viernes 31 de julio de 2026
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Abad impulsa una ley para salvar la pesca fresquera

Abad presentó un proyecto para declarar la emergencia del sector pesquero durante 180 días. La iniciativa busca aliviar costos, proteger el empleo y recuperar la competitividad de una actividad estratégica para la economía argentina.
viernes 31 de julio de 2026

El senador nacional Maximiliano Abad volvió a poner en agenda la compleja situación que atraviesa la pesca fresquera al presentar un proyecto de ley para declarar la emergencia del sector pesquero en todo el territorio argentino por un plazo de 180 días, con posibilidad de prórroga. La propuesta apunta a implementar medidas excepcionales que permitan sostener el empleo, reducir la presión sobre los costos operativos y recuperar la competitividad de una de las actividades productivas más importantes para las ciudades portuarias del país.

"Estamos frente a una situación crítica", afirmó Abad al dar a conocer la iniciativa. El legislador advirtió que la crisis pone en riesgo a miles de trabajadores, empresas familiares, plantas de procesamiento y toda la cadena de valor vinculada a la actividad pesquera. "No podemos mirar para otro lado mientras un sector estratégico pierde competitividad y se acerca a una situación de inviabilidad económica", sostuvo.

En los fundamentos del proyecto, Abad remarca que la pesca fresquera representa mucho más que una actividad económica. Se trata de un sector que genera empleo, promueve el agregado de valor y contribuye al desarrollo de numerosas comunidades costeras. En ciudades como Mar del Plata, donde opera buena parte de la flota fresquera nacional, la actividad sostiene miles de puestos de trabajo directos e indirectos vinculados a los puertos, las plantas procesadoras, el transporte, los talleres navales y diversos servicios asociados.

El senador advirtió que el sector atraviesa un proceso de deterioro que no responde a una situación coyuntural, sino a una pérdida sostenida de competitividad. "El sector hoy está siendo ignorado. No se trata de un reclamo circunstancial, sino de una solicitud institucional urgente para evitar la desaparición de un modelo productivo que sostiene capital nacional, empleo argentino, valor agregado y arraigo territorial", expresó.

El fuerte impacto laboral de la pesca fresquera

Uno de los ejes centrales de la iniciativa es el papel que desempeña la pesca fresquera en la generación de empleo. A diferencia de la flota congeladora, que realiza gran parte del procesamiento a bordo, este modelo requiere que el pescado sea descargado y procesado rápidamente en tierra, impulsando una amplia red de actividades industriales y logísticas.

Según los datos incluidos en el proyecto, por cada puesto de trabajo directo generado en un buque fresquero se crean entre cuatro y cinco empleos indirectos, vinculados a tareas de estiba, fileteado, transporte, mantenimiento de embarcaciones y servicios portuarios. Esta característica convierte a la actividad en un motor económico fundamental para las principales ciudades costeras del país.

Los indicadores que reflejan la crisis

El proyecto expone una serie de indicadores que evidencian el deterioro económico que enfrenta el sector. Uno de los datos más significativos es la evolución de la rentabilidad. Mientras que en 2018 un buque fresquero promedio registraba márgenes positivos cercanos al 20%, en la actualidad los resultados operativos son negativos y oscilan entre el 21% y el 30%.

A esta situación se suma un fuerte incremento de los costos de producción. El combustible registró aumentos cercanos al 86%, mientras que los costos laborales pasaron de representar el 32% al 54% de la facturación. Además, el proyecto señala el incremento de los costos de descarga y una importante carga burocrática que obliga a realizar 143 trámites administrativos por cada marea, lo que incrementa los tiempos y los gastos operativos.

Otro de los aspectos que preocupa al senador es la reducción del valor agregado que genera la industria pesquera argentina. Según detalla la iniciativa, años atrás el procesamiento nacional representaba cerca del 50% del valor exportado, mientras que actualmente esa participación cayó a aproximadamente 15%, favoreciendo que etapas de industrialización y generación de empleo se desarrollen en otros países.

Para Abad, este proceso implica una pérdida de competitividad frente a otros mercados internacionales. "Mientras los principales países pesqueros del mundo fortalecen la industrialización y el agregado de valor, en Argentina estamos empujando al sector hacia un esquema que genera menos empleo y menos desarrollo para nuestras comunidades costeras", afirmó.

Las medidas que propone el proyecto

Con el objetivo de revertir esta situación, la iniciativa contempla una serie de herramientas destinadas a aliviar la carga económica que soporta el sector. Entre las principales medidas se encuentran la eliminación transitoria de los derechos de exportación, la exención del IVA sobre el gasoil utilizado por la flota fresquera, la reducción del Derecho Único de Extracción (DUE) y la suspensión de nuevos tributos específicos para la actividad.

El proyecto también propone establecer incentivos fiscales y líneas de financiamiento para promover inversiones, incorporar innovación tecnológica y avanzar en la renovación de la flota, buscando mejorar la productividad y fortalecer la competitividad de la industria pesquera nacional.

Abad recordó que la pesca constituye actualmente el quinto complejo exportador de la Argentina, con ventas al exterior que alcanzaron aproximadamente 1.981 millones de dólares en 2024. Además, el sector genera alrededor de 46.000 empleos directos y más de 100.000 puestos de trabajo indirectos, lo que refleja su importancia para la economía nacional y para numerosas economías regionales.

En ese contexto, el senador insistió en la necesidad de adoptar medidas urgentes que permitan preservar una actividad considerada estratégica para el desarrollo del país.

Al presentar el proyecto, Abad reiteró que el objetivo no es otorgar beneficios extraordinarios, sino generar condiciones que permitan sostener la producción y el empleo en un contexto cada vez más complejo.

"La pesca fresquera no pide privilegios. Pide condiciones para seguir produciendo, exportando y generando trabajo argentino. Defenderla es defender miles de familias, el valor agregado nacional y el futuro de nuestras ciudades portuarias", concluyó el legislador marplatense, al reclamar una respuesta urgente para un sector que considera clave para el desarrollo económico y social de la Argentina.