lunes 19 de octubre de 2026
Publicidad

Advertencias de los Bomberos de Sierra de los Padres por Incendios Forestales

En diálogo con Radio Brisas, Sergio Mostafá, jefe del cuerpo de Bomberos Voluntarios, detalló las intervenciones recientes, el riesgo extremo y las medidas preventivas fundamentales para la comunidad y turistas.

En el marco de una temporada de altas temperaturas y riesgo extremo de incendios, la voz de quienes trabajan en la primera línea es fundamental. En una entrevista con Radio Brisas, Sergio Mostafá, jefe del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Sierra de los Padres, brindó un panorama detallado de la situación actual, las intervenciones realizadas y, lo más importante, las medidas preventivas que la comunidad debe adoptar para evitar tragedias.

La jurisdicción de este cuartel abarca una zona extensa del partido de General Pueyrredon, incluyendo áreas rurales, de interfaz y la emblemática Reserva Natural Laguna de los Padres, lo que multiplica los desafíos.

Mostafá confirmó que los últimos días de calor intenso han generado una temporada alta de incendios con consecuencias tangibles. “Se ha desatado una importante cantidad de incendios en la jurisdicción”, afirmó, y detalló algunos casos recientes como un incendio en Quebrada del Hacha que afectó 85 hectáreas de rastrojo, trigo y monte. También debieron acudir a la Ruta 226, km 21, donde cables cortados iniciaron un fuego que arrasó más de dos hectáreas. Por otra parte, brindaron colaboración con bomberos de Mar del Plata en la zona de Juan B. Justo y Tarantino.

El factor común es la vegetación con muy bajo contenido de humedad debido a la sequía y las altas temperaturas, que convierte cualquier chispa en un potencial desastre.

Pirotecnia y fogatas: las prohibiciones y el sentido común

Uno de los puntos más enfatizados por Mostafá fue el peligro extremo de la pirotecnia y las fogatas mal controladas. Recordó que en el partido de General Pueyrredon está prohibida por ordenanza municipal la pirotecnia y toda quema a cielo abierto.

“Con estos cuatro o cinco días de alta temperatura, es muy predecible que una cañita voladora genere un incendio de gran magnitud”, alertó. Este riesgo es aún mayor en barrios como Parque, considerado reserva forestal dentro del ejido urbano de Sierra, donde los vecinos son los primeros en alertar sobre estas prácticas.

Respecto a las fogatas y asados en zonas como la Laguna de los Padres, el Jefe de Bomberos fue claro: “La gente tiene que tomar los recaudos necesarios”. Sus recomendaciones clave son:

  1. Nunca encender fuego en la base de los árboles. Esto genera un “efecto chimenea” que prende el interior del tronco, lo pone en riesgo de caerse y es muy difícil de apagar.
  2. Asegurarse de apagar completamente el fuego antes de retirarse, removiendo bien las brasas.
  3. Mantener el fuego siempre controlado y alejado de la vegetación seca.


“Es muy difícil hablar con la gente cuando ya está haciendo su asado y que tome conciencia para mover las brasas”, admitió, resaltando la importancia de la prevención previa.

Guardia permanente y un servicio integral para la comunidad

Consultado sobre los operativos para las fiestas, Mostafá aseguró que mantienen una guardia permanente reforzada. “Tanto el 24 como el 31 tenemos un mínimo de entre ocho y diez bomberos, para tener primera y segunda dotación”, explicó. Incluso, quienes están de guardia celebran con sus familias en el cuartel, listos para salir ante cualquier emergencia.

Su labor, sin embargo, no se limita a los incendios. El cuartel cuenta con una unidad de socorrismo y rescate que trabaja en conjunto con el SAME, atendiendo emergencias médicas, rescates vehiculares (especialmente críticos en la Ruta 226 y el acceso a Sierra) y hasta casos con ofidios.

Un llamado a la responsabilidad colectiva

El mensaje final de Sergio Mostafá es un llamado a la conciencia y la responsabilidad. En un contexto de riesgo climático extremo, cada acción individual cuenta. Respetar las prohibiciones, extremar los cuidados con el fuego y ser solidarios con los vecinos reportando prácticas peligrosas son los pilares para proteger los bosques, las viviendas y la vida de todos.

“Hay que tomar conciencia y ver que estamos poniendo en peligro a toda la comunidad”, concluyó.