domingo 03 de mayo de 2026
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Iggy Pop: el patriarca del punk demostró su eterna vigencia

En una noche cargada de intensidad y emociones, Iggy Pop reivindicó la vigencia de un género que desafía el paso del tiempo y mantiene viva su llama rebelde.
sábado 13 de septiembre de 2025

Por Marcelo Gobello

Anoche, el Movistar Arena fue escenario de una verdadera celebración rockera: Iggy Pop, con 78 años, ofreció un show arrollador que confirmó por qué es considerado una de las leyendas más grandes y resistentes del punk.

El recital duró cerca de hora y media, tiempo suficiente para desplegar una sucesión de clásicos de The Stooges, sus himnos solistas y algunas composiciones de su etapa más reciente. Desde el inicio, con una tríada demoledora integrada por T.V. Eye, Raw Power e I Got a Right, la Iguana dejó en claro que, pese al paso del tiempo, su energía es inagotable.

El público —una multitud que colmó el Arena, atravesando varias generaciones— respondió con fervor a cada gesto del cantante, que apareció en escena con un chaleco que pronto arrojó al piso, para quedar torso desnudo como marca su sello histórico. Más adelante, se calzó una camiseta de la selección argentina con su nombre estampado en la espalda, un detalle que desató la ovación.

La banda que lo acompaña combinó precisión y potencia: guitarras filosas, una batería que marcó el pulso con fuerza y hasta una sección de vientos (trombón y trompeta) que le dio un color particular a ciertos pasajes. Temas como Search and Destroy, Down on the Street y Frenzy marcaron algunos de los momentos más intensos, mientras que los inevitables The Passenger, Lust for Life e I Wanna Be Your Dog fueron los puntos de comunión total con la audiencia.

Para el tramo final, antes de los bises, sonó un encendido cover de Louie Louie, que funcionó como puente hacia un cierre explosivo con Loose.

Si bien el sonido presentó algunos desajustes en los primeros temas, especialmente en la voz frente al muro de guitarras, el clima general del show terminó imponiéndose. La conexión entre artista y público, esa tensión peligrosa y celebratoria que Iggy sabe generar, se mantuvo viva en cada segundo de la velada.

En definitiva, la noche en el Movistar Arena no fue un simple repaso de clásicos: fue una muestra de supervivencia y vigencia, un recordatorio de que el punk nació como un gesto de desafío y que su patriarca sigue encarnándolo en carne propia.

Sobre el final, con el mítico himno "garagero" Louie Louie subió al escenario el guitarrista argentino Gaspar Banegas.