lunes 27 de abril de 2026
Publicidad

Bianco denuncia decisión de Cancillería en política exterior

Carlos Bianco cuestionó las decisiones de Cancillería en política exterior y calificó de “indigna” la postura argentina en el G20 y ante la ONU.
sábado 22 de noviembre de 2025

El ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, lanzó duras críticas contra las últimas decisiones de la Cancillería argentina, tras el posicionamiento del país en el G20 y en una reciente votación en la ONU. Según afirmó, el gobierno nacional habría actuado “por dictado de Estados Unidos”, rompiendo consensos históricos de la diplomacia argentina.

En un mensaje difundido en redes sociales, Bianco sostuvo que en apenas 24 horas el presidente Javier Milei “cruzó dos veces el límite de la indignidad en política exterior”, marcando uno de los pronunciamientos más fuertes desde el Ejecutivo bonaerense.

Bianco señaló que, por primera vez desde la incorporación de Argentina al G20, el país rompió el consenso de líderes durante la cumbre. Según el funcionario, esta decisión habría sido tomada a pedido de Estados Unidos, alterando una tradición de diplomacia multilateral.

La polémica votación sobre tortura en Naciones Unidas

El episodio más controvertido, según el ministro de Kicillof, fue el voto argentino en contra de una resolución de la ONU destinada a condenar la tortura. .

Bianco consideró esta decisión como “una de las ignominias más grandes desde el regreso de la democracia”, recordando que Argentina fue víctima de una de las dictaduras más violentas del Cono Sur y que el país encabezó procesos judiciales ejemplares para juzgar crímenes de terrorismo de Estado.

El Gobierno bonaerense expresó su rechazo a la postura internacional del Ejecutivo nacional. Bianco afirmó que las decisiones contradicen los compromisos asumidos por Argentina en materia de derechos humanos y lesionan la memoria histórica de los 30.000 detenidos-desaparecidos.

El funcionario bonaerense exigió que el Gobierno nacional deje de usar la política exterior “como prenda de cambio” en sus acuerdos con Estados Unidos y sostuvo que, más allá de diferencias partidarias, la defensa de los derechos humanos debe ser un acuerdo básico e innegociable.