajos y tensiones laborales.
sábado 07 de junio de 2025

Referentes sindicales del sector pesquero encendieron las alarmas por la profunda crisis que atraviesa la actividad en Mar del Plata. Guillermo Méndez, delegado local del Centro de Patrones y Oficiales de Pesca y de Cabotaje Marítimo; Damián Basaill, delegado del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU); y Marcelo Torres, secretario adjunto de SICONARA, estuvieron en los estudios de Radio Brisas donde dialogaron con Adrián Barbarulo y Alfredo Ves Losada sobre la delicada situación.

Los dirigentes coincidieron en que la actividad enfrenta una caída sostenida desde hace varios años, con un agravamiento a partir del cambio de gobierno. “Desde 2017 el valor del langostino viene fluctuando, y hoy, con el langostino de cultivo, bajó más”, advirtió Méndez. Esta baja impacta de lleno en la rentabilidad de las empresas y en las condiciones laborales de los trabajadores.

Por su parte, Basaill fue tajante al describir el nuevo escenario político: “La situación cambió con este Gobierno, desde que se dijo que la pesca era regalada. Con la Ley Ómnibus, trabajadores y empresas salimos juntos a rechazarla. Los precios no cierran y los trabajadores somos la variable de ajuste. Hoy se quiere avanzar con una rebaja salarial, lo que genera bronca e indignación”.

Torres también fue crítico: “El sector está en crisis, y hay que adecuar convenios a los tiempos actuales. La tecnología ha cambiado todo, los costos subieron, pero no podemos permitir que siempre se ajuste por el lado de los trabajadores. Si un barco no es rentable, hay que analizar qué se hizo mal, no responsabilizar al personal. Los empresarios también tienen que hacer autocrítica”.

Actualmente, Argentina consume apenas el 3% de lo que se pesca en el Mar Argentino, un dato que revela la dependencia del sector respecto a las exportaciones y la vulnerabilidad frente a los vaivenes del mercado internacional.

Pese a las tensiones, Basaill remarcó que el diálogo con las empresas existe, aunque no siempre en igualdad de condiciones: “No queremos que a los empresarios les vaya mal, pero tampoco pueden pretender que bajemos los salarios. El contexto es difícil, pero eso no justifica medidas unilaterales”.

La pelea con el Gobierno

Los sindicalistas también reconocieron que el Gobierno tiene razón en algunos de los planteos, y que es necesario “juntarse con los empresarios para defender la actividad”.

Sin embargo, señalaron que muchos números reales del sector se ocultan: “Cuando se conocen, queda claro que los trabajadores no representan la mayor parte de los costos, como se ha querido instalar”, sentenció Basaill.

El llamado final fue a sostener el empleo, abrir espacios reales de diálogo y repensar el modelo de negocio sin que sean los trabajadores quienes siempre paguen los platos rotos.