jueves 28 de mayo de 2026
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El Pase de Radio Brisas

Inteligencia artificial y control de datos: el debate que crece

Especialistas advierten sobre el impacto de la inteligencia artificial en el trabajo, la privacidad y el poder global ante un avance acelerado
jueves 28 de mayo de 2026

El avance de la inteligencia artificial (IA) abrió un debate mundial que ya excede el ámbito tecnológico y empieza a atravesar cuestiones sociales, políticas, laborales y éticas. En ese contexto, el profesor de la cátedra de Inteligencia Artificial de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Mar del Plata, Federico Álvarez Larrondo, analizó el escenario actual en el Pase de Radio Brisas y advirtió sobre los riesgos de un crecimiento acelerado sin regulaciones claras.

Durante la entrevista, el especialista definió el presente como un “momento bisagra” para la humanidad y remarcó que el desarrollo de la IA ya no puede entenderse únicamente como una herramienta tecnológica.

“La discusión actual pasa por definir qué futuro queremos como sociedad y cuánto control tendrán las grandes empresas sobre nuestras vidas”, sostuvo.

El debate mundial y la advertencia del Papa León XIV

Uno de los puntos centrales de la entrevista estuvo vinculado a la reciente encíclica del papa León XIV, donde se plantea una fuerte reflexión sobre el avance tecnológico y la concentración de poder en pocas compañías globales.

Según explicó Álvarez Larrondo, el documento compara el desarrollo descontrolado de la IA con la histórica metáfora de la Torre de Babel, advirtiendo sobre los riesgos de construir sistemas cada vez más poderosos sin límites éticos ni consensos colectivos.

“El Papa plantea que hoy existe una dicotomía: o avanzamos hacia un modelo dominado por estructuras tecnológicas gigantes o construimos entre todos una sociedad basada en el diálogo y el disenso”, explicó.

Además, destacó que incluso empresas líderes en inteligencia artificial comenzaron a manifestar públicamente preocupación por la velocidad con la que evoluciona la tecnología.

Las grandes empresas tecnológicas y el poder sobre los datos

También se abordó el rol de las compañías que lideran el desarrollo mundial de la IA. Para el especialista, actualmente existe una concentración de poder sin precedentes en manos de un pequeño grupo de empresas de Estados Unidos y China.

En ese sentido, explicó que estas plataformas ya poseen enormes volúmenes de información personal de millones de usuarios en todo el mundo.

“Cada conversación, cada búsqueda y cada interacción alimenta sistemas que aprenden permanentemente sobre nosotros”, indicó.

Álvarez Larrondo alertó además sobre el uso de datos personales, la creación de perfiles digitales y el potencial de manipulación algorítmica.

“Las plataformas están diseñadas para conocer cada vez más al usuario y generar respuestas que produzcan satisfacción, validación o influencia”, afirmó.

El impacto de la IA en el trabajo y la economía

Otro de los ejes centrales del debate fue el futuro del empleo. Según explicó el docente universitario, la automatización impulsada por la inteligencia artificial ya comenzó a transformar sectores enteros, especialmente aquellos vinculados a tareas repetitivas o administrativas.

“El problema no es solamente el reemplazo laboral, sino la velocidad con la que está ocurriendo”, advirtió.

En ese marco, señaló que las primeras señales ya aparecen en áreas como programación, atención al cliente y procesamiento de datos, donde muchas empresas empiezan a reducir puestos de trabajo gracias a sistemas automatizados.

El concepto de “cupo humano”

Como alternativa, el especialista propuso debatir nuevas herramientas regulatorias, entre ellas el denominado “cupo humano”.

La idea consiste en establecer límites al reemplazo total de trabajadores por inteligencia artificial dentro de determinadas actividades económicas.

“Así como existieron políticas para garantizar inclusión laboral en distintos sectores, ahora empieza a discutirse cómo proteger el trabajo humano frente a la automatización masiva”, explicó.

Privacidad, vigilancia y control digital

El análisis también incluyó una fuerte preocupación sobre el crecimiento de sistemas de vigilancia basados en inteligencia artificial y reconocimiento biométrico.

En ese sentido, se mencionó el avance de tecnologías vinculadas al escaneo de iris, reconocimiento facial y monitoreo masivo de datos.

Álvarez Larrondo remarcó que muchas de estas herramientas ya son utilizadas por grandes compañías tecnológicas para construir sistemas globales de identificación digital.

“El verdadero debate es quién controla esos datos y qué poder adquieren quienes los administran”, señaló.

Además, advirtió que la combinación entre inteligencia artificial, cámaras de vigilancia y enormes bases de datos podría generar niveles de control social nunca vistos.

La necesidad de regulaciones y acuerdos internacionales

Para el profesor universitario, uno de los principales desafíos es que los Estados avanzan mucho más lento que la tecnología.

Mientras las empresas desarrollan modelos cada vez más sofisticados, gran parte de los sistemas legales todavía no cuenta con herramientas suficientes para regular el uso de inteligencia artificial.

“Las compañías tecnológicas se mueven globalmente, pero las leyes siguen teniendo límites territoriales”, explicó.

En ese contexto, consideró fundamental que los países trabajen de manera coordinada para establecer normas comunes que permitan proteger la privacidad, los derechos laborales y la soberanía digital.

El avance de la inteligencia artificial aparece hoy como uno de los grandes debates del siglo XXI. Mientras algunos sectores destacan su potencial para mejorar procesos, optimizar servicios y acelerar tareas, otros advierten sobre los riesgos vinculados a la pérdida de empleos, la concentración de poder y la utilización masiva de datos personales.

Para Álvarez Larrondo, el desafío será encontrar un equilibrio entre innovación tecnológica y protección de derechos.

“La tecnología puede ser extraordinaria, pero necesita límites, reglas y una discusión social profunda sobre el modelo de humanidad que queremos construir”, concluyó.