viernes 10 de julio de 2026
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Tras los terremotos en Venezuela, la OPS advierte sobre "necesidades urgentes"

Dos semanas después de la tragedia en el país sudamericano, desde la Organización Panamericana de la Salud aseguraron que continúa la respuesta sanitaria.
viernes 10 de julio de 2026

Dos semanas después de los terremotos registrados en Venezuela, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) advirtió que las necesidades de salud siguen siendo "urgentes". Por estos días, la respuesta sanitaria avanza hacia la recuperación del país sudamericano, que registró más de 3800 fallecimientos y casi 17.000 heridos.

En ese sentido, la institución señaló que, si bien el aumento inicial de casos de trauma comenzó a estabilizarse, la respuesta sanitaria está entrando en una nueva fase centrada en la estabilización, la continuidad de la atención y la recuperación temprana.

“Casi dos semanas después, nuestro mensaje es claro: la respuesta de emergencia continúa y las necesidades de las comunidades afectadas siguen siendo urgentes”, afirmó hoy el director de la OPS, el doctor Jarbas Barbosa, durante una sesión informativa con la prensa.

Según datos oficiales, hasta el 8 de julio los terremotos habían causado 3811 muertes y 16.740 personas heridas. Las autoridades también informaron que más de 6400 personas fueron rescatadas con vida.

Desde las primeras horas posteriores al desastre, la OPS, que actúa además como Oficina Regional para las Américas de la Organización Mundial de la Salud (OMS), trabajó junto con las autoridades sanitarias de Venezuela, las agencias de las Naciones Unidas y los socios humanitarios para coordinar y fortalecer la respuesta sanitaria.

Gracias a su presencia permanente en el país, la Organización movilizó apoyo técnico especializado, suministros médicos de emergencia y cooperación internacional para respaldar la respuesta de las autoridades nacionales.

Nuestro apoyo se ha concentrado en tres prioridades inmediatas: salvar vidas, mantener la continuidad de los servicios esenciales de salud y prevenir riesgos adicionales para la salud en las semanas venideras”, señaló el doctor Barbosa.

La intervención de la OPS ante el desastre

Para fortalecer los servicios de salud en las zonas más afectadas por los terremotos, la OPS apoyó el despliegue de Equipos Médicos de Emergencia (EMT, por sus siglas en inglés) y especialistas en emergencias. Actualmente, doce equipos se encuentran operativos, contribuyendo a ampliar el acceso a la atención de urgencias, la cirugía, la atención primaria de salud y los servicios de salud mental en las zonas más afectadas.

La OPS también entregó seis toneladas métricas de insumos médicos de emergencia procedentes de su Reserva Estratégica en Panamá y facilitó apoyo para la vacunación, a fin de proteger a las poblaciones afectadas y mantener los servicios esenciales de salud. 

“La coordinación entre las autoridades de salud, los equipos de respuesta y los socios humanitarios es esencial para aprovechar al máximo los recursos disponibles y garantizar que la asistencia llegue de manera oportuna a quienes más la necesitan. La OPS ha establecido mecanismos de coordinación para fortalecer este trabajo y contribuir a una respuesta sanitaria más eficaz”, afirmó Barbosa.

Cómo avanza la asistencia

A medida que evoluciona la emergencia, la atención se centra cada vez más en garantizar la continuidad de la atención, al tiempo que se sientan las bases para la recuperación.

Los hospitales continúan funcionando a pesar de los daños estructurales, las limitaciones en su capacidad quirúrgica y diagnóstica y la creciente acumulación de intervenciones pendientes. Más de 17.000 personas continúan desplazadas, la mayoría alojada en 87 campamentos transitorios, donde el acceso a la atención primaria de salud, al agua segura, al saneamiento, a la vacunación y a la vigilancia epidemiológica será fundamental para prevenir nuevas enfermedades.

“La prioridad ahora no es solo mantener abiertos los establecimientos de salud, sino garantizar un acceso seguro y oportuno a los servicios esenciales de salud, incluidos la atención de urgencias y de traumatismos, los cuidados intensivos, los servicios de diagnóstico por imágenes, el oxígeno, los medicamentos esenciales y otros servicios críticos”, destacó Barbosa.

La OPS advirtió que las principales preocupaciones de salud pública en las próximas semanas probablemente estarán relacionadas con las interrupciones en los servicios de salud, las condiciones de hacinamiento, las deficiencias en el acceso a agua y al saneamiento y la reducción del acceso a la vacunación y a la atención de rutina.

Mantener la vacunación, garantizar el acceso a agua segura y saneamiento, y asegurar la continuidad de la atención para las personas con enfermedades crónicas, las mujeres embarazadas, las personas mayores, los niños, las personas con discapacidad y quienes requieren rehabilitación seguirá siendo fundamental.

La salud mental es también una prioridad urgente. Después de una tragedia de esta magnitud, atender las lesiones físicas no es suficiente. Miles de personas han sufrido pérdidas, desplazamiento e incertidumbre. Los trabajadores de la salud también soportan una carga emocional considerable. Apoyar su bienestar psicológico es tan importante como atender las lesiones físicas”, señaló el director de la OPS.

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