lunes 23 de febrero de 2026
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Gobernadores peronistas llaman a votar contra la reforma laboral

Gobernadores peronistas de seis provincias rechazaron la reforma laboral impulsada por el Gobierno y convocaron a votar en contra por afectar derechos y el federalismo.
jueves 19 de febrero de 2026

Los gobernadores peronistas de seis provincias expresaron su rechazo al proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno nacional y convocaron a las distintas fuerzas políticas a votar en contra de la iniciativa por considerar que implica un retroceso en materia de derechos laborales y un avance contrario al federalismo.

El pronunciamiento fue firmado por los mandatarios de Buenos Aires, Tierra del Fuego, Formosa, Santiago del Estero, La Rioja y La Pampa, quienes cuestionaron tanto el contenido del proyecto como el contexto económico en el que se impulsa. Entre los firmantes se encuentran Axel Kicillof, Gustavo Melella, Gildo Insfrán, Gerardo Zamora, Ricardo Quintela y Sergio Ziliotto.

En el documento, los gobernadores aclararon que no se oponen a debatir reformas laborales, pero advirtieron que el proyecto oficial, presentado como una “modernización”, no actualiza el sistema laboral sino que debilita derechos individuales y colectivos en un escenario de creciente incertidumbre económica y social. “Ninguna reforma puede orientarse al desmantelamiento de derechos conquistados”, sostuvieron.

Según el texto, la iniciativa facilita despidos, reduce estándares de protección y traslada riesgos e incertidumbre a los trabajadores, sin ofrecer soluciones reales al problema estructural del empleo. Los mandatarios remarcaron que experiencias previas de flexibilización laboral no lograron generar más trabajo ni reducir la informalidad, y alertaron sobre mecanismos que habilitan reducciones salariales o recortes de derechos ante situaciones de enfermedad.

Los gobernadores también señalaron que la propuesta avanza en sentido contrario a los estándares internacionales, citando los lineamientos de la Organización Internacional del Trabajo, que define una verdadera modernización laboral como aquella que promueve más derechos, mayor formalización y diálogo social. Desde esa perspectiva, concluyeron que la reforma en debate no moderniza, sino que precariza.

Otro de los puntos centrales del rechazo es el carácter antifederal del proyecto. Los mandatarios advirtieron que sus efectos impactarán de manera directa sobre las economías regionales y las provincias productivas, sin contemplar sus particularidades ni abrir instancias de diálogo con los gobiernos subnacionales. “En un país federal, las transformaciones estructurales requieren consensos amplios y respeto por la diversidad territorial”, afirmaron.

El documento también vincula la reforma laboral con la política económica actual, a la que responsabilizan por el cierre de más de 21 mil empresas, la pérdida de casi 300 mil puestos de trabajo, la caída del consumo y los niveles históricamente bajos de inversión. En ese contexto, sostienen que la reforma no resolverá los problemas del empleo, sino que los agravará.

Finalmente, los gobernadores peronistas reiteraron su convocatoria a los legisladores a votar en contra de la reforma laboral y llamaron a defender el sistema de derechos sociales y laborales construido a lo largo de décadas. Como alternativa, propusieron avanzar en políticas federales de desarrollo productivo, industrialización, incentivos a la formalización y generación de empleo de calidad, remarcando que “el futuro se construye ampliando derechos, no recortándolos”.