lunes 23 de febrero de 2026
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El Cardenal Rossi pidió un debate más amplio sobre la baja en la imputabilidad

El Cardenal Rossi expresó su preocupación por la baja de la imputabilidad, cuestionó el enfoque punitivo y pidió analizar las causas sociales que atraviesan a niños y adolescentes.
lunes 09 de febrero de 2026

El cardenal Ángel Rossi, arzobispo de Córdoba, manifestó su preocupación por el modo en que se está abordando el debate público sobre la baja de la imputabilidad, durante su habitual columna en el programa radial de Fernando Bravo. En sus declaraciones, el referente de la Iglesia Católica cuestionó el enfoque centrado exclusivamente en la edad penal y llamó a una reflexión más profunda sobre las condiciones sociales que afectan a niños y adolescentes.

Para Rossi, reducir la discusión a si la edad debe fijarse en 13 o 14 años resulta insuficiente. “Esa discusión me parece tan pobre”, afirmó, al considerar que el énfasis punitivo deja de lado una mirada integral sobre las causas que anteceden a los delitos cometidos por menores.

El arzobispo reconoció que frente a hechos delictivos protagonizados por jóvenes surge una reacción inmediata en la sociedad. “Lo razonable frente a lo que estamos viendo es el deseo de que el que lo ocasiona quede encerrado”, sostuvo, y aclaró que se trata de una reacción humana y comprensible.

Sin embargo, el Cardenal Rossi planteó la necesidad de ir más allá de esa respuesta inicial y animarse a revisar qué sucede antes del delito. En ese sentido, remarcó que llegar a los jóvenes únicamente a través del castigo implica “llegar tarde” y renunciar a una intervención preventiva más eficaz.

Durante su análisis, Rossi citó al jesuita Rafael Velasco, exrector de la Universidad Católica de Córdoba, para cuestionar el trasfondo del proyecto de baja de la imputabilidad. Según explicó, la lógica que sustenta la iniciativa transmite un mensaje de desesperanza, como si “ya no hubiera nada que hacer con estos pibes”.

Advirtió además que este razonamiento podría derivar en una escalada sin límites, donde la solución siempre sea reducir aún más la edad penal. “Después habrá que volver a bajar la edad”, alertó, al tiempo que cuestionó la falta de una política de fondo orientada a la inclusión y el acompañamiento.

Niñez, derechos y responsabilidad social

El cardenal también apeló a expresiones culturales para reforzar su mensaje y citó una frase atribuida a Doña Jovita: “Un niño en un calabozo es la penosa señal de que algo hemos hecho mal”. A partir de esa idea, subrayó la necesidad de garantizar condiciones dignas para el desarrollo de los más jóvenes.

En ese marco, sostuvo que los niños y adolescentes necesitan espacios de contención reales: una familia donde crecer, una escuela que los incluya y oportunidades concretas para construir un proyecto de vida.

Asimismo, Rossi expresó su preocupación por las consecuencias que podría tener la baja de la imputabilidad y advirtió que no resolverá el problema de la inseguridad. Según afirmó, la medida no reducirá los delitos y, por el contrario, podría profundizar la problemática.

También se refirió al estado actual del sistema penal juvenil y señaló que hoy “no existe ni siquiera para los que ya están”. En ese sentido, alertó sobre la precariedad de las estructuras disponibles y la falta de condiciones adecuadas para alojar a más jóvenes en contextos de encierro.

Un llamado a la madurez del debate público

El arzobispo aclaró que su postura no busca negar responsabilidades ni minimizar los delitos. “Yo entiendo perfectamente que hay que hacer algo”, afirmó, pero reclamó mayor seriedad en la discusión. A su entender, el debate actual presenta rasgos de superficialidad, demagogia y falta de sentido común.

Antes de concluir, Rossi reconoció que su posición genera críticas, pero reafirmó su compromiso de expresar su pensamiento con honestidad. Además, admitió que la Iglesia también debe asumirse como coprotagonista del drama social que atraviesa a la niñez y la adolescencia.