jueves 11 de junio de 2026
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Nocturnidad en Mar del Plata: vecinos y comerciantes cuestionan cambios impulsados por el Municipio

Residentes y comerciantes de Playa Grande y otros sectores de la ciudad cuestionan el proyecto que modifica la Ordenanza 14.000. Advierten sobre posibles conflictos con actividades bailables en zonas residenciales y reclaman mayor participación en el debate.
jueves 11 de junio de 2026

A más de un mes de la presentación del proyecto que propone modificaciones a la Ordenanza 14.000, que regula distintas actividades vinculadas a la nocturnidad en Mar del Plata, vecinos de Playa Grande volvieron a manifestar su preocupación y rechazo a la iniciativa impulsada por Municipio. 

El debate se centra en posibles cambios que permitirían ampliar horarios o habilitar música más allá de la medianoche en distintas zonas comerciales de la ciudad y flexibilizar determinadas habilitaciones comerciales, una situación que genera inquietud entre vecinos y comerciantes que recuerdan los conflictos que históricamente se produjeron por la convivencia entre locales bailables y zonas residenciales.

En diálogo con el móvil de Radio Brisas, el vecino de Playa Grande Carlos Carricart aseguró que el barrio atraviesa actualmente una situación de convivencia ordenada y cuestionó la necesidad de modificar la normativa vigente.

"Hay imágenes que muestran una zona absolutamente saneada, con comercios que convivimos pacíficamente de la mejor manera. No podemos entender a qué se debe esta situación. Este planteo crea una incertidumbre y una desgracia para nosotros los vecinos. Estamos estresados y agobiados", expresó.

Carricart señaló que la preocupación se extiende más allá de Playa Grande y alcanza también a vecinos de otros sectores de la ciudad, como la zona de Güemes.

"Estamos muy movilizados. La tecnología nos ayuda y tenemos un grupo enorme de vecinos con el que estamos muy conectados. También estamos en contacto con vecinos de la zona de Güemes que comparten la misma preocupación", indicó.

Uno de los cuestionamientos centrales apunta a la falta de diálogo previo con los sectores involucrados: "De ninguna manera nadie tuvo contacto con nosotros. Nadie se comunicó para conocer cuál es el temor y la incertidumbre que existe entre los vecinos", sostuvo.

Además, remarcó que quien impulsó originalmente la iniciativa conoce en profundidad la problemática vinculada a la nocturnidad. "La persona que propone la ordenanza fue directivo de Inspección General y no desconoce la situación. Por eso nos sorprende aún más", afirmó.

Temor a que vuelvan los conflictos

Los vecinos consideran que actualmente no existe una demanda concreta que justifique modificar la regulación vigente. "No hay un sector que esté reclamando este cambio. Lo más llamativo es que la iniciativa surge directamente desde el Ejecutivo municipal", señaló Carricart.

Según explicó, el temor principal radica en que determinados establecimientos puedan transformarse en espacios bailables en sectores donde hoy predominan usos gastronómicos o comerciales compatibles con la vida residencial.

"Imagínese que al lado de una casa haya una hamburguesería tranquila y que con esta modificación pueda convertirse en un lugar bailable hasta las cuatro de la mañana. Eso puede cambiar completamente la vida de quienes viven alrededor", advirtió.

En ese sentido, recordó experiencias conflictivas ocurridas años atrás en distintos sectores de la ciudad.

"Tienen el ejemplo claro de lo que sucedió anteriormente. Fue una pesadilla para muchas personas. Nos cuesta entender la necesidad de crear un conflicto donde hoy no existe", manifestó.

Presentaciones y reclamos

Carricart informó que ya fueron presentadas diversas notas de vecinos, comerciantes y organizaciones vinculadas al barrio para expresar formalmente su oposición al proyecto.

"Hay presentaciones de vecinos, de comerciantes, de una ONG y estamos esperando también una resolución de la Defensoría del Pueblo. No es solamente una postura de residentes, hay amplios sectores del barrio y de otras zonas que están preocupados", afirmó.

Además, cuestionó algunos aspectos del mecanismo de denuncias previsto para casos de ruidos molestos.

"Se termina perjudicando al denunciante porque debe reunir constataciones y pruebas reiteradas para que eventualmente se sancione a quien está incumpliendo. Es algo que no podemos entender", sostuvo.

Mientras el proyecto continúa en análisis, los vecinos aseguran que seguirán organizándose para intentar frenar modificaciones que, según consideran, podrían reabrir conflictos que creían superados en materia de nocturnidad y convivencia urbana.

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