lunes 02 de marzo de 2026
Publicidad

La Provincia fijó postura sobre el uso de celulares en las aulas

La jefa regional de DIEGEP Región 19 analizó la problemática del uso excesivo de celulares en las escuelas y destacó la importancia identitaria de cada institución al momento de establecer límites.
lunes 02 de marzo de 2026

Desde la Dirección de Educación de Gestión Privada (DIEGEP) de la provincia de Buenos Aires fijaron postura acerca del uso de celulares en las aulas. Si bien remarcaron que es necesario regular la utilización de los mismos, resaltaron su importancia en la comunicación actual, así como las notables diferencias entre escuelas en relación con ubicación, matrícula y valores.

Carolina Di Alessio, jefa regional de DIEGEP Región 19, aseguró en Radio Brisas que "en la convivencia digital, en general, el uso del celular es una parte, así como las redes y los medios tecnológicos. Los celulares crearon otra forma de vincularse y de habitar el mundo en general y el espacio áulico y la escuela en particular".

No obstante, advirtió que "esa convivencia hay que tomarla en términos de poder, y hacer el mejor uso pedagógico de todos los medios y las formas de comunicación que lo digital nos permite. De hecho, en pandemia pudimos seguir enseñando y aprendiendo porque lo tecnológico estuvo a disposición. Es algo que ha venido al mundo para convivir de la mejor manera posible".

En el programa "Plan Luz", Di Alessio afirmó que "desde la Dirección General de Cultura y Educación y en cada escuela en particular, buscamos que la escuela, el proyecto institucional y la comunidad educativa toda, genere las mejores estrategias y los mejores acuerdos para el uso del celular, porque las realidades de la Provincia son muy diferentes".

"Podemos tener una escuela de 1700 estudiantes y otras con dos o tres en el medio del campo, o chicos viajando dos horas para llegar. Establecer una medida general y unánime para todos sería, tal vez, coartar las posibilidades de que cada institución y comunidad pueda decidir las mejores estrategias de uso", agregó.

Experiencias en la regulación de celulares en el aula

Di Alessio ponderó también que "hace varios años que venimos trabajando desde la Dirección General en cada territorio y distrito en particular para que se pueda hacer el mejor uso pedagógico. Hay un cuadro ético y pedagógico que establece el uso del celular, pero tiene que ser algo vivido, reflexionado y, sobre todo, acordado con todos los integrantes de la comunidad".

"No podemos generar una medida que sea solo para los estudiantes. Y los adultos, que compartimos cada día con ellos, no podemos estar bajo la misma medida. Eso es algo que requiere siempre un importante trabajo institucional".

Según la funcionaria, "hay muchas consecuencias o manifestaciones y problemáticas que ya son visibles y que las ha generado el celular. Teniendo ese horizonte, muchas escuelas que ya están en una etapa de 'celular no', ya hicieron un trabajo progresivo. Comenzaron por generar acuerdos, establecer horas, días o semanas sin celular o para determinadas cosas".

En ese marco, destacó que "han sido todas experiencias exitosas. Los chicos y las chicas se han vuelto a encontrar con lo lúdico en los recreos o al ponerse a jugar un juego de mesa, a las cartas, algo más dinámico con el cuerpo o a dialogar más. Ese valor y ese placer que van encontrando son los que van generando la mayor fortaleza de estas decisiones".

"Siempre recomendamos que cada decisión no solo tiene que ser consensuada, sino que también implica un proceso de implementación y reaprendizaje. Establecer una medida unidireccional quizás tampoco sea educativo", sumó.

Además, Di Alessio recordó que "desde 2009 venimos trabajando con esta idea de que cada escuela construye sus acuerdos institucionales de convivencia, que tienen un marco, y que es la cultura y los modos de hacer de la institución: dónde está ubicada, cómo son las familias y los chicos".

"A partir de ese marco, cada escuela establece cuáles son los valores que se respetan allí. Y luego, cuáles son las cuestiones que podrían definirse como faltas a esos valores, que también se analizan y se describen, para luego establecer una sanción reparadora", aclaró.

Por último, reflexionó que "en el ámbito de la educación, no nos sirven las sanciones como retos o algo que marque negativamente, sino aquellas que nos puedan hacer reflexionar y cambiar sobre eso que hicimos y generó algún perjuicio para alguien. No hablamos más de amonestaciones, porque servían para poner un límite en el momento y no reparar nada".

 

Escuchá la entrevista completa en "Plan Luz", por Radio Brisas: