jueves 07 de mayo de 2026
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El día que un submarino nazi se rindió en Mar del Plata

El 10 de julio de 1945, dos meses después del fin de la Segunda Guerra Mundial, un U-boot alemán apareció inesperadamente en el puerto marplatense y se entregó a las autoridades argentinas.
jueves 10 de julio de 2025

Eran las 7:30 de una mañana nublada y gélida en la ciudad balnearia. Entre las escolleras del puerto todo parecía transcurrir con normalidad hasta que el personal de guardia avistó señales luminosas provenientes del mar. Alarmado, el capitán de corbeta Ramón Sayús fue despertado de urgencia. Al llegar al puesto de observación confirmó un mensaje codificado desde alta mar, el cual indicaba que se trataba de un submarino alemán que buscaba rendirse.

El comandante de la nave, el joven oficial Otto Wermuth, se identificó formalmente y expresó su intención de entregar el U-530 al gobierno argentino. A los pocos minutos, luego de intercambiar mensajes con Sayús, el sumergible emergió lentamente desde las aguas grises del Atlántico, hasta atracar junto a un guardacostas en el muelle.

El U-530 era un submarino tipo IX C/40, botado en 1942 en los astilleros "Deutsche Werft" de Hamburgo. Con 77 metros de largo, siete de ancho y capacidad para 44 tripulantes, había partido meses antes, el 19 de febrero de 1945, desde el puerto alemán de Kiel rumbo a la costa este de los Estados Unidos.

Durante su misión en las cercanías de Nueva York, la tripulación del U-530 llegó a observar desde el periscopio las luces de la ciudad, trenes, autos, e incluso dirigibles de patrullaje aéreo. Pero la guerra estaba en sus días finales. El último contacto con la base fue el 24 de abril, y recién el 12 de mayo pudieron recibir la orden de rendición.

Ante la imposibilidad de regresar a una Alemania ocupada por los Aliados, Wermuth consultó a su tripulación sobre posibles destinos: España o Argentina. Ganó la segunda opción. Así emprendieron una larga travesía rumbo al sur, sin dejar rastros. Poco antes de arribar, arrojaron al mar todos los elementos considerados secretos: bitácoras, cartas de navegación, torpedos y el cañón de cubierta.

Su llegada inesperada desató una ola de especulaciones en la prensa y la política internacional. ¿Por qué había llegado tan tarde? ¿Qué había hecho durante casi dos meses luego de la rendición alemana en Europa? Algunos llegaron a vincularlo con teorías sobre la fuga de jerarcas nazis hacia Sudamérica, aunque nunca se pudo comprobar.

Lo cierto es que ese día, 10 de julio de 1945, Mar del Plata se convirtió en escenario de una historia digna de novela: un submarino nazi rendido en la costa argentina, y un misterio que, ocho décadas después, sigue generando preguntas sin respuesta.