miércoles 06 de mayo de 2026
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Cómo cuidar a perros y gatos del frío: consejos clave para protegerlos

La American Veterinary Medical Association (AVMA) advierte que una preparación adecuada es fundamental para prevenir complicaciones.
viernes 15 de agosto de 2025

Las bajas temperaturas no solo afectan a las personas: también pueden poner en riesgo la salud y el bienestar de las mascotas. En esta época, el frío agrava problemas preexistentes y expone a perros y gatos a peligros poco visibles. La American Veterinary Medical Association (AVMA) advierte que una preparación adecuada es fundamental para prevenir complicaciones.

El descenso térmico aumenta las probabilidades de hipotermia y congelación, especialmente en animales muy jóvenes, mayores o con enfermedades crónicas. Además, el invierno trae consigo otros riesgos, como intoxicaciones por productos químicos o accidentes en superficies resbaladizas.

Cuidados esenciales según cada mascota

La tolerancia al frío varía según la especie, raza, edad y estado de salud, por lo que no existe una única regla. Antes del invierno, se recomienda una revisión veterinaria, sobre todo para detectar y controlar afecciones como la artritis, que puede empeorar con el clima.

En general, es aconsejable que las mascotas pasen la mayor parte del tiempo en interiores, en espacios cálidos y seguros. Si deben permanecer afuera, necesitan un refugio firme, protegido del viento, con cama seca y acceso constante a agua sin congelar.

Durante los paseos, es importante acortar la duración si el animal es sensible al frío. Revisar las patas al regresar evita lesiones y acumulación de hielo. Recortar el pelo de esa zona y, si es necesario, usar suéteres o abrigos para perros de pelo corto o con baja tolerancia al frío puede marcar la diferencia. Las prendas deben estar secas y ajustarse bien.

Riesgo de intoxicaciones y accidentes

La AVMA recomienda limpiar las patas y el pelaje después de cada paseo para eliminar posibles restos de sal o productos químicos como anticongelantes, altamente tóxicos para las mascotas. También aconseja almacenar estas sustancias fuera de su alcance y utilizar, en lo posible, descongelantes seguros para animales.

En casa, el uso responsable de calefactores previene quemaduras y accidentes. Contar con detectores de monóxido de carbono protege tanto a los dueños como a sus animales.

Al aire libre, conviene evitar que las mascotas caminen sobre estanques o lagos congelados por el riesgo de caídas. Estar atentos a señales de hipotermia, temblores, ansiedad, debilidad o búsqueda persistente de refugio, permite actuar rápido y acudir al veterinario.

Preparación para emergencias

Las tormentas o cortes de electricidad pueden dejar a las familias sin calefacción. Por eso, tener un kit de emergencia con agua, alimento y medicación para al menos cinco días es clave.

La alimentación también merece atención: los animales pueden necesitar más calorías para mantener la temperatura corporal, aunque siempre con control veterinario. El sobrepeso, contrario a lo que muchos creen, no ofrece protección contra el frío y puede perjudicar la salud general de la mascota.