lunes 23 de febrero de 2026
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Automotriz frena su producción y enciende alarmas en la industria

El freno en la producción de una automotriz hasta marzo reabre el debate sobre la industria, el avance de importados y la falta de una política industrial clara.
jueves 19 de febrero de 2026

El freno en la producción de una de las principales empresas del sector automotor volvió a encender señales de alerta sobre el presente y futuro de la industria automotriz argentina. La advertencia fue realizada por la diputada de Julia Strada, integrante de Unión por la Patria, quien apuntó directamente al impacto de las actuales políticas económicas.

A través de redes sociales, Strada informó que la producción de la automotriz se encuentra detenida hasta marzo, y cuestionó al Gobierno por la falta de respuestas ante una situación que, según advirtió, podría derivar en cierres de plantas.

La empresa involucrada es Stellantis, uno de los mayores grupos automotrices con operaciones en el país. Según los datos expuestos, durante la actual gestión nacional la industria automotriz opera con una capacidad instalada promedio del 49,5%, lo que representa casi 16 puntos porcentuales menos que el promedio de los dos años anteriores.

Además, el cierre de diciembre mostró un deterioro adicional: la actividad cayó 11,4 puntos porcentuales en comparación con el mismo mes del año anterior, profundizando la tendencia negativa.

Avance de importados y retroceso de la producción nacional

Otro de los puntos centrales del análisis es el crecimiento sostenido de los vehículos importados, que hoy concentran entre el 60% y el 70% del mercado, en detrimento de la producción local. Este fenómeno, advierten desde el sector, debilita el entramado industrial, reduce el empleo y pone en riesgo la continuidad de las terminales nacionales.

Según Strada, el escenario no responde a un shock inesperado, sino al resultado de una política industrial inexistente, que deja a la industria expuesta a la apertura comercial sin herramientas de protección ni incentivos a la producción.

El freno en la producción automotriz no solo afecta a las terminales, sino también a toda la cadena de valor: autopartistas, proveedores logísticos y concesionarios. La paralización de plantas genera suspensiones, menor demanda de insumos y una creciente incertidumbre laboral.