miércoles 18 de marzo de 2026
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Confirman la suspensión de la mayoría del personal de Textilana por cuatro meses: “Estamos llegando a un límite”

María Dematteis, delegada de la empresa, confirmó en Radio Brisas que 175 trabajadores quedarán suspendidos hasta marzo, en medio de una fuerte caída de ventas y sobrestock de producción. “Es un combo de crisis: importaciones y pérdida del poder adquisitivo”, advirtió.
jueves 13 de noviembre de 2025

La crisis en la industria textil vuelve a golpear con fuerza a Mar del Plata. La emblemática empresa Textilana confirmó la suspensión de la mayor parte de su personal por cuatro meses y medio, una medida que afectará a 175 trabajadores y que comenzará a regir desde el próximo lunes.

En diálogo con Radio Brisas, la delegada gremial María Dematteis explicó que la decisión fue comunicada oficialmente tras una reunión entre la firma y el Ministerio de Trabajo.

“Nos notifican que, debido al sobrestock de producción y la falta de ventas —algo que ya veíamos venir—, la empresa debe suspender a la gran mayoría de los trabajadores”, señaló.

Dematteis relató que en las negociaciones iniciales la empresa había planteado una suspensión por seis meses, pero finalmente se logró reducirla a cuatro. También se discutieron las condiciones salariales: “Primero ofrecieron pagar el aguinaldo en tres cuotas y conseguimos que sea en dos. Y tras una asamblea, logramos subir la propuesta de 75% a 78% del salario de bolsillo”, detalló.

De los 250 trabajadores de la planta, 75 seguirán trabajando normalmente, mientras que el resto será reincorporado —si las condiciones mejoran— el 31 de marzo. “Es el 78% del salario de bolsillo, pero no se harán aportes jubilatorios, solo los de obra social. Tanto el que trabaja como el que no, va a quedar sin aportes”, lamentó la delegada.

Un panorama complicado

La situación, según Dematteis, refleja un contexto más amplio de deterioro industrial: “Tengo muchas crisis en el haber, pero esto es un combo. Son las importaciones, porque se compra más barato afuera, y la baja del poder adquisitivo de los trabajadores. Los precios de Textilana no los tiene nadie en Mar del Plata: es un sweater accesible, pensado para el trabajador. Pero hoy no se vende”.

Dematteis también reclamó una mayor reacción de las centrales sindicales: “Tanto la CGT como la CTA deben dejar de mirar para otro lado. Estamos llegando a un límite”, advirtió.

Cabe recordar que en julio de este año ya se habían producido despidos en la empresa, lo que marcó el inicio de un proceso de ajuste que ahora se profundiza con la ola de suspensiones.