miércoles 25 de febrero de 2026
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Cachanosky alerta por el cierre de empresas: 40 por día

Cachanosky advirtió que el cierre de empresas en Argentina alcanza a unas 40 por día hábil, con fuerte impacto en el empleo y la economía real.
miércoles 25 de febrero de 2026

El economista Roberto Cachanosky se refirió al cierre de empresas en Argentina y lanzó una advertencia contundente sobre la magnitud del fenómeno al definir que cierran alrededor de 40 empresas por día hábil. Sus declaraciones se basan en datos oficiales y ponen el foco en el impacto directo que esta situación tiene sobre el empleo formal y la economía real.

Según explicó, de acuerdo con registros de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025 se registró la desaparición de 21.000 empresas que operaban en blanco, es decir, firmas que realizaban aportes previsionales y contrataban seguros de riesgos del trabajo. En términos concretos, esto equivale a 10.500 empresas menos por año, unas 875 por mes, o 40 cierres diarios, una cifra que refleja la profundidad del deterioro productivo.

De esta manera, Cachanosky advirtió que este escenario vuelve imposible la creación de empleo genuino. El profesional remarcó que no se pueden generar nuevos puestos de trabajo si la economía se gestiona como una “mesa de dinero”, con un fuerte predominio de decisiones financieras de corto plazo como subas de tasas, operaciones con dólares, repos y rollovers, mientras la producción y la inversión quedan relegadas.

El economista señaló además que esta dinámica genera una contradicción con algunos indicadores oficiales. Cuestionó que el INDEC informe niveles crecientes de ocupación cuando los propios datos muestran cada vez menos empresas activas, lo que inevitablemente implica menos puestos de trabajo formales, ya sea por cierres definitivos o por reducción de personal.

Finalmente, Cachanosky sostuvo que si bien las herramientas financieras pueden servir para contener variables de corto plazo, la contracara es un daño persistente sobre el entramado productivo, con consecuencias sociales y laborales que se profundizan en el tiempo. En ese marco, el cierre masivo de empresas aparece como una señal de alerta sobre la necesidad de políticas que vuelvan a poner en el centro la producción, la inversión y el empleo.