lunes 23 de febrero de 2026
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Preocupa la medicalización de la alimentación impulsada por redes sociales

La alimentación deja de ser encuentro y cultura para convertirse en un objetivo a corregir con fármacos, una tendencia que preocupa al ámbito sanitario.
viernes 19 de diciembre de 2025

El auge de las redes sociales y la constante promesa de alcanzar un cuerpo “perfecto” están impulsando un consumo cada vez más extendido de fármacos para adelgazar, una práctica que ya genera seria preocupación en el ámbito de la salud. Detrás de la pérdida de peso sin control médico se esconde una amenaza directa no solo al bienestar físico, sino también a la salud emocional y al simple placer de sentarse a comer.

Desde el Colegio de Nutricionistas de la Provincia de Buenos Aires, advierten que la creciente difusión y uso de productos farmacológicos para el descenso de peso —muchas veces sin prescripción ni seguimiento profesional— está empujando a la sociedad hacia un terreno peligroso, donde la salud queda subordinada a la estética a cualquier precio.

“Observamos con preocupación la medicalización de la alimentación y del cuerpo, que suele desplazar una dimensión central del comer: el placer, el disfrute y la relación consciente con los alimentos reales”, sostuvo la presidenta del Colegio, Laura Salzman. En ese sentido, remarcó que el uso inadecuado de estos productos no solo puede poner en riesgo la salud física, sino que también refuerza paradigmas de belleza hegemónicos y excluyentes, con un impacto particularmente negativo en la salud mental de niñas, niños y jóvenes.

La alimentación, señalan los especialistas, corre el riesgo de perder su carácter humano y cultural. Al reducir el cuerpo a un organismo que debe ser “intervenido” para achicarse, la comida deja de ser una fuente de energía, identidad y encuentro, para transformarse en un problema que aparentemente solo la farmacología puede resolver. En ese proceso, se rompe la conexión natural con lo que se ingiere y se debilita el vínculo consciente con los alimentos reales.

“Como nutricionistas, creemos necesario reivindicar la humanización de la comida, especialmente en un contexto donde muchas veces prevalece la lógica del negocio y las soluciones rápidas, desvinculadas de los procesos reales de cuidado de la salud”, afirmó Salzman. Si bien reconoció que la suplementación nutricional puede tener un rol valioso en situaciones específicas y bajo indicación profesional, advirtió sobre la promoción del consumo masivo e indiscriminado, como si fuera una solución válida para toda la población.

La mesa de los argentinos, sostienen desde la institución, atraviesa una verdadera metamorfosis. Lo que antes era un plato compartido, hoy parece ser reemplazado por frascos, polvos concentrados y píldoras que prometen resultados inmediatos. Frente a este escenario, el Colegio de Nutricionistas propone recuperar una relación más sana y consciente con la comida, especialmente en el marco de las fiestas.

“Proponemos unas fiestas más humanas, donde la comida vuelva a ser encuentro, disfrute y cuidado; donde compartir una mesa sea también compartir tiempo, palabras y afecto”, expresaron. Y concluyeron con una reflexión que interpela a toda la sociedad: “Que estas fiestas nos encuentren pensando en el derecho a una alimentación adecuada, renovando el compromiso para que todas las personas puedan acceder, con dignidad, a un plato de comida que nutra el cuerpo y también el corazón”.